Cuatro grupos ecologistas pidieron este martes en el Parlamento Europeo que no se construya el puerto tinerfeño de Granadilla al ser el proyecto "de mayor gravedad de la costa española" por sus efectos medioambientales, mientras los gobiernos central, canario e insular creen "fundamental" su construcción para la economía.
La comisión de Peticiones del PE escuchó este martes durante más de una hora los argumentos esgrimidos por ambas partes para evaluar si el proyecto portuario de Granadilla cumple o no las directivas de Hábitats y de Evaluación de Impacto Ambiental de la Unión Europea (UE) y se pronunciará "lo más pronto posible".
Uno de los detractores del proyecto, el ex presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz Pedro Anatael Meneses, rechazó como "rotundamente falso" el argumento de que el actual puerto de la capital, quinto de España, se colapsará en 2008 y, por tanto, sería necesaria la infraestructura de Granadilla. Meneses Roqué destacó que el actual puerto no sólo no avanza hacia el colapso, sino que además se está ampliando en 500.000 metros cuadrados más mediante tres actuaciones.
Las actuales obras resuelven las necesidades "para muchas décadas", según Meneses. El también profesor de la Universidad de La Laguna recordó que una encuesta realizada en febrero pasado por el Cabildo de Tenerife y "no publicada" reveló que un 41% de los tinerfeños se opone al nuevo puerto y un 37% apoya la infraestructura.
La responsable de costas de Greenpeace, María José Caballero, defendió también la idea de que, si las autoridades creen que se necesita una mayor capacidad portuaria, "la ampliación del puerto de Santa Cruz es la alternativa". Caballero recordó que un documento de los estibadores de Santa Cruz apunta que "con sólo una" de las posibles ampliaciones del puerto, se duplicaría la capacidad actual en tráfico de contenedores, estimado en 400.000 al año.
La ecologista subrayó los daños que ocasionaría el puerto de Granadilla a las praderas submarinas, cuestión sobre la que la Comisión Europea (CE) ya advirtió a España en agosto de 2004. Caballero instó a la CE a hacer un "análisis riguroso de todas las alternativas".
"Dictamen en las próximas semanas"
Un representante comunitario recordó que el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, ya pidió "un análisis muy claro" del proyecto para hacer una propuesta al colegio de comisarios, sobre la que éste basará su decisión al respecto. El representante de la Comisión Europea dijo que, sobre la base de la documentación disponible, "espero que en las próximas semanas los servicios de la CE puedan dar su dictamen al comisario Dimas".
El portavoz del Gobierno de Canarias, Miguel Becerra, sostuvo que la construcción del nuevo puerto tinerfeño es "una actuación de indiscutible interés público", que "no existe alternativa" y que el proyecto "con las medidas correctoras y compensatorias, cumple la normativa canaria, española y europea". Becerra rechazó la opinión de quienes creen que el puerto actual de Santa Cruz está lejos de colapsarse al señalar que, pese a la ampliación actual que mejorará la capacidad en un 44%, "ésta se verá superada por la demanda en 2013".
Asimismo, recordó la necesidad de captar "tráfico de transbordos", actividad que dijo que es "vital" para la mejora de la competitividad y economía de la isla, cuestión que "no permite" el puerto de Santa Cruz, ni aunque se amplíe. Becerra dijo además que Granadilla cuenta con el apoyo de "todos los partidos democráticos" de Canarias, del Parlamento regional, el gobierno de la isla y los municipios del área.
El representante del Ministerio de Medio Ambiente también defendió que la ampliación del puerto de "Santa Cruz de Tenerife no es una alternativa viable ni realista a Granadilla" y dijo que tras la evaluación de impacto ambiental, se ampliaron las garantías con medidas correctoras. Entre éstas enumeró la reducción de la dimensión del puerto, la prohibición del fondeo de barcos en ciertas áreas, la protección de una superficie de 7.200 hectáreas y acciones en favor sobre especies protegidas como la piña de mar y la tortuga boba.
Protesta en Tenerife
Por su parte, el presidente de la Plataforma en Defensa del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, Cándido Quintana, aseguró este martes que la visita de representantes del Gobierno canario al Europarlamento es “buena para la causa” de los que se oponen a la infraestructura portuaria de Granadilla, porque demuestra a Bruselas que en las Islas “hay gente que quiere conculcar la legalidad cuando existen alternativas”.
Durante la manifestación protagonizada junto a varios representantes de la Plataforma contra el Puerto de Granadilla, a las puertas de la sede de Presidencia del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, “para apoyar a los compañeros que defienden en el PE el no a la creación de esa infraestructura”, Quintana se mostró convencido de que Europa dirá no a la creación de ese muelle, “ya que se ha dado cuenta de que existen alternativas viables como es el de Santa Cruz”. El presidente de la Plataforma, que portaba una pancarta en la que se podía leer No al puerto de Granadilla, sí al de Santa Cruz, declaró también que la Unión Europea no permitirá que esa obra salga adelante “porque vulnera la directiva hábitat 2000 y ocasionaría un deterioro muy grave e irreversible al mejor ecosistema de Tenerife”.