Mi?rcoles, 15 de noviembre de 2006
Carmen Nieves Gaspar Rivero *

Hace escasos d?as, al parecer, la Comisi?n Europea daba luz verde a la construcci?n del Puerto Industrial de Granadilla, seg?n ellos porque ?no existe otra alternativa viable?, a pesar de las afecciones medioambientales que reconoce en el Proyecto.
Ante esta noticia, los dirigentes que han apostado por este proyecto se frotaban las manos, se congratulaban, expresaban su contentura y satisfacci?n ante tal decisi?n, mientras que los que entendemos que este puerto es innecesario e inconveniente, seguimos creyendo que esta decisi?n es gravemente perjudicial para los intereses de una tierra que, a d?a de hoy, mantiene como base principal de su econom?a, una industria como la tur?stica, que choca frontalmente con la idea de que en 30 kil?metros se pueden compatibilizar actividades de esta naturaleza con mantener un sur de Tenerife que siga siendo atractivo, seguro, apetecible para nuestros visitantes.

Con m?s o menos fortuna, hemos tratado de entender y de explicar qu? se esconde detr?s de esta apuesta, seg?n nuestro criterio, descabellada. Pero tengo que reconocer, que otros lo han explicado con m?s claridad; y desde mi punto de vista, quienes mejor han expuesto las razones que pueden sustentar este af?n desmedido por construir este puerto, curiosamente son algunos de los que con m?s ah?nco lo han defendido. Ante la inevitable pregunta, ?y ahora qu??, le?amos las recientes declaraciones del alcalde de Granadilla, quien dec?a estar muy satisfecho del ?desbloqueo? del proyecto por parte de Europa; sin ning?n g?nero de rubor, Jaime Gonz?lez Cejas afirmaba que pretende ser el garante del cumplimiento de las medidas correctoras establecidas como condicionantes para la ejecuci?n del puerto; el Ayuntamiento de Granadilla (y se refer?a a ?l mismo y su grupo, porque la oposici?n no es vista por ?l como parte del Ayuntamiento), el Cabildo de Tenerife, el Gobierno canario y el Gobierno central: todas, instituciones que apostaban por el macropuerto desde un principio, alegando que no ten?a afecci?n medioambiental, se postulan como aquellos que controlar?n la efectiva aplicaci?n de las medidas correctoras acordadas. ?Menudos vigilantes!

Supongo que a partir de ahora no habr? inconveniente por parte del Ayuntamiento de Granadilla para que cuando se otorgue una licencia de obra, por ejemplo, sea el particular que la ha obtenido quien determine si se est? cumpliendo con las condiciones para su otorgamiento, porque viene a ser lo mismo; no se preocupe alcalde, que yo mismo vigilar? y controlar? que cumplo con los retranqueos que se han establecido, con los l?mites de altura de las edificaciones o con la volumetr?a m?xima.

Al margen de lo il?gico de este planteamiento, me parece que quienes deben ?controlar? el cumplimiento de tales medidas, si finalmente se acomete este puerto, deber?n ser aquellos que las establecieron, es decir, la propia Europa. Y en todo caso, con la presencia de quienes estimen oportuno, pero sin dejar que la determinaci?n de si se est?n cumpliendo o no, sean justamente aquellos que han demostrado de forma continua que no est?n especialmente preocupados ni por la red natura, ni por las playas afectadas, ni, desde luego, por afectar lo menos posible al territorio.

En cualquiera de los casos, aparte del control en la fase de construcci?n del puerto, y con car?cter previo a esto, ahora habr? que ver de d?nde se van a sacar los fondos para su financiaci?n. Ya planteaba Jaime Gonz?lez Cejas la posibilidad de utilizar fondos RIC para construir el puerto. Y no debe olvidarse que la RIC (Reserva de Inversiones Canaria) no es, ni m?s ni menos, que la parte de los beneficios que no han pagado determinados empresarios que ejercen su actividad en Canarias, porque se les ha ?perdonado? esa deuda con la Hacienda canaria, para que la inviertan en la mejora de sus empresas, en su modernizaci?n, en la creaci?n de empleo. En la pr?ctica, todos sabemos que la RIC se destina a la compra de inmuebles que no son utilizados precisamente para el ejercicio de su actividad y que, chalets y villas de lujo, coches, pisos y locales en diversas zonas de las islas, y hasta embarcaciones de recreo, han sido adquiridos con fondos de esta naturaleza.

A nadie se le ha ocurrido, por ejemplo, que esos fondos que, repito, son dineros que podr?an estar en poder de la Administraci?n y, por tanto, de todos los canarios, debieran ser usados, al menos en parte, para financiar proyectos como los de los ?hospitales del sur y del norte?, para mejorar las dotaciones del Hospital Universitario, o de la Residencia de La Candelaria, para financiar la construcci?n de colegios tan demandados en el sur, para construir centros que nos permitan ofrecer a nuestros mayores o de personas discapacitadas los cuidados que, en ocasiones, sus familias no puede ofrecerles, o para mejorar el estado de nuestras carreteras. Qu? va, ni a una de esas mentes tan clarividentes que dise?an el futuro de nuestro municipio, de nuestra isla o de nuestra naci?n canaria, se le ha pasado por la cabeza tal ocurrencia.

Dec?a tambi?n el alcalde de Granadilla, en la correspondiente rueda de prensa a la que nos tiene tan acostumbrados, que ?ahora pedir? para inversiones en Granadilla; ahora, cuando se acercan una elecciones se preocupa por Granadilla, ahora, cuando las encuestas no le dan como claro ganador, trata de camuflar su desmedido af?n por defender el puerto de Granadilla, por depredar el municipio con nuevas cartas a los Reyes Magos; pero la realidad es tozuda, porque si bien es cierto que Granadilla, como tantas veces hemos dicho, necesita de una mayor implicaci?n de todas las Administraciones, esa petici?n en ning?n caso, le va a servir de excusa y deber? responder ante nuestros vecinos, y ante las futuras generaciones de sus actos.

En cualquiera de los casos, igual de esclarecedor me ha parecido el hecho de que no han tardado ni dos d?as en salir en los medios de comunicaci?n organismos como el Consejo Econ?mico y Social, para dejarnos claro que ?ahora? la apuesta es sacar de Santa Cruz las actividades molestas y nocivas para los vecinos del ?rea metropolitana; y ahora nos vendr?n la refiner?a, las cementeras que all? molestan y todo aquello que ?no quepa? en el Santa Cruz cosmopolita que se pretende crear. Traslademos lo molesto, lo nocivo, lo peligroso al sur, rompamos las playas naturales del sur, creemos otras artificiales en Santa Cruz, pong?mosle tranv?a, auditorio, atraigamos el turismo de calidad y dejemos para el sur el turismo barato y la porquer?a de todo Tenerife. Hagamos unos hotelitos en primera l?nea de playa, hagamos un puerto de cruceros, de actividades deportivas, recuperemos nuestro aeropuerto de Los Rodeos, aunque sea a costa de desmantelar el Transoce?nico Reina Sof?a; tiremos la basura a nuestros vecinos los magos del sur. Y lo malo no es que lo pretendan, lo realmente malo es que nuestros representantes del sur lo permitan y, sobre todo, que nuestro pueblo del sur lo consienta.

Ahora tambi?n, le?amos tambi?n, voces tan autorizadas como la del candidato a la Alcald?a de Santa Cruz, que nos ha despejado cualquier otra duda que pudi?ramos albergar; porque con su ?tolerancia cero? a quien discrepe, llamando fundamentalistas a los colectivos ecologistas (y sin ser muy original por cierto, dado que es bastante light este calificativo si lo comparamos con el de ?terroristas sociales? utilizado por otros), nos habla muy clarito; tendr? otras cosas, pero claro s? que es ?ngel Llanos diciendo que esa reducci?n de la l?nea de atraque de 1.200 a 900 metros no ha sido m?s que una maniobra electoral del PSOE para dar la apariencia de mayor protecci?n sobre el medio ambiente, ?? ya que el impacto ambiental del primer proyecto y del aprobado esta semana es el mismo. Exactamente el mismo?. (Diario de Avisos, s?bado 11 de noviembre de 2006). En ese aspecto, totalmente de acuerdo con usted, se?or Llanos.

Pero no queda ah? el esclarecedor art?culo de ?ngel Llanos, porque nos ha dejado alguna que otra perla, digna de guardar en las cabezas de todos, como los dos retos que ahora se plantea afrontar: el primero de ellos se refiere a que ?aquellos que quieran influir en las decisiones de las administraciones, deben presentarse a las elecciones?. Desconozco si se refiere al ?pueblo llano? o tambi?n incluye a organizaciones empresariales, sindicales, colectivos sociales, asociaciones vecinales?. El caso es que ha quedado medianamente n?tida la visi?n que parece tener el candidato a la Alcald?a de Santa Cruz de cu?les son los derechos de los ciudadanos: el ?nico, votar cada cuatro a?os, y despu?s, a callar todo el mundo. Qu? curiosa coincidencia con lo que tantas veces hemos o?do decir a Jaime Gonz?lez Cejas, alcalde socialista de Granadilla, porque parecen tener id?ntica visi?n de derechos como el de manifestaci?n, la iniciativa legislativa popular, el refer?ndum, en definitiva, las instituciones de democracia directa y la libertad.

Y el segundo reto que se plantea, desde ya, el se?or Llanos es, cuando a?n est? calentita la decisi?n de Europa, cuando seg?n dicen se exigi? la reducci?n del puerto para que obtuviese su visto bueno: ampliar el Puerto de Granadilla. O sea, que a?n no se ha empezado y ya pelea por su ampliaci?n. ?Pero no hab?amos quedado en que el puerto se hab?a reducido a lo estrictamente necesario y que adem?s esta reducci?n era necesaria para cumplir con las afecciones que presentaba el proyecto inicial? Al menos, pod?a esperar a que maten totalmente los sebadales, se destruya completamente la playa de El M?dano, se vea afectado el turismo para hablar de ampliaci?n; porque entonces no habr? nada que proteger, y quiz?s no haya tantas pegas para ampliarlo, vamos se me ocurre.

As? las cosas, y manteniendo la esperanza de que se apueste por el camino que consideramos m?s adecuado, que es la ampliaci?n del Puerto de San Cruz, el desarrollo del Pol?gono de Granadilla, la apuesta decidida por el ITER, y su potencialidad para convertirnos en referente para ?frica de un desarrollo moderno de Canarias, en el que se usen pocos recursos naturales para obtener mejores resultados a utilizar por los canarios y para exportar, nos queda, desde mi punto de vista, utilizar los cauces democr?ticos que nos asisten, aunque no les guste a Jaime Gonz?lez Cejas o ?ngel Llanos, entre otros; y esos cauces nos legitiman, ahora de nuevo, para estar el d?a 18 de de noviembre en Santa Cruz, diciendo por en?sima vez que este puerto no es una necesidad primordial para los tinerfe?os, que no lo queremos y que entendemos que, aunque elijamos a nuestros representantes por sufragio, como dice la Constituci?n, la soberan?a (manifestaci?n pol?tica del poder), sigue residiendo en el pueblo. Y, por tanto, ning?n cargo p?blico elegido o elegible puede limitarla.

Ahora es nuestra oportunidad, puede que ?ltima; y si hace un a?o fuimos 100.000, ahora nos toca ser muchos m?s. Si de verdad nos importa lo que pase con nuestro presente y nuestro futuro. Y si no, ya no valdr?n lamentaciones, ni quejas, ni reproches. Si no, dejaremos que los Gonz?lez Cejas, los Llanos o los Martines, cual tutores de nuestra inv?lida voluntad, decidan por nosotros.

Yo estar? el d?a 18 en Santa Cruz diciendo nuevamente no al puerto de Granadilla, si a nuestro futuro, si al turismo en el sur, s? al trabajo para dar satisfacci?n a las necesidades de nuestra gente. S? a una Granadilla con progreso real, a un Tenerife con esperanza, a una Canarias con futuro. All? nos vemos.

* Carmen Nieves Gaspar Rivero es portavoz de Coalici?n Canaria en el Ayuntamiento de Granadilla de Abona
Publicado por ubara @ 16:58  | Puerto de Granadilla
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