viernes, 04 de agosto de 2006
La locura esta de partitocracia que vivimos produce de los fenómenos más raros e indecentes. Las medidas antitransfugismo que han acordado suponen que como un cargo público se vaya del partido, o lo echen, automáticamente habrá de ser repudiado por todo el mundo cual apestado.
Y pude ser que eso esté bien y sea correcto ante la presencia del típico carota, que lamentablemente es de lo que más abunda en política. Pero cuando un partido va a las elecciones con un mensaje radical en contra de una situación política, como es el caso del Partido Nacionalista Canario (PNC), muy poca gente entiende que a medio camino se cambien de posición y obliguen a sus cargos públicos no sólo a no hacer oposición sino que, para más Inri, pactan con los mismos que presentaron en la campaña electoral como principales enemigos de esta tierra: Coalición Canaria.
Y uno cree en la libertad de cada uno para hacer lo que se le ponga en el culo, incluso para intentar engañar al personal si su desfachatez se lo permite. Pero otra cosa bien distinta es que se considere trásfugas a los cargos públicos que, en algunos casos -y no nos referimos necesariamente al más conocido de Santa Cruz- se han desmarcado de su partido para poder seguir paseándose por las calles de sus pueblos con la frente medianamente levantada.
Porque la pregunta es: ¿Quién es el trásfuga, el concejal que no entra por el aro de aceptar lo que hace tres años les juró y les perjuró a sus vecinos que no haría nunca, o los caraduras que están dispuestos a ir en las mismas listas que los que hasta hace poco tiempo presentaban como una especie de 'eje del mal'? Las leyes anti-transfugismo protegen los intereses de los partidos, evidentemente, pero dejan con el culo al aire a los votantes cuando son los propios aparatos de los partidos los que llevan a cabo lo que ya no se puede denominar transfugismo, sencillamente se trata de no disponer ni de escrúpulos ni, probablemente, la dosis de vergüenza mínima que se despacha.
Los actuales dirigentes del PNC no sólo han traicionado la historia de un partido digno, de clara vocación independentista, sino que han engañado a todos los ciudadanos haciéndole el juego nada menos que a Coalición Canaria -organización sin ideología alguna y que sólo representa los intereses del caciquismo de toda la vida- con el pacto probablemente más indecente de la historia reciente de la política canaria. Un auténtico escándalo que esperemos les pase factura en las próximas elecciones. Aunque seguramente no importe mucho, porque Coalición Canaria tiene al CCN, al PePe, a Nueva Canarias y al PSOE -entre otros- haciendo cola para darles los apoyos que necesitan para gobernar. Más de lo mismo . Y la única opción que nos queda a los que no comulgamos con nada de ese es una opción alternativa que, sencillamente, sea capaz de plantarse en las instituciones en defensa de los intereses de los ciudadanos, una voz que nos represente y que no es que nos vaya a eximir de seguir teniendo que movilizarnos contra los atropellos, sencillamente nos facilitarían mucho las cosas por tener acceso más directo a la información y alguien que lleve a cabo una oposición real, no las pantomimas a las que nos tienen acostumbrados.
Pero si no sale, que sería deseable seguramente que se dispusiese de alguna representación política, tendremos que seguir ahí, al pie del cañón, parando proyectos disparatados como el parque periurbano de Carbonero que, afortunadamente, ha caído por el coraje y el esfuerzo de mucha gente. Y quien dice parando dice también exigiendo una sanidad pública con fundamento, una educación pública más dotada, viviendas sociales, mejor transporte público o la implementación de nuevas fuentes de energía más sostenibles así como potentes políticas de ahorro. Avanzar hacia la soberanía alimentaria, promocionando al máximo las posibilidades del sector primario es, por otro lado, una grave cuenta pendiente que tenemos entre manos.
Lamentablemente otro partido, esta vez el histórico PNC, ha renunciado a ponerse del lado de la gente para arrimarse a los que más rápidamente se lo ofrecen todo calientito, sin tener que trabajar mucho, que eso agota. Llama la atención que hasta la página web de ese partido, muy activa antes de la campaña, se haya quedado atascada el mismo día en el que se conocieron los resultados electorales del 2003. Ni una noticia, ni una propuesta... nada de nada. ¡Tremenda manada de gandules y aprovechados!
Publicado por ubara @ 13:11
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Publicado por Invitado
viernes, 30 de mayo de 2008 | 11:08
Canarias ,mas colonia que nunca.La metropolis le impone a los lamebanderas que goviernan este pueblo ignorante.La tercera pista,la carcel,los vertederos ilegales insalubres,vertidos al mar,ley de costas.Energias renobalbes,no oigo ni veo nuna nada relacionado con la energia geotermica,que nos sobra