lunes, 18 de diciembre de 2006
José M. Castellano
La Opinión


El cantar viene de viejo. Después de tantas seguidillas entonadas sobre irregularidades parece que ha llegado la hora decisiva de "recitar" en vivo y en directo sobre el tablado de los Tribunales. Visto lo visto, oído lo oído, leído lo leído y silenciado lo silenciado en estas dos últimas semanas, tras el auto dictado por Garzón, creo que cualquier ciudadano con dos dedos de frente en una sociedad culta podría perfilar perfectamente una caracterización de la vida política y su estructura de poder en este archipiélago atlántico y debería actuar para limpiar de raíz las impunidades preestablecidas en estas laderas volcánicas.
A mí, al menos, no me convence en absoluto la reacción, actuación y declaración, ni mucho menos los argumentos expuestos por el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo, ante el auto del Fórum Filatélico. Una defensa insustancial y débil, que han intentado maquillar a través de un inmenso despliegue mediático en el que se apela a las emociones y al victimismo con la pretensión de activar y granjear un apoyo popular con que emprender una Santa Cruzada en nombre de Tenerife y su capital.
Me repugna de igual modo ese papel mercenario de algunos medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, donde plumillas y vozarrones han evidenciado de forma desvergonzada comportamientos antiéticos, inmorales y corruptos. Desprecio también abiertamente las actitudes y comportamientos cómplices de algunos socialistas tinerfeños, esos que han vivido tan estrechamente vinculados al pesebrismo ático, primando sus intereses eco-particulares sobre la conciencia ideológica y traicionado los intereses de una ciudadanía con engaños descarnados.
Y en este contexto, un nuevo frente se abre en el horizonte de esta semana con la previsible presentación por la Fiscalía Anticorrupción de una querella ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias contra el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo, los empresarios Ignacio González Martín y Antonio Plasencia y otros "compis" por presuntos delitos de prevaricación, malversación de fondos públicos, maquinación para alterar el precio de las cosas y estafa, en relación con el caso Las Teresitas. La "cosa" se pone calentita, muy calentita. Y, con ansia, espero comprobar si esos alegatos de indefensión, si esos argumentos plañideros y si esos apoyos incondicionales se mantienen a partir de este momento y si, sobre todo, ATI es capaz de designar como candidato a la Alcaldía de Santa Cruz y llevar como segundo de lista al Parlamento de Canarias a Miguel Zerolo.
Y es que en esta "tierra única" todo es posible, como ha demostrado el Cabildo de Tenerife el pasado viernes con la aprobación de la propuesta de Premio Canarias de Comunicación al editor-director de El Día, José Rodríguez Ramírez. Ante este espeluznante disloque, como ciudadano y como canario no puedo más que expresar mi vergüenza y consternación sobre una acción institucional que gratifica a quien a través de sus editoriales fomenta la división de la canariedad e impulsa conductas xenófobas. Una gravedad que se acentúa aún más con el apoyo dado por el Partido Socialista en el Cabildo de Tenerife; actitud que califica, por sí misma, la podredumbre moral e ideológica de unos "sociatas" liderados por Antonio Martinón y Fidela Velásquez, que si tuvieran un gramo de dignidad deberían abandonar inmediatamente sus representaciones orgánicas e institucionales.
Ante tal suma de despropósitos inconcebibles no queremos concluir esta columna sin dejar constancia de nuestra satisfacción por el acuerdo adoptado por el consistorio lagunero de proponer juiciosamente a Adrián Alemán de Armas como candidato al Premio Canarias en su modalidad de Comunicación. Nuestra más sincera felicitación, Adrián. Con premio o sin premio nadie te podrá arrebatar la evidencia de una trayectoria profesional seria, coherente y digna. Otros no podrán decir lo mismo.

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Publicado por ubara @ 10:06  | opinión
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