El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo, está poniendo todos los medios que están a su disposición para negar las irregularidades de Las Teresitas. Ayer pagó una doble página en los periódicos tinerfeños como publicidad institucional con el fin de ofrecer la versión municipal en formato de «campaña informativa».
"Campaña informativa sobre Las Teresitas". Así rezan las dos páginas contratadas ayer por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que rige Miguel Zerolo, para ofrecer su versión de los hechos en el caso que instruye el Tribunal Superior de Justicia de Canarias por las presuntas irregularidades urbanísticas en esta playa del Norte tinerfeño.
La toma de declaraciones a los imputados (donde el propio Zerolo encabeza la lista) es inminente, de ahí que el alcalde santacrucero haya querido anticipar, con dinero público, una «campaña informativa», que sufraga la Gerencia Municipal de Urbanismo.
Las dos páginas se insertaron ayer en los periódicos de Tenerife bajo dos titulares: Las preguntas y respuestas de Las Teresitas y La historia de Las Teresitas en sólo tres imágenes.
En un estilo directo y sencillo, basado en seis preguntas con seis respuestas y tres simulaciones gráficas (años 1970, 1988 y 2007), el Ayuntamiento plantea la teoría de la legalidad de Las Teresitas desde el inicio de los hechos, hace casi 40 años.
Los anuncios se materializan 48 horas después de que el PP le brindara a CC su apoyo para impedir que una iniciativa del PSOE modificara la planificación prevista en la playa y facilitar, así, la instrucción judicial.
"Falso"
En la tercera pregunta de la publicidad institucional, el Ayuntamiento emite uno de sus juicios de valor más sustantivos. En un tono firme y categórico, la Gerencia de Urbanismo asegura que es «falso» que el Ayuntamiento pagara más dinero del valor del suelo. «En una compra, el precio lo fijan los vendedores. El Ayuntamiento encargó varias tasaciones para determinar el valor aproximado de lo que estaba comprando y se ajustaba a los precios de mercado».
Asimismo, justifica la imposibilidad de compensar a los propietarios con la siguiente respuesta: «Si se les hubiera trasladado ese derecho a otras zonas, hubiésemos cambiado el paisaje de San Andrés con grandes torres, convirtiéndolo en una ciudad dormitorio».
Frente a la hipótesis del pelotazo, Zerolo se rearma en su argumentación y anticipa, así, lo que será parte del alegato ante el Tribunal Superior: «El valor del suelo se ha multiciplicado (...). Lo sabe cualquiera (..). Los propietarios de Las Teresitas han ganado mucho dinero gracias a una sentencia del Tribunal Supremo, que les favoreció. Pero el Ayuntamiento no ha perdido un euro con la compra de los terrenos (al contrario, ha ganado) y además ha impedido la construcción en una playa del pueblo». Lo más llamativo viene a continuación: «Si los empresarios ganan o no mucho dinero correctamente y pagan sus impuestos, no es una cuestión municipal, sino de Hacienda».
La institución que dirige Zerolo aclara que no hará «nada» en Las Teresitas. «Zonas verdes, pasos peatonales, canchas deportivas y servicios para la playa. No se van a construir hoteles ni hoteles ni edificios residenciales. La playa será urbana y una de las más bellas del mundo. Quienes inventan otras cosas, como hicieron con la remodelación del parque García Sanabria, mienten conscientemente e intentan engañar al pueblo de Santa Cruz que, dentro de muy poco, verá cómo quedará su gran playa».
En la página número dos del anuncio, el Consistorio utiliza tres gráficas por ordenador para dar sentido cronológico a los acontecimientos: 1970, «una ciudad dormitorio»; 1988, «una barrera de edificios»; 2007, «una playa sin construir».
Canarias 7