Jueves, 30 de noviembre de 2006
Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarlo seguir hablando. (B. Franklin)

El pasado 27 de noviembre el Plano del Cabildo de Tenerife aprueba por unanimidad, el solicitar al Gobierno de Canarias que los Chiringuitos del Norte y del Sur de Tenerife pasen a ser considerados como Hospitales Generales de ?mbito comarcal y de titularidad p?blica.

La titularidad es incuestionablemente p?blica, ya que los terrenos donde se ubican son p?blicos, las obras se est?n llevando a cabo con dinero p?blico y, ?entonces para que acentuar lo que ya es obvio?. Esperemos que esto haya sido un lapso de lo pol?ticos, porque podr?amos, perfectamente entender, que se trate de una estrategia electoralista.

El hecho de presentarlo en el cabildo de Tenerife, es algo inexplicable, pues los mismos grupos pol?ticos que se hospedan en la instituci?n insular son los residentes de la c?mara regional y, es en el parlamento donde se tienen las competencias para que sea haga realidad esta solicitud, por lo que las dudas sobre su efectividad o intencionalidad vuelven a florecer, como consecuencia de la forma de actuar de quien debe solucionar nuestros problemas y no de buscar problemas a las soluciones.

Es inaudito que cuando se acerquen las campa?as electorales aparezcan en el debate pol?tico la necesidad de los hospitales del norte y sur de Tenerife. Cuando esta carencia es tan hist?rica que deber?a avergonzar a cualquiera que se denomine pol?tico, y que contin?e con esta canci?n cansina, que ya no ocupa ning?n puesto relevante de los n?meros m?s vendidos, ya que la hemos o?do tantas veces, aunque s?lo la hayan interpretado cada cuatro a?os.

Otro tema ser?a si se hubiese debatido que tipo de gesti?n es el que va ha tener estos centros sociosanitarios, chiringuitos, o como se llamen (nunca hospitales), pues perfectamente pueden ser de titularidad p?blica, como de hecho lo son y, que los gestione la sanidad privada con concesiones u otro tipo de convenio, lo que ocasionar?a otorgar el poder de decisi?n a los gestores para decidir a donde desviar los enfermos, que siendo malintencionados, podr?amos afirmar que si son rentable los enviamos a la sanidad privada y, si por el contrario son deficitarios econ?micamente hablando, ser?an desviados a la sanidad p?blica, incrementando una mayor descapitalizaci?n de la sanidad p?blica en favor de la privada. Esto ser?a factible ya que estos centros disponen de la concentraci?n de las urgencias comarcales. Reiterando la frase: ?estar?an facultados para decidir quien es paciente y quien es cliente.?


To?o Linares.
Publicado por ubara @ 22:58  | opini?n
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