Jueves, 12 de abril de 2007
Rafael Morales
Sucedi? el 11 de abril de 2002. Todo lo ten?an previsto los golpistas (sectores del ej?rcito, de la patronal, de la iglesia cat?lica, l?deres de los viejos partidos, las embajadas de Espa?a y Estados Unidos, los medios de comunicaci?n privados?) menos la reacci?n del pueblo venezolano. ?Disparar contra millones de personas movilizadas para que le devolvieran a su ?loco? Hugo Ch?vez? Lo arriesgado de esa decisi?n, no el n?mero imprevisible de v?ctimas, paraliz? seguramente a quienes pretend?an imponer una dictadura de extrema derecha bajo la direcci?n de un tal Pedro Carmona Estanga ?el breve?, jefe de la patronal Fedec?maras para m?s se?as. Dos d?as despu?s, el presidente regresaba a Miraflores. Hasta hoy, con el voto de la mayor?a.
La reflexi?n colectiva sobre aquellos d?as sigue en pie. Hoy habr? en Venezuela miles de concentraciones populares en recuerdo de lo sucedido entre los d?as 11 y 13 de abril. Las razones del golpe s? parecen claras. El Gobierno hab?a emitido leyes que tocaban el bolsillo, como la Ley de Tierras, y hasta ah? estaban dispuestos a llegar los amos del pa?s con un presidente que usaba la renta petrolera para solucionar temas sociales acuciantes en lugar de repartirla entre los poderosos. Ch?vez perdon? a los conspiradores. Grave error.

Meses despu?s, volv?an a las andadas por medio de un paro petrolero que tampoco logr? la ca?da del presidente, pero supuso un coste econ?mico terrible. L?gico que sigan conspirando, aunque muy tocados por las derrotas en las urnas. Simplemente, est?n convencidos de que no pagar?n ante los tribunales por sus cr?menes. Las v?ctimas de la intentona y sus familiares exigen hoy responsabilidades. Solicitar cinco a?os despu?s a Colombia la extradici?n del cabecilla Pedro Carmona, acusado de ?rebeli?n civil?, est? bien aunque resulta insuficiente y tard?o. Vale recordar que su ?nico decreto disolvi? todas las instituciones cuyos cargos fueron elegidos por medio de comicios democr?ticos intachables.

Los voceros del proceso bolivariano hablan del socialismo del siglo XXI como objetivo desde las elecciones del pasado mes de diciembre. El principal activo de ese proceso es la poblaci?n m?s pobre, siempre dispuesta a movilizarse para empujar su esperanza, pero los contenidos de ese socialismo aparecen a?n difusos. Y, afortunadamente, en pleno debate nacional. La burocracia estatal administra y en parte absorbe en su propio beneficio recursos importantes. La corrupci?n perdura. El poder econ?mico permanece sustancialmente en las manos de los mismos grupos. Desde ese punto de vista, la IV Rep?blica sobrevive. As? lo reconoce Hugo Ch?vez.

Tambi?n anuncia que las pr?ximas medidas de su Gobierno se centrar?n en la econom?a, afectando a sectores pudientes que probablemente intentar?n oponerse por las malas. De ah? que ligue aquel ?socialismo del siglo XXI? a la organizaci?n de un partido socialista unido (con los sectores que le dieron apoyo electoral), la organizaci?n de consejos comunales y otras iniciativas dirigidas al fortalecimiento pol?tico del proyecto. Lo del partido unido encuentra dificultades. Por otro lado, los sindicatos que apoyan el proceso no est?n dispuestos a perder su independencia (autonom?a) con respecto al Estado. Me parece bien, si de caminar hacia el socialismo bien entendido se trata. Porque la soluci?n m?s eficaz para cerrarle el paso a esa perspectiva democr?tica ser?a la de poner a los trabajadores en manos de la burocracia estatal. Sin la iniciativa de los trabajadores, y organizaciones independientes propias, el socialismo sencillamente no ser? viable. Creo.

Tags: Venezuela, golpe de estado

Publicado por ubara @ 9:59  | Exterior
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