Mi?rcoles, 21 de febrero de 2007
Ram?n Afonso

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Ni el juez Garz?n ni la fiscal Farn?s han podido a?n con el aforado Zerolo. Sin embargo, ser? el mismo Carnaval que ha utilizado este alcalde como cortina de humo para esconder sus responsabilidades en las corruptelas filat?licas y urban?sticas el que dicte justicia y marque el inicio de su apremiante fin. La apuesta de Miguel Zerolo por modernizar el Carnaval, es decir, por globalizarlo despoj?ndolo de los elementos identitarios que lo han mantenido durante tantos a?os, acabar? llev?ndoselo por delante.

?Quien lo iba a decir, Miguel Zerolo cazado en su propia trampa! Siempre supo lo aletargante que eran unos ?buenos carnavales? y los r?ditos electorales que le han generado; este a?o, obstinado en que se hablara de cualquier cosa menos de sus podredumbres, decidi? construir una gala de carnaval pol?mica para lo que contrat? a un director tan fant?stico que a punto estuvo de ser secuestrado por la comisi?n de festejos de la canariona Pepa Luzardo, un artista que se adelant? al estudio antropom?trico del Ministerio de Sanidad y apart? a las gordas del escenario iniciando una revoluci?n en la Gala que iba a hacer historia ?Y vaya que si la hizo! Zerolo le dio un mill?n de euros -ciento sesenta y tres millones de pesetas- a Amargo para que trajera a su coleguitas y entre todos se encargaran de que el chicharrerismo carnavalero llorara como nunca lo hab?a hecho?La Gala pareci? el entierro de la Sardina, preludio del ocaso pol?tico del nefasto alcalde con los acordes de Color de Esperanza, canci?n de su ?ltima campa?a y con la que, obscenamente, se abri? el espect?culo.

Tal fue el esc?ndalo que se hizo necesario recurrir al equipo de rescate mucho antes de lo previsto, desde el escenario la murga ganadora, Los Diablos locos, se?alaba a Amargo como ?nico culpable proporcion?ndole a Zerolo la estrategia victimista que consolidar?a al d?a siguiente con la ayuda de su camarlengo medi?tico, Carmelo Rivero, en sus ?Desayunos del Mencey?. Qu? pena de murgueros capaces de mofarse de cuanto maric?n o godo -enterado y tal- que haya en el mundo e incapaces de cantarle las cuarenta a su corrupto alcalde.

Aun as?, el Zerolismo, localismo chicharrero del R?gimen de los Construgobernantes Ultraperif?ricos, tiene los d?as contados y por eso se hace peligroso, como una fiera herida; a?n sin haberse apagado los ecos de la gala o, mejor a?n, mientras se sigue oyendo el estruendo, los conspicuos mun?cipes imputados de malversaci?n, cohecho, y no se sabe cuantas cosas m?s, se aprestaron a aprobar el Plan General de Ordenaci?n de Santa Cruz, el m?s contestado de la historia, el que permite el pelotazo de Las Teresitas, el de la V?a Cornisa y la Exterior? Qu? voracidad. Qu? indecencia.

Los llantos de la gala no lavar?n las procacidades de Ati, ni el mea culpa falsamente entonado por Zerolo devolver? la dignidad por tanto agravio; lo cierto es que tras el trabajado disfraz de ?fashion victim? el alcalde condensa las imp?dicas virtudes de los reg?menes m?s corruptos. Podr?n presionar a jueces y magistrados, a tribunales enteros, pero los carnavaleros ?dicen- ya han dictado sentencia: ?El Carnaval a la calle, el alcalde al talego!
Publicado por ubara @ 19:21  | opini?n
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