Menudo numerito no ha montado este jueves Miguel Zerolo y su chulería contra nueve vecinos (los que quedan de una demanda con la que otros muchos se han sentido amenazados con toda la razón del mundo) que han denunciado los altísimos niveles de ruido que soportan, muchos días hasta las 10 de la mañana, durante Carnavales. Esta vieja historia ya, afrontada siempre con chulería y prepotencia desde el Ayuntamiento -sin dar un sólo paso en busca de un arreglo negociado-, ha venido a poner en peligro no sólo los Carnavales, que eso es lo de menos, sino la convivencia pacífica entre la gente.
Pero que nadie se lleve a engaño, Zerolo no sólo es el único alcalde de capital metido en tropecientos mil líos con la Justicia
(TEXTO DE LA QUERELLA ), sino que es el más marrullero e indecente, políticamente hablando, que se conoce en el mundo entero. Y hay quien dice que el numerito de este jueves tiene mucho que ver con una posible sentencia que anularía el convenio de Las Teresitas y que podría hacerse pública de forma inminente.
Y es que a Zerolo no sólo le importan una mierda los Carnavales, ha tenido toda una eternidad para impedir que las cosas fueran a mayores porque los jueces sólo pueden -o deben- limitarse a cumplir con las leyes, sino que ahora mismo su única obsesión es armar cuantos más follones mejor. Cuantos más enemigos de Tenerife encuentre por ahí pues estupendo para la impresionante campaña que ha desplegado, con la inestimable colaboración de los medios de comunicación vendidos, y cuya prueba de fuego fue la manifestación contra el negro que organizó el 29 de octubre del año pasado.
Hace justo un año que el mayor experto jurídico que tenía en el Ayuntamiento, y que ha salido por patas al verlas venir, insultaba y amenazaba ya a los vecinos que denunciaban los ruidos diciendo que si no les gusta que se manden a mudar o que "reclamen al maestro armero". Y ya decíamos desde entonces que con tanta chulería estos tipos estaban poniendo en peligro la fiesta a poco que alguno de los vecinos resistiese los insultos y las amenazas y mantuviese la denuncia en los juzgados. Porque es que la Ley es clara y meridiana, sobre todo cuando a derechos fundamentales de las personas se trata. Independientemente de que no se puede cambiar al afectar a derechos fundamentales reconocidos en la Constitución, como pretende Zerolo en el Parlamento de Canarias que, como se sabe, es muy dado a las cacicadas anticonstitucionales.
Nada de eso han hecho y ahora, después de montar el follón, sólo amenazas se oyen y se ven por ahí contra estos vecinos, comenzando por el bando de la alcaldía. En Radio El Día, sin ir más lejos, se podía oír a comentaristas diciendo frases del tipo: 'Sabemos quiénes son, sus nombres y apellidos y tenemos sus domicilios localizados'. O lo de que 'las medidas cautelares están para cumplirlas o para no cumplirlas'. De película.
Convocado está ya, desde los diferentes medios y desde el propio Ayuntamiento, el pueblo de Tenerife no sólo para tirarse a la calle sino para intentar hacer más ruido que nunca y joder a los denunciantes, hasta la canción oficial del Carnaval va este año contra ellos. Una lección democrática inmejorable para afrontar un futuro de mejor convivencia entre todos, donde el que se sienta perjudicado en sus derechos sencillamente se aprenda la la cancioncita correctamente: En esta tierra las leyes no sólo están para no cumplirlas sino que el que se salga del guión se la está jugando directamente.
Pero qué tanto problema cuando el concejal de fiestas decía hace unos días que se la reflanflinaba lo que pudieran decir los jueces. Pues a la calle y más ruido que nunca y, si se tercia, pues se le parte la cara a esta gente y ya está. Claro que, por otro lado, el indecente este del Zerolo no sólo les daba la razón a los vecinos antes de las pasadas elecciones, sino que fue el autor de la idea de trasladarlos del Centro. Una capacidad de manipulación realmente inconmensurable.