El consejero de Economía del Gobierno de Canarias, José Carlos Mauricio, vinculó este domingo la construcción de los puertos de Granadilla y Arinaga al futuro económico del Archipiélago, y consideró una "intolerable agresión" para la población ampliar en su lugar los de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
El consejero recordó que esos proyectos de infraestructuras, amenazados de expediente por la Comisión Europea (CE) por deficiencias medioambientales en su concepción, son "una estructura tan necesaria que podría hacerse con financiación canaria" si fuera necesario.
Mauricio presentó esta postura tras diversas entrevistas de alto nivel en Bruselas con responsables de la CE y de la representación española ante la UE, con los que abordó la situación de los asuntos canarios sobre los que el Ejecutivo comunitario debe pronunciarse en los próximos meses.
Entre estos asuntos, además de los proyectos de construcción de los puertos de Granadilla y de Arinaga, Mauricio analizó asuntos como el futuro de las ayudas comunitarias a las regiones ultraperiféricas (RUP), el próximo régimen económico fiscal (REF) canario y los asuntos de vecindad y gran vecindad.
En referencia al puerto de Granadilla, el consejero canario apuntó la existencia de una "gran alarma" por la preocupación que ha ocasionado el asunto entre funcionarios de la CE, influidos por "una durísima ofensiva en Bruselas" contra el proyecto y la apertura de un expediente.
A juicio del consejero, el hecho de que se abriera ese expediente -tal vez en septiembre u octubre- "sería muy peligroso", ya que supondría hasta dos años de aclaraciones sobre sus condiciones, lo que "nos haría perder las ayudas de Cohesión y habría que reprogramar" la operación y su financiación.
Perder estas ayudas "sería muy grave y vamos a hacer todo el esfuerzo para que no ocurra", añadió Mauricio.
Según el consejero, en la campaña organizada en la Eurocámara en contra de los dos nuevos puertos "se nos insta a desarrollar aún más, en cambio, los puertos de Santa Cruz y de Las Palmas".
Sin embargo, el Gobierno canario ya ha manifestado su negativa en este sentido, ya que por cuestiones "medioambientales y de calidad de vida, es una agresión gravísima a Canarias".
Mauricio explicó que "si estos dos grandes puertos siguieran creciendo de forma desproporcionada, supondría una agresión enorme para los ciudadanos", ya que además del incremento del tráfico interior, "los dos puertos se comerían la ciudad y la fachada marítima, y ya en Tenerife se han comido una parte".
Hacer esas ampliaciones "sería una agresión intolerable" y por tanto sólo hay posibilidad de crecer en Arinaga y Granadilla.
Durante su visita a Bruselas, el consejero tuvo ocasión de contactar con la ministra de Medioambiente, Cristina Narbona, -que participa en un Consejo de ministros en Luxemburgo-, quien trasladó a la CE "las razones de Estado que defienden ese proyecto".
No obstante, y para parar la apertura del expediente, Mauricio anunció que el Ejecutivo canario se anticipará y dará "respuestas a las posibles preguntas que pudiera contener".
En relación con el puerto de Arinaga, el consejero comentó que en la CE consideran "insuficientes las medidas compensatorias" de ámbito medioambiental, pero que darán cumplida respuesta al igual que harán con el puerto de Granadilla.