Los ecologistas rechazan los términos del dictamen de la Comisión Europea sobre el Puerto de Granadilla y presentan una nueva reclamación ante el Defensor del Pueblo Europeo.
Los cuatro grupos ecologistas manifiestan su rechazo al Dictamen de la Comisión que avala el proyecto de Granadilla y lamentan que no se hayan tenido en cuenta los múltiples documentos técnicos remitidos a Bruselas desde finales del pasado año que desmontan los dos argumentos únicos en los que se basa el Dictamen favorable: la inexistencia de alternativas y el agotamiento de las instalaciones del Puerto de Santa Cruz como “razones imperiosas de primer orden” para justificar la infraestructura de Granadilla.
Los cuatro grupos ecologistas han remitido a Bruselas informes elaborados por expertos dónde se afirma que el Puerto de Santa Cruz está lejos de su agotamiento y que además existen múltiples alternativas que disminuyen significativamente el impacto del proyecto de Granadilla. De entre todas las opciones y alternativas posibles (hasta siete se han presentado a Bruselas) a la construcción del puerto en el sureste de Tenerife, destaca el hecho de que el Puerto de Santa Cruz tiene en marcha en la actualidad ampliaciones que duplican su capacidad, opción rechazada en el Dictamen de la Comisión sin justificación alguna.
El Dictamen supone un precedente de incalculables consecuencias, ya que en el futuro los estados miembro podrán destruir espacios de la Red Natura 2000, hábitats y especies protegidas, bajo el paraguas de “razones imperiosas”, aunque dichas razones no tengan fundamentación sólida y hayan sido desmentidas por informes de técnicos cualificados.
En tal sentido, se ha remitido al Defensor del Pueblo Europeo una reclamación en la que detallan todas las irregularidades supuestamente cometidas por la Comisión en este Dictamen, al tiempo que solicitan una urgente investigación que clarifique los motivos por los que no se han tenido en cuenta los argumentos técnicos esgrimidos.