No salí de mi asombro al leer una opinión publicada en el Diario de Avisos de un tal Álvaro Díaz. Se lamentaba de que Santa Cruz perdiese la oportunidad de su vida de no ver correr un Ferrari por las calles de Santa Cruz (por que ahora estos coches están de moda, mañana no sé...) y culpa de ello a las decenas de miles de personas que nos vamos a manifestar democrática y cívicamente en contra de una barbarie económica, medioambiental y social, llamándonos pues; "perdedores e intransigentes". Parece mentira, que se vaya a cometer una infraestructura inútil, innecesaria, que se vaya a destruir el medio ambiente, y que unos pocos den el pelotazo, y este señor solo piense en ver dar vueltas un coche mientras se le caer la baba. Parece mentira, que cuatro políticos, entre ellos el señor Alcalde de Santa Cruz, quieran desmantelar el puerto de su ciudad, un puerto con una gran operatividad y potencialidad de futuro, para construir marinas, centros comerciales y hoteles, y este señor solo piense en el dichoso Ferrari. Parece mentira que estemos ante el principio del fin de la economía de Santa Cruz, La Laguna y el Norte, y este señor, tan patéticamente piense en Marc Gené, como si este piloto o su escudería fuesen a resolver su futuro y el de su ciudad. Parece mentira.
Le digo mas a propósito de toda esta provocación de la F-1 en Santa Cruz, ¡ que se vaya al diablo el Ferrari, y todos aquellos que quieran hundir a la isla y sacar provecho de ello ! Sinceramente y con todo respeto, déjese de machangadas y defienda su tierra.