jueves, 28 de septiembre de 2006
R. Delgado
El día 7 de este mes fue publicado en el Diario Adn, que se distribuye en papel en Madrid, Barcelona y en otras 11 ciudades españolas, aparte de la versión digital, y en la columna "The end", el periodista Javier Calvo escribe bajo el título "Repartir canarios" un trabajo de alto contenido irónico, provocador y xenófobo. El Diario Adn a la vista de las respuestas de rechazo, al día de hoy ya va mas de 600, decidió retirar de su versión digital la citada columna. Lo que quedó escrito en papel, escrito está.
Ante la avalancha de tantas indignadas protestas, el Viceconsejero de Comunicación del Gobierno de Canarias, Daniel Cerdán, se dirigió a la dirección del citado diario, publicando el día 15, lo que se puede interpretar como una protesta a la citada columna del Sr. Javier Calvo.
Para aquellos lectores que no hayan podido tener acceso a la lectura del artículo del Sr. Javier Calvo, transcribo la parte fundamental del mismo:
"Al principio pensamos en poblar las costas Canarias de tiburones. Eso funcionaría como factor disuasorio, pero es cuestión de tiempo que los tiburones se comieran a algún niño canario. Construir una verja en el mar que rodeara las islas también parece buena idea, pero enseguida tuve una visión de los africanos trepando por la verja y tirando el cayuco por encima. Al final, como siempre, la solución es tan fácil que nadie la ve: hay que renunciar a la soberanía de Canarias. Que se las queden. Problema solucionado. Así, en vez de repartirnos inmigrantes por la península, nos repartimos a los canarios. Que vean que los godos somos buena gente. Yo mismo me ofrezco para alojar a un canario en casa. A condición de que planche y sepa cocinar".
Obviando, aquella parte en que el Sr. Javier Calvo dice que "si yo viviera en Helsinki, me la sudaría lo que pasa en Canarias", no tengo nada que objetar, pues soy plenamente consciente de la situación africana de Canarias con respecto a Europa, sin que tenga necesidad alguna de utilizar ni mapa ni regla.
La confusión me surge cuando el Sr. Calvo dice "hay que renunciar a la soberanía de Canarias. Que se las queden". La complicación emerge cuando no especifica quién ó quienes se tienen que quedar con las Canarias, pues el Sr. Calvo descarta a los nativos canarios, en otras palabras, a nosotros, puesto seríamos repatriados a la metrópolis en régimen de servidumbre (planchar y cocinar). Nos excluye y desampara como legítimos herederos de las islas, tanto social como políticamente, dando muestras de un desconocimiento de la Historia de Canarias, su conquista en luchas encarnizadas entre los castellanos con nuestros antepasados y su posterior colonización que llega hasta nuestros días a cifras desorbitadas. Así es que ¿a quién o a quienes hay que dejárselas? ¿a Marruecos? ¿a Mauritania? ¿a Senegal? ¿al mejor postor?..
Ahora bien, si España opta por la solución más sensata como es devolver la soberanía a los canarios, la cuestión del reparto si que se complica, pues el Sr. Sergio Calvo por lo visto desconoce, que estadística en mano, a partir de 1960 han entrado en las islas mas de 350.000 españoles, marroquíes, ecuatorianos, colombianos, y gentes de más de 120 nacionalidades, emigración propiciada por la administración española, lo que está suponiendo una sobrecarga poblacional y un elemento que distorsiona a la población canaria, la que usted parece ignorar de su existencia, y otros factores que omito citar. Así pues, en este aspecto, seríamos los canarios los que tendríamos que repartir (¡que desastre! tener que utilizar este tipo de lenguaje xenófobo en un tema tan serio) para que nos planchen y cocinen, ¡tantos foráneos!, eso sí, siempre si ellos democráticamente quieran quedarse, a no ser que opten por marcharse de canarias en avión, barco, pateras o cayucos.
Los que conocemos algo de la historia colonial de España, recordando la última, la que fue Provincia del Sahara, es para asustarse y a la vez quizás prepararse para lo peor, ó mejor, según se mire.
Solamente pedir al Sr. Calvo que interceda por nosotros ante su gobierno en Madrid, para que nos ceda la soberanía de las islas, y así poder vivir tranquilos sin tantas historias e incertidumbres.¡Ya está bien!.
R. Delgado
Publicado por ubara @ 5:12  | opinión
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