¿GALGOS O PODENCOS?
Adrián Alemán de Armas
El estar en una situación más desocupada, me permite tener más tiempo para la reflexión, incluso para el desencuentro. De ahí que no me haya sorprendido del fuerte bofetón que nos dio el Parlamento con la aprobación del Puerto de Granadilla. Sobre todo después de enterarnos que informó, o legisló indebidamente, sobre dos edificios que precisaba para su desarrollo y echó a sus propietarios, y ahora la Justicia les obliga a devolverlos. Mala cosa el tener un Parlamento que cometa errores capitales; que sus señorías aprueben o concurran en comandita a resolver cuestiones que afectan a terceros, para su beneficio, y que luego tengan que indemnizar a los afectados con el dinero de todos los ciudadanos.Qué bueno es disparar con pólvora ajena, pero sobre todo qué bueno es cobrar presas o dar sorpresas y luego escurrir el bulto, o sencillamente olvidarse de cuestiones ya finiquitadas y volver tranquilos a la vida de a pié y ahí te queda eso después de diez o doce años. Miedo tengo que los tinerfeños tengamos, dentro de ese mismo tiempo, que devolver el espacio roturado para puerto de Granadilla, aunque sus propietarios sean gentes o empresas, con nombres y apellidos concretos, que han ido labrando, comprando, amasando, recomponiendo un puzzles que sobredimensionado o acortado, siempre dejará unos beneficios ímprobos a las cuentas corrientes y unos perjuicio incalculables al medio ambiente, a la calidad de vida, a la flora y fauna del entorno y de su zona de influencia.¿Será posible que sus señorías, que llevan tantos años calentando los asientos, que conocen tan bien a los letrados, que tienen órganos consultivos, que han estado con este gobierno o con el anterior o quizás con el anterior del anterior, que su voz ya ha quedado grabada en psicofonías, en los hermosos recovecos del ecléctico edificio y sus sones retumban en aquella sala que fue concebida como sala de conciertos, en honor de Santa Cecilia, será posible que ese coro regional siga desafinando de esa manera?¿Será posible que el día 27 de noviembre pasado, ochenta mil personas se manifestaran, pacíficamente, por las calles de Santa Cruz contra el Puerto de Granadilla, aunque el recuento de la avioneta de esa empresa geográfica del gobierno Regional, llamada Grafcan, llegara al día siguiente con la rebaja? ¿Será mentira que más de cinco mil personas se convirtieran en bolas de asfalto en una hermosa manifestación ecológica en la playa del Médano, el seis de junio pasado, protestando contra el Puerto? ¿Nos habrán engañado con un simulacro de entrega de cincuenta y seis mil firmas en la Casa de sus señorías, esa Casa que gracias a sus desvelos tendrán que devolver o indemnizar con un montón de millones, que tendrán que abonarse con cargo a esos cincuenta y seis mil firmantes, a los ochenta mil manifestantes o a las cinco mil bolas de asfalto, que han ignorado en contra de toda previsión?¿Será posible que personajes que se dicen militantes de partido y asisten a las manifestaciones, defiendan el derecho de los manifestantes y luego hagan lo opuesto en sus actuaciones parlamentarias, y voten a favor del Puerto porque así se lo obliga el partido, y su voto no sea una protesta en blanco, con lo que puede salvar su honrilla, y se evita la unanimidad? Sigo preguntando ¿Cómo vamos a respetar las decisiones de sus señorías, cuando ignoran a los que les votan y rebotan a los que les ignoran? ¿Cómo vamos a creer en sus propuestas o responder a sus demandas, cuando el desprecio al votante es permanente ¿Sus señorías se han parado a pensar que ya están tardando en proclamar un nuevo proceso electoral porque a cada cual le va a surgir su cláusula de conciencia y vamos a dar la espalda a quienes nos ignoran? ¿Se puede seguir pensando que la sociedad es una cosa y el Parlamento es otra?, o que uno es reflejo y apoyo de la otra. ¿Por qué tenemos que soportar a diario los tiquis miquis de las alianzas, de los acuerdos, de los ensayos, de los chanchullos, de los insultos, de las bajezas, de los improperios, de los enchufes, de las estupideces, de los chismes, de las sinrazones, y tener que soportar también, a diario, tanta mentecatez, tanto desaire y sobre todo tanto error y tanta prepotencia en todos los órdenes de la política Municipal, Insular o Regional.El falso debate de los apoyos entre partidos para gobernar, cuando se divorcian las alianzas más proclives, como acaba de suceder hace un par de meses, indigna al sacrificado votante, al que se le abre un océano de dudas sobre a quien votar. Cuando miro las filas de ancianos que conocí en los setenta y los sigo viendo, ocupando espacios impresos en las candidaturas y los supongo, cuatro años, más metiendo la pata, emergiendo en las fotos de prensa y asistiendo a los parlamentos para levantar el dedo y votar la incongruencia que se le ocurrió al partido la noche anterior, tiemblo pensando en mis nietos y en este paraíso terrenal, horadado, roturado, saqueado e invadido, que nos han dejado. Ahora, después de la rotura del primer pacto, incomprensiblemente, se unen los teóricos perros de presa que se enfrentarán en las urnas del 2007, para hacer más llevadero el pesado madero, sin vislumbrar cual de los dos va a ser crucificado. ¿Será por eso que han desaparecido los canes del escudo de Canarias? Ya no me acuerdo si eran galgos o podencos
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