Domingo, 28 de enero de 2007
To?o Linares *



La noticia que se publica, en el diario digital www.canarias24horas.com sobre el fallecimiento de una ni?a de ocho meses, no ha sido el ?nico caso que ha ocurrido en el sur de esta ?nsula, utilizada por los mercaderes para obtener beneficio econ?mico sin escr?pulo ninguno. Pero en este caso no se ha denunciado en privado y silenciado en p?blico, esperando que sea el acicate para que salgan a la luz p?blica todos los casos de la escasez de asistencia sanitaria de esta comarca.

Hist?ricamente la ciudadan?a del sur de Tenerife ha exigido un HOSPITAL P?BLICO para esta zona, sin que se haya atendido esta demanda por parte de las administraciones p?blicas, que tienen ocupado su tiempo en la proliferaci?n de infraestructuras fara?nicas e in?tiles, cuya finalidad es la obtenci?n de grandiosos beneficios econ?micos para un sector minoritario de la poblaci?n, creando lobys cuando sea necesario, con dinero de nuestros impuestos, para presionar a la Uni?n Europea y, conseguir que se dictamine el si al puerto de Granadilla. Incapaces por su inmoralidad de hacer la m?s m?nima presi?n para que el ansiado hospital p?blico del sur de Tenerife sea una realidad. Gobernantes que se prestan a salir a la opini?n p?blica conjuntamente con la propiedad de la sanidad privada, en un acto vergonzoso de complicidad por el abandono a la ciudadan?a, justificando lo injustificable, como lo ha hecho la Consejera de Sanidad (privada) argumentando que la escasez de pediatras no es exclusivo de Tenerife, sino de toda Espa?a, sin explicar el motivo por qu? los facultativos que terminan sus estudios en Canarias tiene que emigrar a otros lugares de la comunidad europea, para obtener lo que los incompetentes sanitarios de nuestra comunidad son incapaces de ofrecerles, demandas que les corresponden por derecho y que la ciudadan?a precisa.

Se jactan de intentar vendernos que los ?chiringuitos? del norte y sur de Tenerife, son la soluci?n a la inexistencia de hospitales p?blicos, sabedores de que esas instalaciones son poco m?s que unas naves para meter los viejos que molestan en casa. Instalaciones que no cuentan con los m?s m?nimos requisitos de un hospital, contando, esos s?, con las concentraciones de la urgencias comarcales. Hecho que viene a ser un pastel muy goloso para la sanidad privada, ya que no se ha determinado su gesti?n, pero se puede intuir que sea otorgada a la sanidad privada, con lo cual tendr?amos a los mercaderes de la enfermedad en un puesto preferencial para determinar que enfermos es dirigido a la sanidad privada, es decir el que es rentable econ?micamente y, a la sanidad p?blica los que se precise una intervenci?n cuyos constes econ?micos sean deficitarios para las empresas del sector, consiguiendo de esta manera que la sanidad p?blica se descapitalice a?n m?s y, argumenten la justificaci?n de la privada por su alta rentabilidad. De esta manera los gestores de los ?chiringuitos? quedan facultados para determinar que persona es paciente y cual es cliente, circunstancia humillante para una sociedad que se permita llamarse moderna.

Estos sin-verg?enzas no van hacer nada para esclarecer los hechos, se limitar?n a decir que acataran lo que determine la justicia, mientras la familia de esta v?ctima inocente, tendr? que continuar con la incertidumbre de ?por qu??, familiares que tendr?n que soportar un largo procesos judicial, contando y recordando una y otra vez, las agon?as de ver como su hija, nieta, sobrina? se iba, impotentes ante la inutilidad de un sistema sanitario que ha trastocado sus vidas.

Tanto el sur como el norte precisan hospitales p?blicos adaptados a la necesidad de la poblaci?n, con capacidad de atender las circunstancias sociales de una pr?xima d?cada, como m?nimo, pues de lo contrario nacer?n obsoletos. La ciudadan?a no le vamos a decir las caracter?sticas t?cnicas de los hospitales del norte ni del sur, pero si podemos decir los que no queremos. No queremos que a los chiringuitos les llamen hospitales, no queremos que sigan muriendo personas por falta de atenci?n sanitaria, no queremos ver a las mujeres pariendo en la autopista, no queremos que la sanidad p?blica se descapitalice en beneficio de la privada, no queremos un futuro incierto en atenci?n sanitaria, no queremos a irresponsables pol?ticos eludiendo el problema y, no queremos el juramento de hip?critas, sino el hipocr?tico.

(*) Es presidente de Tagoror Achinech.
Publicado por ubara @ 22:31  | opini?n
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