La consejera de Empleo y Asuntos Sociales, Marisa Zamora, aseguró este jueves que en Canarias la población emigrante extranjera asciende a 222.260 personas, lo que representa el 11,3% del total, mientras que en el resto de España los extranjeros representan el 8% del total de la población.
Zamora, que compareció en la Cámara a instancia del grupo de CC sobre la entrada de emigrantes comunitarios y extracomunitarios y su incidencia en el mercado laboral, señaló que del total de emigrantes, 149.000 extranjeros tienen trabajo mientras que 18.600 están parados.
"Los emigrantes extranjeros representan el 11,3% de la población, pero en islas como Lanzarote o Fuerteventura, donde la afluencia de extranjeros es mayor, representan el 23% de la población", indicó la consejera.
Marisa Zamora reveló además que desde el año 2000 entran 50.000 personas anualmente en Canarias y que en la actualidad "hemos sobrepasado los dos millones de personas pero, a este ritmo, en el 2020 rondaremos los dos millones y medio de habitantes".
"Estamos generado puestos de trabajo, más que la media española, pero no podemos seguir creándolos con el ritmo de crecimiento poblacional que tenemos", subrayó la consejera.
Marisa Zamora indicó que cada año vienen a Canarias 19.000 personas de la Europa comunitaria, "con un nivel de preparación superior al que tienen los propios autóctonos".
"Desde los años 90, gracias al mejor nivel de vida de los canarios y a las peores condiciones sociales y económicas de África y Latinoamérica, ha aumentado considerablemente la llegada de emigrantes a Canarias", aseguró la titular de Empleo y Asuntos Sociales.
"El trabajo que encuentran los emigrantes extranjeros ya no es de las tres d en inglés (sucio, peligroso y penoso) sino que vienen arquitectos, traductores, médicos y no hay un todo homogéneo entre los extranjeros", indicó.
Zamora señaló que en la hostelería y el comercio se concentra la mayor parte de los trabajadores emigrantes, y que los extranjeros de la Unión Europea que llegan a Canarias provienen de Alemania, Italia, Reino Unido y Portugal.
Manuel Armas, del grupo Socialista, indicó que "no es justo que se use la emigración para todos los males que tiene Canarias".
"El problema es que no todas las islas crecen económicamente de igual manera y en aquellas que más crecen, como el sur de Gran Canaria y de Tenerife, es donde se concentra la población extranjera", aseveró la diputada socialista.
A juicio de Armas, "el problema es el modelo de crecimiento económico que tenemos; habría que incidir en la diversificación económica, insistir en la movilidad y en la formación de los parados".
José Miguel González, portavoz de CC, dijo que toda emigración, bien organizada, contribuye a crear riqueza.
"Me preocupa que se hable más de parados que de puestos de trabajo creados, ya que estos son los que revelan el ritmo de desarrollo de la economía", indicó González.
"El problema que tenemos es la emigración clandestina porque la otra, la que es legal, sigue la norma, hay contratos de trabajo y sueldos dignos", aseguró.
"La emigración clandestina se mueve fuera del mercado laboral, no tiene garantía de que perciba retribuciones justas, evitan el pago a la Seguridad Social y a Hacienda y al no poder protestar, pueden convertirse en esclavos de los empresarios", aseveró González.
"En islas como Lanzarote o Fuerteventura, donde la afluencia de extranjeros es mayor, representan el 23% de la población"
Desde 2000 entran 50.000 personas al año en Canarias y en la actualidad "hemos sobrepasado los dos millones de personas" y en 2020 "rondaremos los dos millones y medio de habita