Viernes, 05 de enero de 2007
Si uno acude al diccionario en busca de la palabra ?envejecer? podemos encontrar las siguientes definiciones: ?hacerse vieja o antigua una persona o cosa, durar, permanecer por mucho tiempo?. Si buscamos la palabra viejo/a encontraremos: ?persona de mucha edad, d?cese de la persona que ya no es joven?. Peor es acudir a un diccionario de sin?nimos donde a la palabra viejo/a se le llegan a aplicar hasta 22 definiciones, la mayor parte de ellas palabras o expresiones que suelen ser utilizadas como insultos o de forma despectiva, en el lenguaje de todos los d?as.

La pregunta acerca de la edad a partir de la cual puede uno o no considerarse viejo/a no tiene respuesta desde el punto de vista fisiol?gico. La puede tener desde la socioeconom?a. La sociedad suele imponer una edad de jubilaci?n ? no siempre en todos los pa?ses, ni en todas las profesiones -, que vendr?a a ser algo as? como la edad de la muerte laboral o la entrada oficial en lo que en la sociedad considera reino de la vejez.

Dos son fundamentalmente las causas y el tipo de acci?n, a realizar desde las Asociaciones de Vecinos/as que constituir?a un ?rea en creciente expansi?n: el aumento del n?mero de personas que llegan a la mal llamada ?Tercera Edad?, y el cambio de los conceptos tradicionales sobre la responsabilidad familiar.

Respecto de la primera, la evidencia que, al aumentar las expectativas de vida, se eleva el n?mero de anciano/as, exime de todo comentario.

Con relaci?n a la segunda, basta pensar que hoy ya no ocurre como en otros tiempos, en que las personas mayores terminaban sus d?as viviendo con sus hijos y nietos o, en su defecto, con otros parientes; y cuando excepcionalmente no era posible, quedaban acogidas en un asilo.

Desde la ?ltima Guerra Mundial, cada vez se est? haciendo menos habitual que los/as anciano/as vivan con sus hijos. Aunque algunos opten por ingresar en una residencia, la mayor?a sigue alojada en su casa de siempre, disgregada del resto de la poblaci?n.








La disminuci?n de sus ingresos, de su movilidad f?sica y de sus lazos sociales son los problemas m?s comunes de lo/as mayores.

No debemos olvidarnos de esos grandes problemas a los que nosotros deber?amos proporcionar soluciones. Las largas colas, las oficinas desigualmente repartidas, sus inconvenientes con respecto a los desplazamientos y acondicionamientos, la insistencia de hacerlos acudir una y otra vez a ellas, las escaleras, etc., representan sin duda, especialmente incomodidades y hasta trastornos graves para lo/as anciano/as.

Deber?amos de mirar a lo/as ancianos como personas, en vez de sucumbir a las ideas de que lo/as viejos son uniformemente incapaces de desenvolverse independientemente en la sociedad, y aprender de ello/as en nuestras Asociaciones. Son Verdaderos constructores de socializaci?n, tanto en cuanto sus experiencias previas son fuente indispensable del aprendizaje cotidiano.

Deber?amos integrar a la Tercera Juventud, como as? los denominamos nosotros, en todas aquellas inquietudes y animarlos a recuperar las ganas de vivir y hacerles entender que son un n?cleo muy importante que esta sociedad civil necesita y no podemos prescindir de ellos.

No solo con viajes, meriendas o festejos; debemos entretenerlos se les debe conceder una retribuci?n mensual digna y no de miseria como hasta ahora para que se puedan sostener econ?micamente y dej?monos ?ya! de limosnas.

Debemos hacerles part?cipes de nuestros colectivos sociales como personas emprendedoras que son, y aprovechar su dilatada experiencia en la vida realizando cursos did?cticos para que ejerciten sus manos y su mente tan necesaria para no olvidar la memoria que como pueblo tenemos. NO son ?muebles? son seres vivos activos que necesitan cari?o y darles la oportunidad de ejercitarse manteni?ndose ocupados en estos momentos cruciales en que vivimos.


CONCLUSIONES:

1.- Tenerlos en cuenta ya que son fuentes inagotables del saber y por su gran experiencia a la vez que respetarlos.

2.- Elevaci?n del salario mensual de miseria que la mayor?a reciben.

3.- Establecer Residencias dignas para nuestros ancianos, con lugares de esparcimiento y ocio, donde cultivar la tierra, cuidar animales. Que
tengan una calidad de vida y con departamentos espec?ficos para cada enfermedad geri?trica com?n.





4.- Mayor apoyo en la ayuda a domicilio.

5.- Construcci?n y apoyo econ?mico a los centros de la 3? Edad.

6.- Mayor control en la concesi?n de los viajes de turismo social de la 3? Edad.

7.- Puesta en marcha de actividades culturales, f?sicas, de ocio.

8.- Entrada gratuita en museos y uso de guaguas, etc.

9.- Mayor atenci?n sanitaria y farmacol?gica. Fomentar la especialidad sanitaria geri?trica.

10. Ayudar a las familias con enfermos o ancianos, promocionando esta ayuda con estudiantes especializados en geriatr?a o cualquier rama sanitaria en pr?cticas o formaci?n (becando a estos estudiantes por ello), esta medida tambi?n se puede aplicar para estudiantes desplazados de cualquier rama que est?n en acogida en una casa de ancianos.



Director Auton?mico Departamento Hist?rico-Social

Nicol?s Cabrera Acosta




Arrecife de Lanzarote a, 5 de enero 2007.
Publicado por ubara @ 12:43  | Islas
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