Estas son las maneras que están llevando a cabo el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y ATI-CC, con el tema de los carnavales de Santa Cruz y la suspensión cautelar ( que no prohibición de celebrarse) de los bailes nocturnos, solamente.
Quiero que conste mi mas profundo respeto tanto a aquellas personas que quieren divertirse y salir a la calle en Carnavales, como también a aquellas otras, que soportando desde hace años una tortura acústica (por lo menos algo parecido hacían el Guantánamo…) ejercen su derecho libre y constitucional de denunciar esto hechos que consideran inhumanos. Estoy de acuerdo por tanto con la diversión, el respeto, la convivencia, las formas, el sentido común, y radicalmente en contra del populismo subversivo y oportuno.
Desde hace años, bastante años, como ya he comentado anteriormente, los vecinos de la zona centro de Santa Cruz, llevan soportando durante los carnavales, actos totalmente indeseables, como la suciedad o la delincuencia, y otros actos que atentan contra el derecho de las personas y en este caso, contra el derecho al descanso y a la intimidad del hogar. Soportar durante mas de 12 horas hasta 120 decibelios y durante una semana no es fácil de llevar, y hay que reconocerlo, o por lo menos reconocer el derecho que tiene esos vecinos de quejarse ante las instancias jurídicas ya que las municipales siempre las ha ignorado. La Constitución, las leyes nacionales e internacionales recoge este derecho, por lo tanto es totalmente legítimo que los vecinos afectados denuncien este hecho y tan legítimo y entendible aun, que la jurisdicción responda favorablemente a estos ciudadanos.
Cabría pues, preguntarse por qué se ha llegado a esta situación, por qué no se ha tratado de poner soluciones y alternativas desde el Consistorio santacrucero. Y en las respuestas a estas preguntas encontramos que ya el Alcalde Miguel Zerolo, en presa durante el 2003 y justamente antes de las elecciones, reconocía la “situación insufrible de los vecinos y la necesidad de buscar un lugar alternativo y adecuado para trasladarlo”. También, este Alcalde ha tenido en su mano el buscar estas soluciones, que casi sin la necesidad de trasladar el Carnaval de su actual ubicación, podría paliar las molestias causadas a estos vecinos, y estas medidas no son otras que evitar que los coches engalanados y carrozas así como los kioscos, no estén ni ubicados ni orientados hacia los edificios y evitar que éstos instalen potentes altavoces que haga vibrar hasta el suelo, o también que los altavoces del escenario estén orientados hacia el mar y no hacia el centro de la ciudad. Estas y otras medidas son las que se pudo haber aplicado desde el Ayuntamiento, que junto a las negociaciones y diálogo con estos vecinos, seguro que hoy no estaríamos hablando de esta controvertida cuestión.
Pero yo me pregunto, ¿interesará a Zerolo y ATI-CC buscar una solución?, sinceramente creo que no.
Este Alcalde,
implicado en varios supuestos casos de corrupción, así como su partido político, ha estado estos días alentando al pueblo a revelarse contra estos vecinos y desde un bando municipal publicado en la prensa y
costeado con fondos público fiel al estilo Zerolo, así como desde mensajes sms o vía internet y desde la presa y radio fiel al régimen ático, se animaba al pueblo a salir a la calle en defensa de su carnaval y en contra de estos vecinos, organizando una concentración frente a las viviendas de estos ciudadanos para protestar, insultar y hacer ruido, mucho ruido, que por cierto, se celebró el sábado con una participación bastante ridícula. También es penosa y humillante la hojita que están pasando por ahí, que en vez de exigir al ayuntamiento que busque una solución y diálogo con los vecinos para la celebración del carnaval, ensalzan aun mas al pueblo y proponen la declaración de personas non gratas a estos vecinos que repetimos, solo ejercen un derecho que les otorga las leyes y la Constitución. Tal es así, que estos ciudadanos se siente amenazados, intimidados y tienen miedo, de hecho son muchos los que no se integran en el grupo de los vecinos denunciantes por temor a represalias.
En resumen, pedimos al pueblo de Santa Cruz que exijan al Ayuntamiento y al populista Alcalde Miguel Zerolo, que enmiende su error de no querer buscar las soluciones, ya que es el Alcalde de Santa Cruz de Tenerife el único culpable de que los Carnavales corran el riesgo de no celebrarse. Por lo tanto, igual que defendemos y compartimos las ganas de celebrar y disfrutar el Carnaval en la calle, también compartimos, entendemos y sobretodo respetamos las demandas históricas de los vecinos del centro de la ciudad.
Igualmente aprovechamos la ocasión, para proponer al pueblo de Santa Cruz mil razones para manifestarse, tales como la subida del precio y la mala calidad del agua, la situación de los barrios, la delincuencia, el tráfico y la contaminación, la atención a los mayores, la demanda de una mejor política social, contra el desmantelamiento del puerto de Santa Cruz, contra la urbanización desmedida y la destrucción del territorio, contra los casos de corrupción y especulación urbanística, etc.