Martes, 09 de enero de 2007
Adri?n Alem?n de Armas

Tiempo de pr?rroga

Alarmado me vi, hace unos pocos d?as, cuando le?a las declaraciones de uno de los imputados en el caso de Las Teresitas, pidiendo a Dios sabe qui?n, un c?digo ?tico de conducta, para evitar juzgar a quienes pudieran ser inocentes de cargos que s?lo han sido imputados y obviamente no juzgados y declarados culpables de un delito. El c?digo ?tico se ped?a, a mi modo de ver, para los que opinan, informan, aseveran, juzgan, prejuzgan y garantizan, que hay delito, cuando a?n no se est? juzgando o cuando no se ha terminado un an?lisis de determinadas situaciones jur?dicas y los implicados son, obviamente, presuntos.

Es curioso que aquellos que se encuentran arropados por el prestigio del poder, por el poder del poder, o por el poder prestigioso, son los primeros que hablan de su ?tica. Pero es menester diferenciar entre los t?rminos '?tica' y ?moral?. Aunque frecuentemente son tomados como sin?nimos, se prefiere el empleo del vocablo 'moral' para designar el conjunto de valores, normas y costumbres de un individuo o grupo humano determinado. Se reserva la palabra '?tica', en cambio, para aludir al intento racional de fundamentar la moral entendida en cuanto fen?meno de la moralidad o ethos. En otras palabras: la ?tica es una tematizaci?n del ethos, es el proyecto de crear una moral racional, universalizable y, en consecuencia, transcultural.

Para los expertos, una doctrina ?tica elabora y verifica afirmaciones o juicios. Esta sentencia ?tica, juicio moral o declaraci?n normativa es una afirmaci?n que contendr? t?rminos tales como 'malo', 'bueno', 'correcto', 'incorrecto', 'obligatorio', 'permitido', etc., referido a una acci?n o decisi?n. Cuando se emplean sentencias ?ticas se est? valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o acciones. De este modo, se est? estableciendo juicios morales cuando, por ejemplo, se dice: "Ese pol?tico es corrupto", "Ese hombre es impresentable", "Su presencia es loable", etc. En estas declaraciones aparecen los t?rminos 'corrupto', 'impresentable' y 'loable' que implican valoraciones de tipo moral. La ?tica estudia la moral y determina qu? es lo bueno y, desde este punto de vista, c?mo se debe actuar. Es decir, es la teor?a o la ciencia del comportamiento moral de los hombres.

?Se referir? a estos conceptos anteriores, el se?or presidente de la C?mara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, cuando habla de ?tica? ?Querr? aplicarnos, a los periodistas, un modelo ?tico de enciclopedia universal y reproducir otro modelo ?tico personal e intransferible para sus actividades mercantiles y empresariales, que justifiquen de forma n?tida y transparente su multiplicaci?n del pan y los peces?

Por supuesto que nadie va a decir ni una sola palabra sobre las operaciones n?tidas y cristalinas, salidas de la ingenier?a mercantil fabricada por estos empresarios, que mi ?tica no me permite nombrar. Ingenier?as que se aproximan a la emisi?n de euros en la f?brica de la moneda, por cantidades que ning?n mortal, de las inmediaciones, se atreve a calcular. Cantidades que caben en sus cuentas corrientes porque s?lo son cifras las que se guardan y no montoncitos de billetes ?Bin Laden?, que ni siquiera han sido vistos por el m?s simple de los mortales que espera morirse en las colas del paro o en las de la seguridad social, como atina a ofender, obviamente sin ?tica, una opci?n pol?tica en su implacable precampa?a electoral.

La ?tica de la que pregonan cuando les aprieta el zapato o les puede ruborizar sus desverg?enzas, ha de ser aplicable a los pol?ticos gobernantes que tienen a su mano el poder de hacer y deshacer, corromper o ayudar, someter o liberar. Por supuesto a los empresarios gigantes y moderadamente bien tratados, que est?n siempre pr?ximos al poder y en multitud de ocasiones dependen del mismo poder o se funden con ?l. Tambi?n a los pol?ticos de la oposici?n, de cualquier oposici?n, que venden la burra en los per?odos electorales y luego pactan alianzas y ponen la mano y se convierten en seres sobrecogedores, que van envejeciendo con su calzado pisando moqueta y su trasero plisando cuero o arrugando tapizados de terciopelo. Nunca unas posaderas humildes se vieron tan acariciadas por tama?a textura durante tanto tiempo. Conocieron el poder o el calor del poder y nos crearon los c?digos ?ticos para los zurrapas que tenemos que informar. Hasta ah? pod?amos llegar.

En cuantas ocasiones desde los medios de comunicaci?n se ha advertido a la sociedad con aquel grito de Samaniego ?favor que viene el lobo?? y nadie abandon? su labores, normalmente labores de tejido y te?ido o quiz?s de remendado de viejas banderas; pagando antiguos favores; ocupando lejanos puestos en las asociaciones vecinales, o comprometiendo su honestidad juntos con los corruptos en reuniones de contagio y de igualaci?n por la tabla rasa que todo lo unifica y lo confunde.

?Por qu? ahora un c?digo ?tico? ?por qu? no antes para distribuir entre todos los beneficios de la duda; las prebendas de la informaci?n privilegiada; los millones de las fusiones de capitales inmensos; los negocios de ultramar; la exportaci?n de empresas a territorios africanos; la creaci?n de instalaciones sanitarias universales en territorios controlables centroamericanos; la instalaci?n de cuentas bajo nombres superpuestos, en pa?ses incontrolables?

No voy a caer en la tentaci?n de seguir suponiendo esto o lo otro. Voy a sentarme a la puerta de mi casa a ver pasar el carro de la justicia lleno o vac?o. Cualquier cosas puede ser posible. Solo quiero que la ?tica, que es solo una, afecte a todos por igual. As? ser?, si as? os parece.




Canarias Digital
Publicado por ubara @ 10:43  | opini?n
 | Enviar