Martes, 28 de noviembre de 2006
Pedro J. Briss?n

Y el circo de la corona colonial se fue a su Espa?a, no sin antes haber dejado unas buenas facturas que debemos pagar todos los ciudadanos. Inauguraciones por doquier, alojamientos de cinco estrellas para ellos y todo el s?quito (y para muchas personas de nuestro pueblo alojamientos de mil estrellas, o sea a la intemperie), comidas de alto copete, servicios de limpieza por donde s?lo pise el m?ximo mandatario de la colonia, visitas elitistas y discursos fabricados por otros, servicios de limpieza 24 horas funcionando; y un despliegue de veh?culos, helic?pteros y de medios humanos que nuestros bolsillos deber?n costear.



Al lado de los Borbones y con ansias de salir en cada foto disparada, se encontraban el gran s?quito de pelotas y varios ejemplares de chacales en campa?a; vendiendo a la patria y doblando continuamente la cerviz por los representantes de una monarqu?a que sigue fiel al sometimiento de su colonia.

Hasta debajo de las alcantarillas se requiri? una inspecci?n adecuada. Los potenciales asesinos pueden estar en cualquier escondrijo aunque los medios nos venden que todos los canarios "curiosamente" los queremos. Con tanto militar, polic?a de uniforme o de paisano, parece que todo el mundo los quiera matar o hacer da?o.

Tambi?n resulta curioso que los comentarios televisivos fueran todos buenos: "es que son tan cercanos", "es que parecen tan normales" -apuntill? una se?ora (este comentario me hizo bastante gracia porque pudo referirse a que eran superiores o simplemente subnormales, no se...). "Es que son tan guapos" -lleg? a decir otra se?ora. En fin, que los comentarios de personas no afines a la monarqu?a (que las hubo) no aparecieron. ?Si!, censura adecuada y preparada, una organizaci?n dentro del Estado para proteger la imagen artificial que tiene que reflejar esta monarqu?a espuria y obsoleta.

A todos los que estaban tan contentos con esta visita, deber?an pasarle directamente la factura de estos gastos desorbitados que pagamos todos con nuestros impuestos, se les acababa la alegr?a al instante. Aunque ellos no son los culpables, ya lo defini? en uno de sus escritos uno de nuestros intelectuales m?s combativos, V?ctor Ram?rez: "En un pueblo como el nuestro -cuya conciencia ha sido conformada por la m?s inclemente de las ignorantaciones y por el m?s degenerativo de los miedos y por la m?s castradora de las desesperanzas- la palabra ha sido utilizada casi siempre como balbuceo timorato y desconfiado, entre los tant?simos iletrados, o como rastrera y colaboracionista alabanza o aquiescencia al tirano colonial de turno, entre los m?s bien escasos 'letrados'".

Cuesta digerir o "tragar" que el parlamento aprueba para la Corona una partida de nueve millones de euros anuales para sus gastos de vivienda, agua, luz y dem?s servilismos; y nosotros miles de trabajadores nos cueste superar o incluso no podamos llegar a fin de mes. Quienes nos representan y permiten estas fechor?as "democr?ticas" tienen un nombre en Rumania, y m?s concretamente en un lugar llamado Transilvania.

?Qu? ha hecho hasta hoy el pueblo canario...? Se preguntaba Secundino Delgado (el padre del nacionalismo canario) cuando gobernaba el abuelo del Rey Juan Carlos I, Alfonso XIII (el mismo que gest? y apoy? por su incompetencia la dictadura de Primo de Rivera: estos d?as parece que nadie quiere recordar este hecho). Y el mismo Secundino escrib?a contestando a esa pregunta en "El Obrero" n? 59 de 1901: "Pues, dig?moslo claro: no ha hecho otra cosa sino demostrar que se ha olvidado de reclamar una libertad que le corresponde; llamarse espa?ol, no si?ndolo; decir que su patria es Espa?a, no sinti?ndolo como no siente tal cosa, y, cobardemente, jactarse de amar a esa misma naci?n, cuando, de lo que ha dado patentes pruebas es de que, sino la odia, le es indiferente".

He de felicitar a la organizaci?n del mantenimiento y sometimiento de esta colonia. Y a todas las fuerzas opresoras del Estado que se encargaron de limpiar de personas no afines al sistema y de suprimir esas molestas pintadas en contra de los Reyes, que durante toda la noche del s?bado 24 a la madrugada del domingo 25 aparec?an por el recorrido oficial de los Reyes de Espa?a. "Que los Reyes Coloniales y el pueblo en general, sigan pensando que todos los canarios los queremos". ?Que buen trabajo contraofensivo cuando se disponen de medios, aunque los pague el pueblo!

Esto me hace recordar esas pintadas interesadas que todav?a se mantienen en Sardina del Norte en G?ldar y que a?n no se quiere o no hay dinero para borrarlas. Pero para el for?neo jefe supremo de la monarqu?a espa?ola..."Si wana, lo que haga falta, como si hay que hipotecar la vida de estos esbirros canarios, wana... lo que usted mande".




Pedro J. Briss?n


Secretario Pol?tico de UNIDAD DEL PUEBLO en la Zona Norte de Gran Canaria.
Publicado por ubara @ 12:11
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