Viernes, 21 de abril de 2006
Manuel de la Rosa Hern?ndez


El 14 de abril de 1931 el pueblo se ech? a la calle. Era proclamada la Rep?blica. El desencadenante: el anuncio del triunfo republicano en las elecciones municipales celebradas dos d?as antes. El recuento hecho en las principales ciudades del Estado espa?ol daba la victoria a la coalici?n socialista-republicana.

Hasta ese momento el r?gimen que sustentaba el dominio de burgueses y terratenientes era la monarqu?a. El Borb?n Alfonso XIII era el rey. Un a?o antes, en enero de 1930 renuncia el dictador Primo de Rivera y el rey nombra a Berenguer Jefe de Gobierno. Poco dur? en su cargo. En febrero de 1931 Berenguer renuncia.
Las luchas obreras y populares no cesan. Un imponente movimiento social ligaba un futuro de libertad, paz y justicia social, con la ca?da del r?gimen borb?nico, genuino portavoz de los explotadores. Estaba cantado que m?s pronto que tarde este desenlace se iba a producir. Atr?s quedaron largas d?cadas de sufrimiento de los pueblos.
La confluencia de las luchas sociales por la tierra, por las aspiraciones nacionales (especialmente en Catalu?a), por el rechazo al predominio asfixiante de la Iglesia, por los derechos de los trabajadores, contribuyeron al desgaste de la monarqu?a.
El Estado espa?ol manten?a una residual presencia colonial en Marruecos mediante una guerra de ocupaci?n, su desarrollo industrial hab?a quedado limitado a zonas como Catalu?a y perduraban los latifundios junto a una masa de poblaci?n sin tierra. Las libertades hab?an sido limitadas bajo un directorio militar comandado por Miguel Primo de Rivera. La Iglesia manten?a importantes privilegios, entre ellos el control de buena parte de la ense?anza. La monarqu?a borb?nica era la garante de este dominio.
Todos los sectores concientes, que luchaban por una vida mejor, comenzaron a unirse para echarla abajo. La monarqu?a estaba ya tocada del ala. Ahora el rey se ve obligado a dejar su puesto en el v?rtice del estado y a abandonar el pa?s.
Este movimiento repercuti? en la sociedad isle?a, en sus partidos y clases. La Prensa, diario antecesor de El D?a escrib?a ?...La Rep?blica viene a transformar el viejo orden pernicioso, privilegiado, injusto, corruptor, palaciego, intrigante, depredador, nefasto...? que contrastan con lo expresado por diarios como La Provincia de Las Palmas que vinculan el r?gimen con ?el orden, la paz, el progreso y la unidad de Espa?a? o la Gaceta de Tenerife que en su editorial del 13 abril se despachaba con que ?de ninguna manera conviene la Rep?blica a Espa?a...?
Cuando el advenimiento de una Rep?blica era algo inevitable, sectores burgueses fueron cediendo el terreno al nuevo r?gimen con la esperanza de no perderlo todo. Al mismo tiempo, la Rep?blica nac?a pre?ada de muchas demandas sociales que aspiraban a verse resueltas con ella. Los diferentes gobiernos republicanos no dieron soluci?n satisfactoria a las mismas.
Esto es clave para entender el proceso que se dio en el seno de la Rep?blica, explicar las ?razones? del posterior golpe dado por la alianza fascista-clerical y para interpretar las actuaciones de los diferentes protagonistas pol?tico-sociales al interior de la Rep?blica.
La Rep?blica representa, pasado, presente y futuro. Poder conjugar estos tiempos en una misma reivindicaci?n es indicativo de que esta idea-fuerza representa todav?a hoy mucho en el imaginario colectivo. Ni los 40 a?os de dictadura, ni los olvidos de cierta izquierda, reconvertida en mon?rquica durante la llamada transici?n, han logrado enterrarla como referente en la lucha por las libertades y la justicia social.
La Rep?blica como meta colectiva resurge con esperanza proyectada hacia el futuro y depender? que la hagan suya los sujetos de las luchas sociales. Hoy, como ayer, el r?gimen mon?rquico es un obst?culo para el avance de los pueblos. Las viejas y nuevas aspiraciones colectivas chocan con el muro de contenci?n de la vigente constituci?n mon?rquica. Tenemos raqu?ticas libertades y una democracia tutelada. A las aspiraciones nacionales de los pueblos se les niega un derecho democr?tico b?sico como el de autodeterminaci?n.
La Rep?blica dur? poco tiempo, desde las fechas se?aladas del 14 de abril de 1931 al a?o 1939, en que triunfa por la fuerza de las armas el ?Alzamiento Nacional? fascista, pero ha dejado en la memoria colectiva una referencia necesaria sobre la que poder volver 75 a?os despu?s.
Publicado por ubara @ 17:46  | opini?n
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