Mi?rcoles, 22 de noviembre de 2006
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El acertijo APPO. Gustavo Esteva El 17 de noviembre, a las tres de la tarde, una mujer de 48 a?os sufri? abuso sexual en el z?calo de Oaxaca, convertido en cuartel de la Polic?a Federal Preventiva (PFP). Cuando se retiraba, humillada y ofendida, le dijeron burlonamente: "puedes ir a Derechos Humanos; nos vale". Mostraron el mismo desprecio que su jefe, el secretario de Seguridad P?blica, ante las recomendaciones de la Comisi?n Nacional de Derechos Humanos por lo que hicieron en Atenco. En la ciudad ocupada, esos polic?as cometen cotidianamente toda clase de abusos, mientras delincuentes y sicarios de Ulises Ruiz se pasean con impunidad. El presidente del Congreso local, que solicit? las fuerzas p?blicas federales para restablecer el "estado de derecho", felicit? p?blicamente a una radio pirata que d?a y noche incita a la violencia contra la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), estimula la guerra civil y celebra descaradamente a Ulises Ruiz, protegida por la misma agencia que interfiere las transmisiones de Radio Universidad. Fue una haza?a peculiar celebrar con ?xito, en esas condiciones, el congreso constitutivo de la APPO. Produjo en libertad sus estatutos, declaraci?n de principios y plan de acci?n y cre? una instancia de coordinaci?n de 260 miembros. Sus acuerdos comenzaron a circular 48 horas despu?s de terminado el acto. No es poca cosa. El lenguaje de la APPO contribuye a la confusi?n que causa su novedad. Sirve vino nuevo en odres viejos. No tiene a?n las palabras apropiadas para sus innovaciones. Por ejemplo: se empez? a constituir el 20 de junio, sufri? varias mutaciones constitutivas y sigue en pleno proceso de constituci?n. ?Cu?l fue entonces el car?cter de su congreso constitutivo? La APPO es una iniciativa pol?tica del pueblo oaxaque?o que se constituy? a s? mismo como protagonista principal de la vida pol?tica de Oaxaca y se expres? organizativamente como asamblea. La iniciativa tom? en el camino formas de revuelta y rebeli?n, hasta cristalizar en un movimiento social y pol?tico de nuevo cu?o. Nacido a ras de tierra, desde las entra?as m?s hondas de la sociedad oaxaque?a, expres? un descontento tan antiguo como general, que encontr? en Ulises Ruiz un emblema eficaz de todo lo que quiere cambiar. Guiado por un vigoroso impulso de transformaci?n, se orienta a crear una nueva sociedad y trae al mundo, en medio del ambiente pol?ticamente enrarecido, un viento alegre y fresco de cambio radical. Frente a las agresiones y provocaciones de los poderes constituidos, la APPO ha reaccionado con un esp?ritu de no violencia, que define su vocaci?n central, y el enorme ingenio y valor de la gente. Necesita ahora algo m?s: la capacidad de concertar la acci?n de sus innumerables componentes para llevar adelante su empe?o transformador. ?C?mo dar coherencia y articulaci?n a su inmensa diversidad? ?C?mo dotarla de una organizaci?n apropiada al calor de la lucha, en medio de la brega cotidiana, cuando no ha transcurrido a?n tiempo suficiente para que el movimiento madure en el mutuo conocimiento y en el acotamiento del camino a seguir? ?C?mo evitar los vicios habituales de la izquierda, con su capacidad de dividirse y su propensi?n a llevar siempre agua al propio molino ideol?gico o pol?tico, sacrificando al conjunto? ?C?mo evitar el riesgo de que el recipiente organizativo resulte r?gido o cerrado, en t?rminos ideol?gicos u operativos, y el movimiento lo desborde de inmediato? A pesar de los riesgos era indispensable intentarlo. Las presiones externas provocaban dispersi?n y desconcierto. La coordinaci?n provisional de 30 personas, nacida cuando a?n predominaba el esp?ritu de revuelta, no daba ya m?s de s?. El congreso de la APPO enfrent? brillantemente todos estos riesgos. Cre? una organizaci?n flexible y abierta, capaz de articular y vertebrar los empe?os colectivos sin pretender controlar las m?ltiples autonom?as que la forman. Retiene su vitalidad y sus impulsos creativos, que siguen apelando a la imaginaci?n sociol?gica y pol?tica para dar cauce apropiado a esos impulsos. Enfrenta ahora un nuevo desaf?o. Obligada a crear o extender alianzas con otras organizaciones, a escala nacional e internacional, tendr? que hacerlo con quienes por su car?cter y estilo de organizaci?n constituyen su reverso, como AMLO y el PRD. A pesar de m?ltiples coincidencias, ser?n como agua y aceite. Deber?n aprender a estar juntos, pero no revueltos. La APPO tiene sobrada capacidad para enfrentar este reto. Naci? en la pluralidad. Su m?rito principal es quiz? haber sabido aglutinar ?mpetus tan diversos como los que la formaron. Es por ello, acaso, anticipo eficaz del mundo que quiere crear: un mundo en que quepan muchos mundos, como dicen los zapatistas.
Publicado por ubara @ 11:28  | Exterior
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