Lunes, 31 de julio de 2006


La playa de La Tejita, un lugar bello y emblem?tico de la costa tinerfe?a, asociado al ocio de residentes y turistas, fue ayer el escenario de una excepcional lecci?n ciudadana. La protagonizaron los ba?istas, de todas las edades y procedencias, que como uno solo se volcaron en la asistencia a los 88 exhaustos pasajeros de un cayuco que, tras eludir todas las medidas de vigilancia fijadas por Salvamento Mar?timo, arrib? a primera hora de la tarde de ayer a la costa del sur tinerfe?o. Los que pasaban un pl?cido y caluroso domingo sobre la arena de La Tejita, sorprendidos al inicio ante la cercan?a de una extra?a embarcaci?n, no tardaron en comprender que se trataba de un cayuco que iba poner delante de sus ojos el drama de la inmigraci?n irregular. Y la respuesta, espont?nea y eficaz hasta la llegada de los efectivos de Cruz Roja, no pudo ser m?s elocuente.

Un total de 88 inmigrantes subsaharianos, entre los que se encontraban dos mujeres y un menor, viajaban en la barcaza que arrib? a la playa de La Tejita. Fuentes de la Cruz Roja se?alaron que ocho de los inmigrantes, los m?s afectados por la dureza del viaje, tuvieron que ser trasladados a centros sanitarios; seis de ellos al Hospital Nuestra Se?ora de La Candelaria y dos al Hospital Universitario de Canarias (HUC), al padecer problemas de hipotermia y deshidrataci?n, aunque ninguno reviste gravedad. El cayuco, de treinta metros de eslora, arrib? sobre las 15.30 horas por sus propios medios y ante el asombro de los ba?istas que se encontraban en la playa. Seg?n testigos presenciales consultados por Efe, los ba?istas auxiliaron a los inmigrantes irregulares a salir del agua y algunos utilizaron sus propios veh?culos todo terreno para trasladarles hasta la carretera donde se encontraban efectivos de la Cruz Roja, Guardia Civil y Polic?a Nacional.

Los ocupantes de la embarcaci?n varada en La Tejita reflejaban la dureza de un viaje que se supone de larga duraci?n, una din?mica presente en las ?ltimas semanas en la medida que la vigilancia en costas africanas obliga a los cayucos a partir cada d?a desde m?s al sur en el litoral del vecino continente. Por ello, todos ellos arribaron exhaustos y recibieron ayuda de mano de unos ciudadanos que ayer escribieron, sin pretenderlo, un bello gesto de solidaridad.
Publicado por ubara @ 21:27  | Islas
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