Más de 20.000 personas (12.000 según la Policía Local, 2.700 según la Policía Nacional y 60.000 según la plataforma convocante, Asamblea por Tenerife) marcharon ayer en una manifestación que partió desde la plaza Weyler hasta la de la Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife, contra el proyecto del puerto industrial de Granadilla. La concentración, que estuvo llena de originalidad y colorido, fue secundada por más de una veintena de partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales. Los manifestantes también aprovecharon esta protesta para denunciar la corrupción. Entre las demandas tuvieron repercusión las de las familias afectadas por los derribos de las casas ilegales llevados a cabo en diferentes puntos del litoral de la Isla.