S?bado, 10 de febrero de 2007
No es Halloween, pero algunos vecinos de Santa Cruz de Tenerife tienen miedo. No quieren que se les vea, huyen de los focos, las c?maras y los micros. No hablan y, cuando lo hacen, les tiembla la voz. Algunas emisoras de radio y foros de Internet han divulgado sus nombres y las direcciones de sus domicilios. Son los nueve particulares y siete comunidades de propietarios, la mayor?a de avanzada edad, que, tras a?os de quejas y denuncias desatendidas por el ayuntamiento, se dirigieron el a?o pasado a los tribunales para hacer valer su derecho al descanso en los m?s de diez d?as de carnaval. Y la ley est? de su parte. Las mediciones de los peritos independientes han marcado hasta 117 decibelios, como la turbina de un avi?n a punto de despegar.

"El alcalde ha movilizado a la gente en contra nuestra", asegura Justo Fern?ndez, el ?nico vecino que accedi? a hablar para EL PA?S. "En 2003, el propio alcalde se comprometi? en un art?culo en el peri?dico local Diario de Avisos a buscar una alternativa, porque reconoc?a que los ruidos eran insufribles, y no ha hecho nada".

"Los derechos de los vecinos se han maltratado y pisoteado hist?ricamente y, cuando los tribunales nos dan la raz?n, lo que se ataca es al Estado de derecho", a?ade Felipe Campos, el abogado de 45 a?os que defiende a estos ciudadanos. Campos critica "una concepci?n de la pol?tica como el absolutismo del siglo XV, donde el monarca puede hacer lo que quiera. Pues aqu? ya no. El pol?tico es un mero gestor sometido al imperio de la ley, la Constituci?n y los tribunales, y en ese marco har? lo que pueda".

Justo Fern?ndez, que vive en el coraz?n del llamado cuadril?tero del baile, reconoce que en toda la calle se instalan veh?culos y carrozas equipados con altavoces que hacen sonar desde la tarde hasta la ma?ana siguiente "aunque no haya nadie en los alrededores", y asegura que si el alcalde enviara a estos veh?culos a una zona no residencial "estar?a solucionado todo el problema". Cuando se le cuestiona si la decisi?n judicial de no superar los 55 decibelios de ruido es la sentencia de muerte del Carnaval ?l defiende que no. "Hemos medido hasta 117 decibelios en mi casa", que es una sexta planta; "eso no es ni carnaval ni nada, ahora no hay m?s que esc?ndalo".

Este sindicalista se hizo hace unos a?os contertulio habitual de varias radios y televisiones, y alcanz? popularidad por divulgar presuntos casos de corrupci?n. Fern?ndez asegura haber sido "de los ?ltimos vecinos" en apuntarse a la acci?n judicial y reconoce que, al contrario que los otros denunciantes, ?l a?n no tiene miedo. Pero recuerda que "el a?o pasado ya hubo tres portales totalmente destrozados y ped? protecci?n al fiscal general del Estado y a la Delegaci?n del Gobierno; este a?o no s? qu? puede pasar".

Campos recuerda que "el a?o pasado ya se apu?al? al querido personaje de Fidel Castro y los mensajes que se est?n lanzando pueden tener una incidencia muy negativa en algunas personas".

Las emisoras de radio echan humo. "La idea principal es que muchos que se hab?an retirado hace a?os esta vez se quedan en la ciudad y salen a la calle", resume Juan Carlos Mateu, jefe de informativos de Radio Club Tenerife (SER) una de las populares emisoras del carnaval.

Entre las decenas de llamadas y mensajes recibidos hubo quien vio la mano del alcalde intentando reactivar la fiesta, otro que recomend? un spa para los vecinos del centro, los que llamaban desde Las Palmas (los rivales tradicionales) para sumarse a la defensa de los chichas, y los que dec?an desafiantes: "No hay polic?a para detener a tanta gente".

Diario El Pais
Publicado por ubara @ 13:26  | Islas
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