Lunes, 13 de febrero de 2006
Justo Fern?ndez Rodr?guez

Cuando comienzo a escribir este art?culo, todav?a no conozco la decisi?n del juez. He dicho que me gusta el Carnaval y lo repito. Defiendo la Cabalgata, el Coso, los concursos de Rondallas, Murgas y Comparsas, las galas de eleccion de las distintas reinas del Carnaval y los bailes en la plaza de Espa?a. Lo que no comparto, y estoy dispuesto a agotar toda las posibilidades legales, nacionales y europeas, que defienden la inviolabilidad del domicilio y el derecho al descanso nocturno, es la inaceptable violaci?n de los derechos humanos, la Constituci?n y la legalidad vigente, mediante salvajes e incontroladas agresiones ac?sticas, de varias decenas de unos denominados ?coches engalanados?, kioscos, o bares absolutamente ilegales, con la permisividad del Ayuntamiento, que rivalizan en exhibir la potencia de sus altavoces, cada uno con una m?sica distinta, llegando a superar los 250 decibelios, nueve, diez o doce horas continuadas, desde las doce de la noche, hasta las 09.30 o las 10.00 de la ma?ana del d?a siguiente.

Son falsas las argumentaciones de algunos concejales y medios de comunicaci?n cuando piden respeto a "las tradiciones" y la "idiosincrasia" del Carnaval. Hasta los ?ltimos a?os, nunca ha sido una tradici?n la utilizaci?n agresiva de la m?sica. Por m?s que ninguna tradici?n puede imperar sobre la Ley y los Derechos Humanos, aunque afectara a una sola persona.

El Carnaval de R?o y la Feria de Sevilla se celebraban en las calles de ambas ciudades y, por lo menos, tienen tanta tradici?n e importancia econ?mica o tur?stica como los Carnavales de Santa Cruz de Tenerife. Las protestas de los vecinos, los destrozos que sufr?an las calles por donde transitaban hicieron que unas autoridades responsables, respetuosas con la legislaci?n vigente y los derechos humanos, decidieron habilitar unas zonas no residenciales, para su celebraci?n: el Samb?dromo, en R?o, y el Recinto Ferial, en Sevilla. En Tenerife, desde hace a?os se viene "dejando caer", desde responsables del Ayuntamiento, que "este ser? el ?ltimo a?o que se celebre aqu?", para evitar reclamaciones. En 2003, el propio alcalde, en declaraciones a este peri?dico, reconoce la situaci?n insufrible de los vecinos y anuncia que se estaba buscando un sitio para trasladarlo. No se ha hecho nada.

No voy a repetir argumentaciones, ni contestar? a las incitaciones a enfrentamientos entre ciudadanos de algunos concejales y medios de comunicaci?n. Tengo un archivo documental, que ser? puesto en conocimiento del fiscal general del Estado para exigirles responsabilidades, ante cualquier incidente que pueda producirse.

Me llega la noticia: el juez ha decidido no aceptar la petici?n de suspensi?n cautelar del Carnaval. Durante dos horas, he consultado a numerosos juristas tinerfe?os y madrile?os. Nadie comparte esa decisi?n. Una advertencia: la demanda contin?a vigente y el juez, quiz?s, con menor presi?n, podr? fallar a favor de la petici?n de los afectados. Lo contrario ser?a violentar los derechos humanos y la jurisprudencia del Tribunal Supremo y Constitucional.

Transcribo alguna jurisprudencia para que los ciudadanos no se dejen manipular por quienes intentan utilizar esta justificada reclamaci?n para conseguir r?ditos electoralistas.

Tanto la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos como el Tribunal de Estrasburgo para la protecci?n de los Derechos Humanos y la Constituci?n espa?ola contienen preceptos que son aplicables a las agresiones ac?sticas.

Legislaci?n espa?ola: El art?culo 18 de la Constituci?n garantiza el derecho a la intimidad personal y familiar y a la inviolabilidad del domicilio.

Sentencia 17-2-84 del Tribunal Constitucional: "Es objeto de proteccion el espacio f?sico en s? mismo y lo que hay en ?l de emanaci?n de la persona. La regla de inviolabilidad del domicilio es de contenido amplio e impone una serie de garant?as y facultades en las que se comprenden vedar toda clase de invasiones, incluidas las que puedan realizarse por medio de aparatos mec?nicos, electr?nicos u otros an?logos".

Sentencia del Tribunal Constitucional (29-5-2001: "Una exposici?n prolongada a unos determinados niveles de ruido, que puedan objetivamente calificarse como evitables e insoportables, ha de merecer la protecci?n dispensada al derecho fundamental a la intimidad personal y familiar".

Art?culo 45 de la Constituci?n: "Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona" y "se establecer?n sanciones penales" para los que violen estos derechos.

C?digo Penal: Se castiga con penas, desde seis meses a cuatro a?os a los que realicen emisiones de ruidos que ocasionen riesgo de grave perjuicio para la salud de las personas y con penas an?logas a las autoridades o funcionarios que silenciaren las infracciones cometidas en esta materia.

Muchas comunidades aut?nomas han desarrollado los preceptos constitucionales mediante las correspondientes leyes y reglamentos y la mayor parte de los ayuntamientos importantes disponen de ordenanzas que regulan el tema y establecen tablas detalladas de infracciones y sanciones.

Ley contra el Ruido. 37/2003. Elvira Rodr?guez, titular de Medio Ambiente del Gobierno del PP: "La Ley del Ruido tiene como objetivos prevenir, vigilar y reducir la contaminaci?n ac?stica para proteger la salud humana, el medio ambiente y la intimidad de las personas, para mejorar su calidad de vida".

Tribunal de Estrasbrugo: "El ruido nocturno perturba el derecho a la vida privada y a la inviolabilidad del domicilio". A esta conclusi?n lleg?, por unanimidad, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, de Estrasburgo, en su sentencia de condena al Gobierno espa?ol por su pasividad ante la invasi?n sonora desde los locales nocturnos de un barrio de Valencia.

Tribunal Superior de Justicia de Las Palmas. "No se escapa a esta Sala la importancia que para la ciudad de Las Palmas tienen las fiestas del Carnaval, verdadero acontecimiento multitudinario conocido y disfrutado por una gran parte de la poblaci?n", pero "no puede perderse de vista la necesidad de que toda la administraci?n p?blica act?e desde una postura de defensa y respeto a la legalidad vigente".

Sentencia de la Sala Tercera del Tribunal Supremo en su sentencia del 13 de abril de 2005. Carnaval de Las Palmas. "La alusi?n al car?cter molesto del festejo popular es suficiente, debiendo considerarse cierto que atenta contra la tranquilidad y el descanso de los vecinos. El mantenimiento de la tranquilidad p?blica no se asegura cuando durante un tiempo considerable la Administraci?n permite la producci?n de ruidos que causan molestias al vecindario e impiden o dificultan el descanso nocturno"… "Es claro que recientemente, por nuestra jurisprudencia y por la del Tribunal Constitucional, am?n del propio Tribunal de Justicia Europeo, se est? procurando cuidadosamente la protecci?n contra las contaminaciones ac?sticas que no son tolerables y no deben ser padecidas por la poblaci?n en general o por el vecindario m?s pr?ximo, en particular".

En 1998, en el Parlamento canario se debati? la Ley 1/98, de Espect?culos P?blicos. Coalici?n Canaria, que gobernaba en la Comunidad Aut?noma, en el Cabildo de Tenerife y en el Ayuntamiento de Santa Cruz, no argument?, ni propuso, modificaci?n alguna que planteara la excepcionalidad del Carnaval, en la prohibici?n taxativa de la Ley y el Decreto posterior, sobre la prohibici?n expresa de la m?sica al aire libre en zonas residenciales.
Publicado por ubara @ 10:19  | opini?n
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