Mi?rcoles, 04 de octubre de 2006
Rafael Morales


Preocupan las noticias que llegan desde la capital del estado mexicano de Oaxaca. Aseguran que el ej?rcito y la polic?a preparan su ocupaci?n. ?Estamos ante la operaci?n militar m?s grande en el pa?s desde el levantamiento zapatista de Chiapas, en 1994?, escribe un diario mexicano. Vicente Fox habla de di?logo mientras moviliza al ej?rcito para entrar en una ciudad que desde hace meses est? bajo el control de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Este mismo presidente prometi? al principio de su mandato que solucionar?a el problema de Chiapas en tres meses y va a dejar el cargo incumpliendo tal promesa. Ahora proclama que la crisis de Oaxaca tendr? una salida negociada antes de dejar el cargo.

Los maestros exig?an mejorar los salarios y las condiciones materiales de las escuelas. Ocuparon pac?ficamente el centro hist?rico de la capital. El 14 de junio, el gobernador Ulises Ruiz, del PRI (Partido Revolucionario Institucional) orden? el desalojo de los trabajadores, pero la polic?a no lo logr? ni a golpes. Ulises Ruiz tuvo entonces la idea de usar un helic?ptero, desde donde descargaron gas pimienta contra los manifestantes. Ni flores. Los sindicalistas volvieron a ocupar el lugar tras la confusi?n provocada. Desde aquel encontronazo pasaron casi cuatro meses. Este gobernador accedi? ya antes a la fama reprimiendo a los movimientos ind?genas, campesinos, ONGs y medios de comunicaci?n cr?ticos.

Carlos Beas cuenta lo siguiente: ?Casi de inmediato, 360 organizaciones sociales de todo tipo, desde ind?genas hasta mujeres, pasando por ambientalistas, peque?os comerciantes y universitarios, crearon una Asamblea Popular, un tipo de Parlamento ciudadano, mejor conocido como APPO.? Exigieron la dimisi?n de Ulises Ruiz, quien hasta hoy permanece formalmente en el cargo con el apoyo del PRI y su actual aliado Fox. Marchas de protesta, ocupaciones de oficinas p?blicas y medios de comunicaci?n (desde donde plantean las reivindicaciones) acompa?aron las deliberaciones p?blicas de APPO. La tercera marcha de Oaxaca congreg? unas 300.000 personas. La ciudad sigui? funcionando, pero Ruiz desapareci? de la escena. Tanto ?l como las instituciones quedaron sustituidos por los ciudadanos mismos. Hasta hoy.

Dos manifestantes fueron asesinados al principio de las movilizaciones generales, los dirigentes de APPO maltratados y amenazados, grupos de paramilitares atacaban de noche a los ciudadanos. As? obligaron a los trabajadores a organizarse en grupos de autodefensa, que tambi?n de noche levantaron barricadas en los puntos clave de la ciudad e impiden las incursiones de las bandas armadas. Establecieron guardias m?viles encargadas de mantener el orden. Con mucho ?xito, por cierto.

La negociaci?n entre los representantes de la Asamblea Popular y las autoridades es una de las peticiones m?s repetidas por Oaxaca. La principal exigencia permanece: la destituci?n del gobernador Ulises Ruiz. El presidente Fox dice dos cosas contradictorias al mismo tiempo. Privilegia ?el di?logo? y advierte que ?la trasgresi?n debe ser castigada?. Mantener al gobernador de Oaxaca tiene que ver con el pacto entre su partido y el PRI. Acuerdo intocable, digan lo que quieran los ciudadanos. Fernando G?lvez recuerda lo siguiente: ?El M?xico que se va configurando tras el fraude electoral impuesto (con la derrota de L?pez Obrador) tiene en Oaxaca un espejo que deber?a ser atendido. Ulises Ruiz tambi?n entr? a gobernar con la sospecha de un fraude electoral a cuestas?? Que el presidente saliente tome nota, recurra al di?logo y devuelva el ej?rcito a los cuarteles. ?O no?
Publicado por ubara @ 17:34  | Exterior
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