La actualización de los permisos a Repsol para que continúen con los sondeos para averiguar si existen hidrocarburos cerca de las costas canarias sigue en los cajones del Ministerio de Industria y pendiente de que el presidente Zapatero decida reactivar el proceso. Hace poco más de un año, en febrero de 2005, que esos nuevos permisos se paralizaron sorpresivamente cuando iban a obtener el visto bueno del Consejo de Ministros y la situación se mantiene "en el mismo sitio que entonces, ya que hay una paralización indefinida", según aseguran en el departamento que dirige José Montilla.
Joaquín Anastasio MADRID
Tanto desde ese Ministerio como desde el PSOE se remiten de forma enfática al compromiso expresado en distintas ocasiones por el propio Zapatero desde la primera vez que se pronunció a este respecto, precisamente en Lanzarote pocos días antes de su investidura, donde afirmó que no habría prospecciones sin el pleno consenso político y social en Canarias. El presidente ha repetido el mensaje en sede parlamentaria en distintas ocasiones.
Pese a ello, la propia autorización que quedó paralizada a última hora en el Consejo de Ministros, así como los reiterados pronunciamientos del ministro Montilla a favor de reanudar las prospecciones, como quedó demostrado en la propuesta de resolución remitida desde su departamento que estuvo a punto de prosperar en el Congreso durante el debate sobre el estado de la Nación de hace un año, han despertado dudas sobre las posiciones del Gobierno central.
Además, la apertura de negociaciones con Marruecos para la delimitación de la mediana marítima entre ambos países frente a Canarias supone un elemento central del debate y alimenta la sospecha en algunos sectores sobre la vinculación de ambas cuestiones.
Todas las fuentes consultadas descartan sin embargo que el futuro de las prospecciones vaya a estar determinado por la negociación sobre la mediana con el país magrebí, al menos a corto y medio plazo. Entre otras cosas, aseguran, porque las posiciones están aún muy alejadas.
Por otro lado, las formaciones políticas isleñas tienen el pleno convencimiento de que esas autorizaciones no se reactivarán en ningún caso antes de las elecciones autonómicas y locales de 2007 ni seguramente de forma previa a las generales de 2008.
Madrid y Rabat tienen prevista para antes del verano una nueva reunión para negociar la mediana y su futura colaboración en el área. Pero "los avances son muy lentos y la realidad es que ahora se trabaja para no paralizar la negociación", aseguran en Exteriores, desde donde se han remitido a Rabat "varias propuestas que están aún muy lejos de entrar en el nudo gordiano de la cuestión", que, como se sabe, estriba en determinar qué criterio debe prevalecer a la hora de trazar la mediana: la equidistancia entre costas, como defiende Madrid en base al derecho internacional, o la plataforma marítima, como pretende Rabat.
Sin embargo, todas las fuentes consultadas admiten que las nuevas autorizaciones a Repsol y un posible acuerdo futuro sobre la mediana marítima hispano marroquí, están en el mismo marco y en el mismo contexto. Desde el Ministerio de Exteriores se recuerda que de momento no hay una negociación oficial sobre el establecimiento de una "frontera marítima" en sentido estricto, sino sobre la "delimitación de un área de cooperación" en los ámbitos comerciales, de seguridad y de explotación de los recursos naturales, como los hidrocarburos.
Otras fuentes señalan que "mediana y prospecciones no son asuntos relacionados directamente", pero reconocen que "aprovechando las buenas relaciones con Marruecos se quiere hacer un gesto hacia ese país evitando actualizar las autorizaciones a Repsol hasta cerrar un acuerdo sobre la otra cuestión". Sin embargo, Rabat sí ha cerrado acuerdos con petroleras para realizar prospecciones en la misma zona así como en aguas cuya soberanía está en cuestión en el ámbito internacional.
La Provincia. 1 de Mayo de 2006