El motivo por el que hoy estoy aquí es bien sencillo: reclamar y exigir al pleno de esta corporación que haga cumplir el acuerdo del año 67 que ha caído en el olvido.
Un olvido que nos ha causado a los vecinos un perjuicio grave, gravísimo, tanto económico como moral. Porque 38 años después seguimos sin las escrituras de nuestras viviendas que con el sudor y el trabajo humilde de nuestros abuelos, en mi caso, y de los padres en otros fueron pagadas hasta la última peseta. A pesar de eso, este Ayuntamiento nos ha negado reiteradamente el derecho que nos corresponde.
En el año 67 el pleno acordó entregar las escrituras de las viviendas a sus propietarios, varios años después y por supuesto, sin que se haya cumplido el acuerdo, nos han llamado en varias ocasiones para que aportemos la documentación necesaria para que nos fueran entregadas estas escrituras. Pero ahí es donde comienzan los problemas.
Las personas que tienen toda su documentación en regla han ido en muchas ocasiones y nunca han vuelto de este ayuntamiento con la escritura en la mano. Una y otra vez nos han tomado el pelo. Sí. Nos han tomado el pelo porque no encuentro otra forma de llamar a este ir y venir de papeles que al final se ha llevado el viento y el tiempo.
Pero tenemos más problemas. Hay muchos de los adjudicatarios de las viviendas que ya han muerto, y han muerto viendo cómo se truncaba su voluntad de dejar una herencia con todos los papeles en regla. Hay casos y casos en estas 29 viviendas, expedientes que ustedes, y no me vengan con el argumento de que eran sus predecesores, han dejado que se compliquen hasta el punto de que algunos tendrán que ir a los tribunales para poder conseguir una simple declaración de herederos.
Y en medio de tantos años de espera ahora nos encontramos con que una presidenta de una asociación de vecinos cuya gestión irregular al frente de la misma ha sido comunicada en reiteradas ocasiones en este Ayuntamiento está gestionando las escrituras de ALGUNOS vecinos.
Y digo algunos porque siendo una de las vecinas afectadas miembro de la asociación y que además ha sido denunciada por la presidenta mi pregunta es: ¿Tengo que confiar en que esa señora será objetiva y gestionará los documentos de mi vecina a la que ha denunciado por injurias?
Y el Ayuntamiento, que sabe esta situación, no dice nada. Silencio. Eso sí, cuando un vecino se sienta en el despacho de la concejal de distrito para decirle que hay irregularidades en la gestión de la asociación el resultado es que la concejal aparece de testigo en la denuncia. Increíble.
¿Cómo quiere usted señor alcalde que confíe en una concejal que me tiene que dar mi escritura y que es el principal testigo en la denuncia interpuesta por injurias contra una vecina a la que también tiene que darle la escritura? Permítame que al menos ponga en duda su objetividad. Nos vemos sumidos en la más profunda indefensión.
Y quiero decirle señor alcalde que no se confundan en este Ayuntamiento y piensen que soy una pobre vecina ignorante de la legalidad. No me diga que en mi manzana se permiten cuatro alturas porque los cimientos de mi casa no los soportarían, sin embargo los cimientos de un edificio nuevo sí. Si lo que usted quiere es que en esa manzana donde hoy hay 29 casas terreras vaya un gran edificio dígamelo claro. Pero no me convoque a una reunión para anunciar que se van a entregar nueve escrituras –eso fue en julio y aún estamos esperando- y luego envíe la foto a los periódicos para mantenernos contentos varios días en la prensa. Por cierto, soy periodista y sé perfectamente de lo que le hablo.
Y además quiero aprovechar la ocasión para quejarme formalmente ante usted del trato que nos dio en esa ocasión la concejal: la soberbia y la poca paciencia fueron sus armas y en una ocasión durante la reunión amenazó con levantarse e irse y nos dijo que fuéramos a los tribunales si era lo que queríamos. De mis impuestos sale el sueldo de esa concejal y le paga usted, supongo, por solucionarme los problemas. A lo mejor lo que quiere es que vayamos a los tribunales y hagamos como los vecinos expropiados del Parlamento: es decir, hacer valer nuestros derechos a través de la Justicia. Puede ser. Desde luego, nos sobra paciencia.
Pero desde hoy le digo que no le voy a dar las gracias a ningún miembro de su equipo de gobierno por hacer el trabajo por el que le pagan, trabajo que por cierto, no han hecho.
Al principio de mi intervención le hablé de los perjuicios ocasionados: Ni podemos hipotecar ni podemos vender nuestras viviendas. Hoy, 38 años después y gracias a la democracia puedo intervenir en nombre de los vecinos. Agustín, Juan, Antonio, Rafael, Asensio, Esteban, Ernesto, Juan, Francisco, Alfonso, Pedro, Claudio, Manuel, Victoriano, José, Pablo, Juan, Consuelo, Candelaria, Emiliano, Ramón, José, Adelaida, Arturo, Cristina..., son los muertos que hoy se levantan y que alzan su voz para reclamarle a usted que cumpla con la legalidad y acabe con más de 40 años de injusticia.