Domingo, 10 de diciembre de 2006
Cuando la gente no aguant? m?s y se lanz? a la calle en defensa de Vilaflor, cuando Asamblea por Tenerife germinaba cada noviembre con cada antisocial Plan de Ordenaci?n, con cada macabro-obra; cuando escasas pero brillantes personalidades de la universidad demostraron que el puerto de Granadilla era una aberraci?n, y su desarrollista modelo, un crimen, Coalici?n Canaria y allegados sacaron el manual del p?caro construgobernante y arremetieron contra la multitud hastiada al grito de golpistas civiles, terroristas sociales, exterminadores de la burgues?a, saboteadores medi?ticos y no se sabe cu?ntas cosas m?s. Desataron una campa?a brutal en la que destacaron, por la virulencia de sus insultos y desmedido furor, Miguel Zerolo y su compinche en asuntos portuarios-filat?licos, Luis Su?rez Trenor.

Ahora sus medios y sus pros?litos m?s ultras -Andr?s Chaves, Artiles, Vargas y c?a.-, en la l?nea de favorecer veredictos absolutorios, despotrican contra el p?rfido canari?n acus?ndolo de instrumentalizar la justicia. Resulta cuando menos rid?culo que estos diletantes del escarnio y la amenaza, de la intimidaci?n y la coerci?n, se encumbren como los defensores de la presunci?n de inocencia. Alcaldes, concejales y parlamentarios han sido se?alados y perseguidos por estos inefables plumillas hasta que, de la noche a la ma?ana, dejaban de ser diana de sus dardos envenenados. Hay quien dice que la afiliaci?n o aproximaci?n a un determinado partido exim?a al politiquillo, o tambi?n que la contrataci?n de publicidad, institucional o no, los alejaba por un tiempo de protagonizar alg?n esc?ndalo medi?tico.

Este gran hermano ultraperif?rico ha decidido ?salvar? a un prepotente Zerolo que, a pesar de sus cuitas judiciales, mantiene chulescas intenciones de seguir en la Alcald?a, mientras deja a su suerte a la desdichada Herminia Gil -la genuina asesora urban?stica- y al presidente de la asociaci?n de vecinos implicado. La clave es Miguel Zerolo, debe dimitir pero no lo har?; Paulino Rivero, que jura y perjura pat?ticamente que su partido no tiene nada que ver con la trincadera, s?lo lo aparta de la carrera por la alcald?a y lo coloca en un c?modo sill?n del parlamento a la sombra de su ofensiva condici?n de aforado. Su segura ca?da ser? una ?demolici?n controlada?, una deconstrucci?n programada para el reencuentro (CC-PSOE) tras las elecciones de mayo, olvidado ya Zerolo tras la definitiva estocada de Las Teresitas.

A pesar de la dichosa presunci?n de inocencia que rara vez tienen los que no tienen nada, la alegr?a, disimulada o no, revolotea sobre los que no esperamos nada bueno de este elitista estado de derecho. Los casos de corrupci?n que jalonan el devenir democr?tico de Canarias han sido innumerables, algunos espectaculares; muchos han sido encapsulados en comisiones de investigaci?n para aislarlos de los ciudadanos y desvirtuar, as?, el verdadero y necesario control democr?tico. CC, PP y Psoe han decidido sepultar bajo una capa de impunidad los desmanes en el Icfem, Tindaya, Puerto Marena, Tormenta Delta? S?lo as?, bajo esa impunidad pactada, se entiende que Dimas Mart?n sea el ?nico cargo p?blico condenado a penas de c?rcel. El que la Justicia vea indicios de corrupci?n en la actuaci?n de Miguel Zerolo y Su?rez Trenor -cohecho, prevaricaci?n, tr?fico de informaci?n privilegiada, etc.- tiene mucho que ver con las movilizaciones de los tinerfe?os en torno a un cuerpo de reivindicaciones hist?ricas defendidas en la calle y aborrecidas en el Parlamento. La lucha est? en la calle, no lo olvidemos.

Ram?n Afonso - Canarias-semanal.
Publicado por ubara @ 21:35  | opini?n
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