Todos los datos alertan que lo que sustenta al actual modelo social del primer mundo, la energía fósil, se está agotando. Evidentemente este hecho tendrá consecuencias de enorme calibre en nuestra Comunidad Autónoma debido a que la dependencia energética de Canarias del exterior es casi absoluta: el 99,67%. En este sentido es imprescindible un cambio drástico del actual modelo de crecimiento urbanístico-poblacional, que implica un continuo aumento de la demanda de energía.
Desde Ben Magec-Ecologistas en Acción, creemos que ha llegado el momento en el que habría que cambiar drásticamente la política energética hacia un objetivo de reducir dicha demanda, variando de esta forma el enfoque tradicional según el cual satisfacer la demanda justifica continuos crecimientos en la producción de energía.
Para la Federación ecologista, una política energética racional significaría abandonar el crecimiento descontrolado del consumo que ha habido en las últimas décadas y propone apostar decididamente por una moratoria real en el crecimiento de la producción de energía. Por tanto, consideramos imprescindible una política de NI UN KILOWATIO MÁS DE ELECTRICIDAD PRODUCIDA, si queremos un futuro viable para Canarias. Este cambio tiene que ir aparejado con una revolución, asimismo, en el modelo de transporte que tenemos.
Invertir la tendencia actual y poner freno al crecimiento del consumo eléctrico imperante no solo evitaría que Canarias continuase aumentando su dependencia del exterior sino que sería un imprescindible punto de partida a la hora de sustituir este modelo de sociedad basado en el consumo sin medida que lleva al agotamiento de todo tipo de recursos. Hay que tener muy en cuenta que el sistema energético es uno de los principales responsables de los gravísimos problemas ambientales existentes en Canarias no solo por emisiones de gases contaminantes sino también por el enorme daño ecológico y paisajístico que supone la construcción de macroinfraestructuras relacionadas con dicho sistema energético (tendidos, puertos, plantas gasificadoras, refinerías, centrales térmicas…).
En este escenario de URGENTE CAMBIO DRÁSTICO DE LA POLÍTICA ELÉCTRICA y bajo esta premisa inicial de detener el crecimiento en la producción, consideramos igualmente inaplazable y complementarias otras actuaciones:
- Políticas reales de ahorro y eficiencia, que en la actualidad no existen
- Fuertes inversiones en investigación y desarrollo de fuentes de energías renovables, que desplacen paulatinamente a las energías fósiles
- Socialización de la energía, de tal forma que la ciudadanía pueda mayoritariamente entrar en el accionariado de las empresas energéticas, y especialmente en el desarrollo de las nuevas fuentes de energía renovables, y evitar así los escándalos en los procesos de adjudicación que han ocurrido en Canarias