Viernes, 25 de marzo de 2005
Eustaquio Villalba *

El concepto de desarrollo sostenible se ha convertido en un lugar com?n. Le ha sucedido lo mismo que a algunos esl?ganes publicitarios: lo importante es el mensaje y no el contenido. Los principales partidos pol?ticos canarios son un ejemplo perfecto de esta interesada perversi?n de los t?rminos, al mismo tiempo que sostienen la imperiosa necesidad de un crecimiento econ?mico basado en el consumo desbocado de los recursos naturales isle?os, adornan sus discursos con continuas referencias al ?desarrollo sostenible?. Olvidan, ignoran o desprecian un hecho incontestable: ning?n crecimiento exponencial lo es.



En 1989 el miembro del Club de Roma Eduard Pestel escribi?: ?Si la econom?a crece a una tasa anual del cinco por ciento, a finales de siglo (XX) alcanzar?a un nivel quinientas veces mayor que el actual?. Sin embargo, los partidos siguen empe?ados en un modelo econ?mico que apuesta por el r?pido crecimiento de los indicadores de la riqueza a costa de sacrificar irreversiblemente los escasos recursos naturales del Archipi?lago. En este teatro del enga?o tienen un papel estelar los responsables de gestionar y defender el patrimonio natural canario; es natural, son ellos los que m?s recurren a este manido concepto por necesidades del oficio, pero su papel en el teatro de la pol?tica canaria consiste en justificar los injustificable y en defender su gesti?n con estampitas y documentales. Estos personajes de cambios ideol?gicos inexplicados y explicables, con arcaizantes discursos de arcadias felices, s?lo sirven para dar cobertura a obras y proyectos que comprometen, tan irreversiblemente como los ecosistemas que destruyen con sus grandes obras, el futuro de los canarios, el presente de las nuevas generaciones.

Hace unos d?as, la Universidad privada Alfonso X El Sabio, sin sede en Tenerife, organizaba unas jornadas sobre el desarrollo tur?stico sostenible. Financiaban la Fundaci?n Biodiversidad (entidad creada por el Ministerio de Medio Ambiente) y la Uni?n Europea y contaba con la colaboraci?n del Gobierno de Canarias y del cabildo tinerfe?o. Lo primero que llama la atenci?n es el lugar elegido para su celebraci?n: el Hotel Escuela de Santa Cruz. Una decisi?n que es en s? misma, toda una declaraci?n de principios: este hotel se hizo sin contar con los pertinentes permisos, su ubicaci?n ha supuesto un disparate urban?stico y, lo que es peor, es un foco de inseguridad para las personas y para el tr?fico. Entre la lista de personalidades asistentes, y en su caso tambi?n ponentes, estaba la viceconsejera de Turismo. Esta se?ora, que mide el ?xito de su gesti?n por el crecimiento del n?mero de turistas pero, desgraciadamente, no se le conocen ideas, an?lisis o actuaciones encaminadas a conseguir un turismo sostenible, diserta sobre el turismo como actividad sostenible. Supongo que no habl? en su exposici?n de hechos como la desaparici?n de una de las postales tur?sticas de Tenerife, la playa de El M?dano, por la construcci?n del gran puerto de Granadilla, de la ocupaci?n por campos de golf de espacios naturales, de las graves carencias en infraestructuras b?sicas en la mayor?a de las urbanizaciones tur?sticas, alcantarillados, depuraci?n de aguas, respeto a los cauces de los barrancos, largo abandono de la playa de Las Teresitas.

Por si fuera poco, y para que nadie tuviera dudas, la lista de los ponentes deja claro que este curso no es otra cosa que una manera de gastar dinero p?blico en inter?s de unos pocos. Los pol?ticos de ATI son los grandes protagonistas, menos el concejal socialista de Adeje -claro ejemplo de gesti?n insostenible- todos son de Coalici?n Canaria; ellos se reservan la mayor parte de las ponencias y, de remate, s?lo cuentan con la opini?n de los empresarios canarios. No participan los partidos de la oposici?n, ni los sindicatos, ni grupos ecologistas, es la evidencia de lo contrario de lo que se dice en la carta invitaci?n en la que se argumenta la importancia de estas jornadas, tanto por la importancia del tema a tratar, como por ?la calidad de los ponentes que representan a todos los sectores sociales implicados?. ?Ignorancia o cinismo? La participaci?n de algunos profesores universitarios y representantes de empresas, sin poner en duda la calidad de sus ponencias, no los sustituyen.

?sta es la manera en que entiende CC el debate de los asuntos p?blicos. Estas jornadas han demostrado que las opiniones de los sectores sociales opuestos a sus proyectos, en el mejor de los casos se ignoran, en otros se silencian y cuando 56.000 firmas piden que se debata en el lugar establecido por la democracia, el Parlamento, utilizan los reglamentos torticeramente para impedir la confrontaci?n de ideas y la libre discusi?n de los asuntos que afectan al conjunto de la sociedad canaria, pero tambi?n, al meollo de lo que se entiende por desarrollo tur?stico sostenible. Jornadas como ?stas s?lo sirven para cubrir el expediente de gastos y para eludir el aut?ntico debate que demandamos muchos canarios.





* Portavoz de ATAN
Publicado por elmachal @ 23:29
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