Viernes, 17 de noviembre de 2006
Jos? Manuel Pitti
Aunque reconozco que lo hice con relativa frecuencia durante un gran recorrido de mi existencia, porque me concibieron con m?s coraz?n que cerebro o tal vez cultiv? m?s un ?rgano que el otro, en este caso, sinceramente, no tengo la sensaci?n de que ?varios a?os despu?s de aguardar pacientemente las razones de la parte neocapitalista del debate- haya reiterado mi vieja tendencia de morrudo.
Me he sentado a esperar esos argumentos, debo confesarles, y, a causa de esta eterna demora, ya no tengo ?dimitidas ellas a causa de la asfixia f?sica y emocional- ni almorranas.
Mi posicionamiento, al respecto del Jilipuerto Industrial de Granadilla , est? m?s que razonado, o al menos, conforme con mi fundamento; el cual, si quieren que les diga la verdad, he recobrado, no s? si a causa de los a?os, de los palos, de las flores, a mis 47 para 48. Es m?s, desde que he asumido que "el ?xito, en la pareja, consiste en obedecer y estarse calladito la boca" ("Pollo de Chasna", Editorial Calle Norte, 2006), he pegado a conocer la faz del amor, la fisonom?a de la estabilidad y hasta el semblante del saldo bancario positivo.
Mi posicionamiento, al respecto del engendro jiliportuario , est? bien madurado, siendo que -por cierto- empleo esta expresi?n, Jilipuerto Industrial de Granadilla, sin el ?nimo de ofender, ni much?simo menos, a quienes ?amigos, varios- creen que el progreso s?lo guarda relaci?n con los d?gitos de una cuenta bancaria; sin el af?n de deshonrar a quienes ?en la calle, en el bar, en la bodega o en el terrero- me empujan, directa o indirectamente, para que me introduzca en esa din?mica esquizoide del bizne como gran objetivo existencial; sin la pretensi?n, digo, de incomodar a quienes ?en su sano juicio, noble y completamente convencidos de la necesidad del jilimuelle - defienden la necesidad del jodido jilidestrozo o jilipelotazo . No me se ofendan los partidarios del jilipuerto , en fin, porque ?m?s all? de la inspiraci?n que pudiera producirme ver varado en la costa al cet?ceo Luis Su?rez Terror, cuyas presiones me paso por el forro de mis neuronas-, empleo el jili a modo y manera de broma, porque es sabido que gusto mucho de hacer el humor, y en caso alguno, como debe comprender la Autoridad esa, con la intenci?n de irritarlos.
Estoy en contra del Jilipuerto Industrial de Granadilla , independientemente de la presunta adecuaci?n de sus medidas, porque, con sinceridad, no me contenta que el engendro sea grande o chiquitito, sino que, a?n cuando compute dos quil?metros o dos mil?metros, casi prefiero, con el permiso, no me hagan la putada; no me la hagan a m?, pero sobre todo, no se la hagan a mis nietos, los cuales a?n no han nacido, y, salvo milagro, ya traer?n el mon?xido de carbono incorporado en el cord?n umbilical.
Estoy en contra del Jilimuelle, porque entiendo que ?salvo en estas carreteras medievales con las que se nos ha castigado, para que ustedes vean c?mo son las cosas- ya estamos sobrados de alquitr?n en esta parte de la Isla; porque me niego a meterme en esa din?mica extraviada, monoman?aca y viciosa de poner precio, y, usando los t?tulos de los ej?rcitos del extinto Pancho, vender la tierra, el mar y el aire, al mejor postor, o impostor, del contenedor; porque, si participo del disparate, no tendr? autoridad para explicar a las futuras generaciones de sure?os, chasneros e isle?os, lo sean naturales o de adopci?n, a mis nietitos en fin, por qu? les arrebatamos ?aquel legado natural que recibimos de nuestros ascendentes- el ox?geno, el medio, el mar y el territorio; porque bastante ex?tico y kamikaze es el asunto del Godo Incluido en la actividad comercial, dentro de la industria tur?stica, para castigar ?con la asunci?n de nuevas toneladas de chapapote- la pureza medioambiental de este destino; porque, al menos que yo memorie , y desde luego ponderando la nobleza del oficio, los sure?os no tenemos vocaci?n de estibadores, sino preferentemente ?a base de empujones tur?sticos- aptitudes de monitores de golf, y, porque ?la verdad- no veo a nuestras gentes cargando, descargando y distribuyendo las gabelas del jiliPrestige ; porque, a causa de la brutal explosi?n demogr?fica que producir? el jilibizne , no vamos a caber en la Isla y terminaremos d?ndonos unos rabos muy embarazosos; y porque, en fin, desde el ?rea metropolitana, Luis Su?rez Terror y Los de Palacarruina nos han tomado el escaso ?con chicharrerita falta de respeto- desde el primer hasta el ?ltimo minuto de este partido , que, sin duda, a?n no est? concluido y ofrece ahora la perspectiva de la disputa de una pr?rroga, o alargue a decir de mis ocurrentes y recurrentes argentinos, muy emocionante.
Por lo dem?s, y puesto que ya les he dicho que s?lo quiero ser periodista al respecto de todo aquello que termine en ista, me parece surrealista la demonizaci?n del ecologista, que integra ?ni m?s ni menos- un variado movimiento pol?tico, social y global que defiende la protecci?n, la gesti?n sostenible y la restauraci?n del medio ambiente; conceptos que se han convertido, Dios santo, a los ojos de los defensores de la viagra del bizne y la er?tica del euro , en aut?nticas palabrotas, blasfemias y maldiciones.
O sea, el t?rmino "ecologista", que define al ciudadano que lucha por un ideal tan noble como el amparo del medio natural, se emplea hoy tan despectivamente ?desde determinadas lenguas, leng?inas , bocas, bocazas , habladores y jablantines - como lo hicieron fascistas de todos los tiempos, y de esta ?poca a?n, para referir (de manera desde?osa, ofensiva y humillante) la tendencia homosexual de un ser humano. O sea, a causa de la manipulaci?n y el desprestigio permanente del t?rmino, y hay que ser enrevesado para revertir tan suciamente el aut?ntico significado de expresiones ambas, el "ecologista" de hoy es ?a los ojos de algunos de estos avaros- el "maric?n" del ayer, o, si me apuran, y tambi?n ante la mirada p?rfida e intolerante de los restauradores objetivos del esp?ritu de la llamada Santa Inquisici?n , la "puta" de pasado ma?ana.
Con el m?ximo respeto para quienes asocian el desarrollo al bizne , asegur?ndoles que a m? (y sin alcanzar la obsesiva tentaci?n de hacerles el amor) tambi?n me gustan las perritas, y reivindicando la pureza, la utilidad y la abnegaci?n del ecologista, quiero invitarlos a la manifestaci?n del pr?ximo s?bado, porque el Parlamiento de Canarias desconsidera la voluntad popular y ?sta debemos expresarla en la calle, y hacerles saber que ?naturalmente- yo, Jos? Manuel Pitti, de 47 para 48 a?os de edad, periodista, acuario, soltero emtodab?a, chasnero, tinerfe?o y canario, amigo del cebadal y la tortuga boba, mago y a mucha honra, estoy en contra, co?o, del Jilipuerto Industrial de Granadilla.
Me consuela saber, al margen del resultado final del debate, que ?por m?s que se empe?en- los especuladores nunca podr?n comprar el para?so, entre otras razones porque San Pedro a?n no ha puesto precio ?ni se lo pondr?- al metro cuadrado de cielo.
Publicado por ubara @ 12:51  | Puerto de Granadilla
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