Viernes, 26 de enero de 2007
Rafael Morales


Sindicatos, organizaciones barriales y campesinas de M?xico est?n convocando a una gran manifestaci?n en la capital para el pr?ximo d?a 31. El empuj?n inicial lo ofreci? el aumento brutal del precio de la tortilla, que no s?lo constituye el alimento b?sico y a veces casi ?nico de millones de personas sino que, como escribe F?lix Albisu, ?el taco, para los mexicanos, como preservaci?n de la cultura del ma?z, es una especie de elemento de democracia universal que no tiene distingos de clases sociales?. Este ataque contra los m?s pobres tendr? su respuesta, cuya importancia repercutir? mucho m?s all? de la protesta misma. Porque lo que recorre este pa?s es una indignaci?n popular de largo aliento desde que el usurpador Felipe Calder?n asumi? la presidencia.
El presidente est? dedicando sus energ?as, en un vano intento por obtener credibilidad, a reforzar los cuerpos de seguridad, militarizar Oaxaca, golpear sin mucho ruido los derechos humanos y asegurar ventajas a los mecanismos perversos del mercado. Tampoco olvida a su valedor principal, George Walker Bush, quien lo felicit? por haberle enviado unos cuantos narcotraficantes mexicanos, aunque los delincuentes gringos relacionados con este tr?fico no aparecen por ninguna parte. Ni en M?xico ni en Estados Unidos, principal consumidor. La operaci?n de Calder?n, dirigida a resaltar una imagen de hombre fuerte, ampliamente difundida incluso en Espa?a, pudo confortar a sus propios votantes. Pero, al mismo tiempo, y durante sus primeras semanas de gesti?n, aumentaron los precios de los productos de primera necesidad (tortilla, leche...) adem?s de la gasolina y servicios como la electricidad. El poder adquisitivo de los salarios va desplom?ndose a una velocidad impresionante.

La Uni?n Nacional de Trabajadores (UNT) forma parte de los organizadores de la movilizaci?n del 31 de enero. Su dirigente Ju?rez plantea lo siguiente: ?El Gobierno tiene la obligaci?n de ejercer su funci?n rectora interviniendo en los mercados para regular los precios y combatir las pr?cticas monop?licas. De no tomarse medidas, el descontento popular podr?a generalizarse?. Los sindicatos solicitar?n un aumento salarial de emergencia, la ?soberan?a alimentaria?, la defensa general del poder adquisitivo y del empleo. A quienes alertan contra el posible repunte inflacionario, los sindicatos responden que ?los incrementos de salario no s?lo no ser?an inflacionarios sino que se convertir?an en uno de los instrumentos importantes de reactivaci?n econ?mica?. Por otro lado, a estas reivindicaciones debe a?adirse otra de mucha importancia. La necesidad de abrir negociaciones para ?revisar y modificar los t?rminos del cap?tulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio? con Estados Unidos y Canad? (funciona desde el 1 de enero de 1994) que arruin? durante los ?ltimos a?os a millones de campesinos.

El diario mexicano La Jornada lanza el desaf?o: ?Veremos, pues, c?mo reacciona el Gobierno frente a este cuestionamiento leg?timo y legal, proveniente de una parte del pa?s vitalmente interesada en buscar soluciones a los problemas planteados, aunque su mera exposici?n contradiga la l?gica de la pol?tica oficial, tan dosificada a brindar golpes medi?ticos y a los mensajes positivos que reducen la realidad de los derechos humanos en Oaxaca, por ejemplo, a una fantas?a?. Lo dicho, los mexicanos de abajo se?alan soluciones a los problemas nacionales en materia alimentaria, sin ir m?s lejos. Por ese motivo, y no s?lo por la rebeli?n de la tortilla, el Gobierno de Calder?n deber?a escuchar a los trabajadores o la fosa que provoc? su elecci?n entre la presidencia de M?xico y por lo menos la mitad del pa?s alcanzar? dimensiones infranqueables.
Publicado por ubara @ 21:41  | Exterior
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