Ramón Pérez Almodóvar
El presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín Menis, afectado por el espíritu navideño, firmó el pasado sábado un texto titulado ‘Solidaridad durante todo el año’ que se ha publicado en distintos medios de comunicación de las Islas. Según Martín Menis, en estas fechas dedicadas al derroche y al consumismo, “es cuando más nos desprendemos, cuando más regalamos nuestros presentes y a nosotros mismos, cuando más demostramos nuestra solidaridad con nuestros semejantes”. Y en una reflexión inigualable afirma contundente que “las instituciones -los Gobiernos como el que preside- se inventaron para que los hombres y mujeres pudieran hacer eso mismo durante todos los días del año. Y a los que democráticamente corresponde dirigirlas nos toca la responsabilidad de conseguir el máximo bienestar común posible a partir de los recursos públicos de todos los ciudadanos”.
Sí. Es la misma mentalidad paternalista que orienta a la mayor parte de las ONG’s o a las asociaciones de ricas y ricos que ponen mercadillos para recaudar fondos y ‘salvar’ a uno o dos niños pobres, a veinte si se quiere, aunque básicamente tratan de lavar sus sucias conciencias clasistas. Después de la venta, irán a celebrarlo al Casino o al Club. Es la caridad: un parche chiquitito en medio de grandes espacios de pobreza y hambre que azotan a cientos de millones de personas en incontables países.
Las instituciones se inventaron para ser solidarios todos los días del año, dice el presidente. Por eso, el Gobierno de Canarias mantiene un solidario sistema de recaudación fiscal por el que los empresarios no pagan sus impuestos, hasta un 90% de sus beneficios sin tributar, mientras que cientos de miles de trabajadores canarios, que sufren el salario medio más bajo del Estado, están obligados a pagar todos sus impuestos y no llegan a fin de mes.
A ese mismo concepto de ‘solidaridad’ responde el interés del Gobierno de Canarias y las fuerzas que lo apoyan en la elaboración de los presupuestos para obras, planes y proyectos innecesarios, inútiles, que sólo servirán para llenar solidariamente los bolsillos de grandes empresarios que en épocas de elecciones devolverán los favores con aportaciones a las campañas de los grandes partidos. Aunque para ellos siempre es navidad, nada de esto es gratuito. Y claro que les da igual, porque no es con su dinero, ya que como bien asegura el presidente se trata de “conseguir el máximo bienestar común posible a partir de los recursos públicos de todos los ciudadanos”.
Probablemente si hubiera otro presidente del mismo partido o de otra fuerza política que cuenta ahora con representación parlamentaria sucedería lo mismo. Sólo que Adán Martín y su equipo ponen especial énfasis en sacar adelante estos proyectos planificados a espaldas de la sociedad, sin posibilidad para los ciudadanos de participar democráticamente en las decisiones importantes, pese a su afirmación respecto al papel de las instituciones: “Y a los que democráticamente corresponde dirigirlas nos toca la responsabilidad de conseguir el máximo bienestar común posible a partir de los recursos públicos de todos los ciudadanos”. Que estén legitimados por las urnas, pese a una alta abstención y porque acceden al Poder mediante un sistema electoral caciquil, no implica que estén adoptando las decisiones democráticamente. Les toca dirigir las instituciones porque electoralmente el resultado obtenido los mantuvo en el Poder, pero siguen gobernando de forma autoritaria y sin permitir debates en las televisiones públicas que pagan todos los ciudadanos y que no funcionan de forma democrática.
Ejemplo de reparto solidario del dinero de todos es el nuevo convenio de carreteras que el PSOE canario presenta como un éxito propio, cuando el propio Documento sobre Desarrollo Sostenible del Gobierno canario elaborado en la legislatura pasada establece que Canarias es la región insular de la Unión Europea con más kilómetros de carreteras por kilómetro cuadrado, con una extensión que cubre el diámetro del planeta.
Según el diario La Gaceta-El Mundo del pasado 14 de diciembre, dirigentes del PSOE canario anunciaron que ese convenio está ‘políticamente cerrado’, con un importe de 2.140 millones de euros que se invertirán entre los años 2006 y 2017, con aportaciones de la Unión Europea, cuyas instituciones, ni siquiera elegidas democráticamente, excepto el Parlamento y sólo formalmente, pretenden dar el visto bueno al Puerto de Granadilla en contra de la propia legislación ambiental europea. Exactamente los mismos dirigentes que permiten la destitución de sus compañero en el PSOE y presidente del Comité de Ética del partido, Pedro Anatael Meneses, como miembro del consejo de Administración de la Autoridad Portuaria. ATI-CC lo expulsa por disentir.
Son las mismas instituciones, unas con sede en Canarias, otras en Madrid y otras en Bruselas, dirigidas por personas de distintos partidos pero unidas por el capital, que se materializa en grandes proyectos de inversión pública, es decir, enormes y carísimas obras financiadas por los impuestos que ‘democráticamente’, obligatoriamente, pagan todos los ciudadanos, excepto los privilegiados que en Canarias, por ejemplo, amasan cantidades millonarias con la Reserva de Inversiones que acaba de prorrogar el Gobierno de Madrid con el beneplácito de la Comisión Europea. Entre sí son solidarios, no cabe duda.
Otro ejemplo de caridad navideña se encuentra en el ofrecimiento realizado por la UE a los países pobres en la cumbre de la Organización Mundial del Comercio –organismo nada democrático- celebrada recientemente en Hong Kong. Según el diario El País del 14 de diciembre, la UE ofreció a los países empobrecidos –llamados en vías de desarrollo- “una nueva gran ayuda para impulsar el comercio cifrada en 1.000 millones de euros a partir de 2010, lo que sumado a los 1.000 millones ya prometidos en julio pasado elevaría esas ayudas a 2.000 millones de euros a partir de la citada fecha”.
Sólo el convenio de carreteras planteado para Canarias a partir de 2006, con un montante de 2.140 millones de euros, supera con creces “la gran ayuda” ofrecida por la UE a decenas de países, ricos en materias primas pero empobrecidos por el saqueo sistemático al que se ven sometidos por las multinacionales europeas, asiáticas y norteamericanas. En el mismo diario, se informa que sólo el Reino Unido, que no está en vías de desarrollo, recibirá no menos de 35.000 millones de euros entre 2007 y 2013, si se consigue reducir hasta esa cifra el famoso ‘cheque británico’ de 50.000 millones de euros que recibe desde 1984 en cada Plan Financiero de la UE por no acogerse a las ayudas agrícolas.
Así entienden la solidaridad los que gobiernan esas instituciones, títeres manejados por transnacionales con las que se podrán repartir jugosos dividendos. Si no, que le pregunten al comisario europeo invitado por Adán Martín para conocer su Eje Transoceánico Intergaláctico de Transportes. Qué le pregunten a Jacques Parrot cómo se pasa de ser un condenado en Francia por financiación ilegal de su partido a comisario de la UE. Para unos pocos siempre es navidad y por eso es pertinente esa otra frase del discurso de Martín Menis: es cuando más se regalan a ellos mismos. Por eso el Teide tiene un lacito que se desenvuelve orientándolo hacia Granadilla –donde gobierna el PSOE-, con su macropuerto y la segunda pista del Reina Sofía, hacia Teno, con su ‘Anillo Insular’, o hacia el área metropolitana, con su Autopista Exterior. Da igual por donde empiece a desenredarse; el regalo será para los mismos de siempre.