Martes, 07 de noviembre de 2006
Adri?n Alem?n de Armas

Tiempo de pr?rroga

Nadie pondr? en dudas, a estas alturas, que los costes en las infraestructuras, se disparan con la aquiescencia de sus se?or?as, o con el visto bueno del superior de turno. Por lo general las UTE, o la uni?n temporal de empresas, que se suelen formar para acceder a la contrataci?n de las infraestructuras superiores, estudian los presupuestos correspondientes a las obras que se pretenden realizar, con bajas razonables, nunca con tendencia a la temeridad, para no levantar la liebre antes de tiempo. Pero resulta que el gazapo aparece por un qu?tame all? ese cambio de unidad de obras, que ahora ser? estudiado al alza, aportando un porcentaje sustancioso al presupuesto inicial. Esa imprevisi?n, por supuesto prevista por los h?biles elaboradores de los presupuestos para acceder al concurso, viene a significar un sustancioso incremento para la empresa y un importante d?ficit para la administraci?n ciudadana. La falta de respeto a los presupuestos p?blicos est? a la orden del d?a, porque es muy f?cil disparar con p?lvora ajena, de tal manera que en muchas de las obras que se realizan por estas geograf?as, al final de las mismas, pueden aparecer pagos que superan el doble de los presupuestos iniciales, lo que puede implicar falta de criterios pol?ticos, ausencia de supervisiones t?cnicas, incumplimiento de las intervenciones de fondos, ignorancia de los pol?ticos de turno y aumentos considerables de algunas cuentas corrientes, de los sobrecogedores, que suelen asesorar desde la sombra y manipular desde los organigramas del poder en beneficio propio.

En la ?poca en que la tecnolog?a ha alcanzado cotas incre?bles de calidad y ha superado con creces insuficiencias primitivas, que han colocado a la de la construcci?n a la cabeza del desarrollo econ?mico del pa?s, podemos contemplar algunos aspectos que parecen fundamentales: de un lado el conocimiento t?cnico que permite resolver complejos problemas y aportar ingeniosas soluciones a interrogantes muy antiguos; por contra la carencia de mano de obra adecuada en los distintos niveles de la ejecuci?n material, en la que se observa el acceso de personas no cualificadas, carentes de formaci?n profesional, a las que se da responsabilidades de manera inadecuada; de otro lado ha quedado resuelto el problema del apoyo industrial a la construcci?n con la infinidad de maquinaria y de propuestas constructivas, que se han ido acompa?ando al d?a a d?a; los servicios de control de materiales que son analizados en laboratorios; la elaboraci?n de productos imprescindibles en la construcci?n que cumplen con las Normas de la Edificaci?n. Entonces valdr?a la pena tratar de encontrar donde se est? fallando para que se produzcan enormes errores de ejecuci?n en edificios p?blicos, en la elaboraci?n de carreteras, en las infraestructuras de comunicaci?n vial: puentes, v?as f?rreas, aeropuertos, etc.

Salta a la vista que falla, en primer lugar, el proyecto que por lo general est? ?nfimamente estudiado, que permite que en las infraestructuras viales los sistemas de conducci?n de aguas pluviales no soporten los primeros chaparrones; que se sepa no se utilizan estudios pluviom?tricos contemplando las medias anuales, los momentos cr?ticos, la adecuaci?n de las zonas pr?ximas a los desag?es, las diferencias de nivel que forman encharcamientos o aportaci?n abundante de aguas que producen cascadas con los arrastres consiguientes trabaj?ndose, por lo general, con momentos l?mite que permiten secciones de tuber?as m?nimas, desniveles incorrectos cuando no inversos, corrimientos del suelo en ca?das simples, todo lo cual permite obturaciones de tubos de evacuaci?n, deslizamientos de terrenos, amontonamientos de escombros que van multiplicando la acci?n de las aguas ca?das y el cegamientos de imbornales, desbordamiento de cunetas, a lo que se a?adir? la situaci?n de grave concurrencia en los barrancos que soportan infinidad de basuras que el inc?vico ciudadano ha depositado en el fondo de los cauces. Se realizan mal los taludes que soportan las vertientes de las carreteras en determinados lugares. La elaboraci?n de los hormigones y los encofrados en los sitios necesarios no se cuidan y posteriormente se producen derrumbes. Se nota la infradotaci?n de t?cnicos especialistas en los distintos niveles, tanto de direcci?n como de ejecuci?n material y una vigilancia permanente de los responsables de la calidad de la obra y de la seguridad de los obreros. La construcci?n, hoy, necesita un repaso. Y por supuesto las empresas constructoras que se han formado al calor del horno de pan que reparte graciosamente las tajadas, que terminar?n duplicando presupuestos y desapareciendo del universo, al cambiar de nombre para iniciar la siguiente aventura.

Digo lo dicho a ra?z de contemplar con asombro como los ciudadanos de Santa Cruz, han vuelto a sufrir, escandalosamente, las consecuencias de una tormenta que en solo dos horas colaps? la ciudad, inund? muchas v?as p?blicas, acumul? basuras y barros y produjo mucha contrariedad a los vecinos que cada vez que el cielo se pone oscuro le tiemblan las razones. C?mo se colapsa el aeropuerto Reina Sof?a cuyas pistas se inundan por las aguas mal encauzadas o los barrancos sin control ni revisi?n. C?mo se empoza el agua en el declive que se produce en las v?as del tranv?a frente al Hospital. Como se cuela en edificios oficiales que han costado el doble de su presupuesto al tener que remodelarlos y adecuarlos. C?mo se inundan empresas hoteleras y viviendas en las nuevas urbanizaciones. Qui?n es el responsable de los c?lculos; qui?n corre con los riesgos; qui?n gestiona la construcci?n de la cosa oficial, cuyos resultados nos dejan anonadados, produciendo un desasosiego a la sociedad que mira pasmada tanta ignominia, tanta dejadez y tanta irresponsabilidad.

Mientras sucede lo sucedido Castro Cordob?s, que es el ministro de la cosa constructiva, manifiesta en los medios que "estamos en la etapa de mayor crecimiento y avance en infraestructuras y edificaci?n de Canarias para los pr?ximos 15 a?os. Todo este avance no s?lo ha sido posible gracias al papel de la Administraci?n, sino al gran esfuerzo hecho por el sector empresarial en modernizaci?n e innovaci?n". Tambi?n dijo que "Tenerife debe seguir creciendo" y eso "no debe ser discutido. Hay que apostar por un desarrollo ordenado y sostenible y eso lo saben bien las empresas". Yo dir?a que lo saben mejor los pol?ticos y la banca que reparte sendos dividendos anuales.

Claro que se puede seguir creciendo pero al mismo tiempo cuidar que no te quede chica la ropa ni los zapatos y que te queden unas perras para cubrir las necesidades de despensa. Al fin y al cabo hay que pensar que tenemos la cesta de la compra m?s cara del pa?s y que al impermeabilizar el campo con casas y asfalto, y decrecer sustantivamente los cultivos, las aguas que vienen de arriba buscan alborozadamente su camino y siguen inundando aeropuertos, ciudades, hoteles, solares llev?ndose, incluso, la arena amarilla del Parque Garc?a Sanabria y arrasando aquella calidad urbana que nos distingui? antes de ser una ?tierra ?nica?.

De ah?, y a la vista de las nuevas propuestas constructivas que hace el se?or consejero de Obras P?blicas, se deduzca que no le importa que Santa Cruz se inunde, -siempre habr? un presupuesto adicional para apoyar la reparaci?n- tampoco que el aeropuerto del sur sea un barrizal, o que la isla se desertice, as? como que el comercio de importaci?n nos haga dependientes hasta en el perejil.

En una comparecencia ?ltima destac? el consejero de Obras P?blicas que el presupuesto de 2007 incluye partidas importantes para las obras en los tramos de carretera que quedan para cerrar el anillo insular, aporta tambi?n una cantidad importante para la construcci?n del tranv?a en el ?rea metropolitana, que ya anuncian con orgullo que transita por Guajara, -donde no se revis? el firme y permiti? que se hundieran los ra?les- y adem?s contempla cantidades importantes para el nuevo hospital del Norte, para iniciar la construcci?n del Hospital del Sur, y para continuar con las obras de mejora en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) y tambi?n en el Hospital de La Candelaria.

Dicho todo lo anterior ha quedado rubricado, sin lugar a dudas, por la situaci?n que pasan el Auditorio y el Recinto Ferial, que aun no tienen licencia de apertura a pesar de los elevados costes de obra, de los usos que se han hecho de ambos centros sociales, con las implicaciones de ilegalidad subsiguientes, en el supuesto de sucesos indeseables que pudieran ocurrir en ambos centros, y a pesar de haber transcurrido entre tres y seis a?os de acabados y de usos continuos, al parecer usos temerarios, sin la preceptiva licencia de apertura.

Ya metidos en gastos, s?lo faltan unas perritas para que los cuatrocientos mil canarios que est?n en el umbral de la pobreza, dejen de contemplar el reparto de la tarta desde los suburbios y puedan acercarse con dignidad a disfrutar de los beneficios de esta tierra ?nica, en la que han convertido a Canarias quienes desde la obscenidad de la riqueza han gobernando esta Comunidad Aut?noma que pide a gritos un cambio en el pr?ximo mayo.


(*) O lo que es lo mismo, infraestructuras infladas en sus presupuestos finales.
Publicado por ubara @ 21:28  | opini?n
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