viernes, 28 de julio de 2006
Enrique Barreda y Pedro Quevedo se pasaban el día juntos entrando y saliendo de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias. Así lo afirmaron ayer ante la juez que instruye el 'caso de Turismo' los guardias de seguridad del edificio.
La estrecha relación entre el jefe de Negociado del Servicio de Acción Turística y su cuñado y dueño de una gestoría, Pedro Quevedo, era motivo de preocupación para los guardias de seguridad del edificio de la Consejería de Turismo. A diario veían como el funcionario entraba y salía junto a Quevedo varias veces durante las mañanas con maletines en las manos «que no se salían de lo normal y por tanto no había motivo para sospechar de manera que pudiéramos exigirle un registro exhaustivo».

Asimismo, uno de los guardias recordaba cómo Barreda intentó entrar en el edificio estando de baja médica, extremo que prohibió el vigilante.

Ayer continuaron las declaraciones de los testigos sobre el caso de los presuntos pagos de comisiones ilegales a un funcionario de la Consejería de Turismo a través de la gestoría de su cuñado para lograr agilizar los trámites de los títulos-licencia de las agencias de viaje. Agentes de la Unidad de Delicuencia Especializada y Violenta estuvieron informando a la jueza, María Victoria Rosell, casi tres horas. También acudió como testigo, Ignacio González, jefe de Seción de la Consejería de Turismo en la isla de Tenerife. Este funcionario le explicó a Rosell los entresijos del funcionamiento de la Consejería y se negó a hacer declaraciones al estar el caso bajo secreto de sumario.

Más información en el periódico CANARIAS7
Publicado por ubara @ 10:59
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