Martes, 17 de abril de 2007
Miguel Mata Betancor

No puede m?s que provocarme asombro, que los grupos pol?ticos representados en el Parlamento de Canarias no expusiera el m?s m?nimo reparo en hacer una proposici?n de ley mediante la cual se otorga a los expresidentes del gobierno de Canarias una seria de prebendas econ?micas y sociales, medidas que ponen los pelos de punta:



Dotar a los antiguos presidentes del gobierno auton?mico de despacho y secretar?a, de coche oficial y chofer para sus desplazamientos, indemnizaciones o dietas en sus desplazamientos a otras islas, y adem?s, reconocerles como miembros natos de Consejo Consultivo de Canarias; en definitiva se trata de darles un trato diferenciado respecto al resto de los canarios y canarias.





Detr?s de esta iniciativa, me imagino, se tendr? la intenci?n de dar relevancia, reconocimiento, a la labor prestada por un presidente al pueblo al que debe y debi? servir. De ser as?, lo que est? claro es que ese reconocimiento lo van a gozar todos, independientemente de la calidad de la labor desarrollada al frente del ejecutivo. Estos se?ores gozar?n de privilegios que les alejar?n claramente del com?n de los canarios y canarias que, ajenos a tal decisi?n, hemos de pagar, a veces doblemente, el escarnio del que hemos sido objeto, en las m?s de las ocasiones, por parte de los gobernantes "democr?ticamente elegidos", ahora merecedores de ser reconocidos.





Indecorosa decisi?n que exige que nos planteemos en qu? democracia vivimos. Porque este tipo de iniciativas deterioran la democracia, si es que alguna vez la hubo. No hacen m?s que ensanchar la distancia entre el gobernante y el gobernado (ciudadano). En este sentido, ese nuevo diezmo obligatorio aprobado por los propios interesados, por posibles perceptores del mismo, es un hecho probatorio de la falta de cultura democr?tica de la que gozan los llamados "grandes partidos pol?ticos de Canarias".





Imaginemos a D. Ad?n Mart?n tras su jubilaci?n: pobre hombre, en un asilo cuidado por unas monjitas de la caridad. ?No!: es necesario garantizarle que tenga una pensi?n y que no ande malviviendo su vejez. Tampoco D. Lorenzo Olarte, oye, que su despacho no le da ni para el potaje de los lunes, que la verdura est? bastante cara y son muchas las bocas por alimentar (recordemos que es su familia numerosa y de honor) Tampoco D. Fernando Fern?ndez va a ser menos, recordemos su importante labor al frente del gobierno auton?mico: ?es tanto lo que ha hecho este hombre por todos nosotros!... ?Qu? menos? Y ni que decir de D. Jer?nimo Saavedra, al que hay que garantizar que durante su vejez pueda ir a sus conciertos y tener una calidad de vida m?nima que su pensi?n de profesor, y otros posibles ingresillos que tenga, no le permitir?an. Y D. Rom?n Rodriguez: a este pobre le queda m?s tiempo para su jubilaci?n y de aqu? a all? quiz? ya ni existan las pensiones contributivas, y menos las no contributivas. Qui?n lo viera viejito, al pobre, teniendo que ir a la zafra para ganarse los garbanzos del puchero diario.





Iron?as aparte, yo no digo que no se tengan determinadas consideraciones con las personas que hayan ejercido el puesto de mayor relevancia y responsabilidad en la organizaci?n administrativa de este pa?s que niegan. Pero creo que lo m?s honesto y saludable para la democracia ser?a que toda persona que ocupe un cargo p?blico de alta responsabilidad, una vez terminada su actividad pol?tica, pase a ocupar su puesto en la sociedad, como un miembro m?s de los comunes de nuestro pueblo. Siempre en su curr?culo quedar? el haber sido presiente del gobierno. Y esto podr? ser un honor o una mancha, todo depende.





Creo que no tenemos que estar pagando sueldos vitalicios a nadie y menos si tenemos en cuenta que, desgraciadamente, en muchos casos el paso de estas personas por la gesti?n pol?tica ha sido nefasto, olvidando (o negando) que est?n al servicio del pueblo, y no para servir a determinados intereses al margen del inter?s general.





En fin que... Pero, por si esto no fuera poco, "pari? la abuela": ahora preparan un decreto que otorga un complemento salarial vitalicio al personal laboral de la Comunidad Aut?noma que haya ejercido funciones de alto cargo gubernamental durante m?s de dos a?os seguidos o tres con interrupci?n. ?Oye qu? iniciativa m?s buena t?! Una vez estas personas se incorporen a sus puestos de trabajo, son equiparados salarialmente, como parece ser que ocurre con los funcionarios, al salario que corresponde a un trabajador de m?ximo nivel de la funci?n p?blica. ?Viva la igualdad!





Sin embargo, los mismos que proponen estas medidas, plantean que el colectivo de maestros est? siendo insolidario, ya que piden la equiparaci?n salarial a otro colectivo de trabajadores de igual categor?a dentro de esa misma administraci?n; eso una falta de responsabilidad y de sentido de lo p?blico. Argumentan que requerimientos de este tipo pueden poner en jaque la econom?a de la Hacienda P?blica Canaria. Pero esa desfachatez no es tan grave, al fin y al cabo los maestros no somos de los sectores m?s desfavorecidos de la sociedad, eso est? claro. Lo m?s dram?tico, es que son los mismos, los que se asignan suelditos vitalicios mientras en Canarias ocurre que:





? Un porcentaje elevad?simo de nuestra poblaci?n est? por debajo del umbral de la pobreza.





? La Sanidad P?blica Canaria est? deterior?ndose a pasos agigantados a favor del sector privado.





? La educaci?n p?blica y la formaci?n de nuestros ni?os, sobre todos los de los sectores m?s desfavorecidos, sigue siendo una asignatura pendiente y no cuenta con los recursos necesarios para dar la respuesta educativa que nuestros ni?os y j?venes precisan.





? Seguimos gozando de los niveles salariales m?s bajos del estado.





? Batimos record en inestabilidad laboral y contratos basura.





? Etc.





Y los responsables pol?ticos tan contentos con el funcionamiento de lo p?blico y tan orgullos con la manera en que los miembros del pueblo viven sus penurias: tan calladitos, tan sumisos. As? que deciden, con formas de Juan Palomo, dotarse de complementos econ?micos de por vida. Convirti?ndose a su vez en jueces y parte, en damnificados y damnificadores. ?Claro! hay que indemnizar de alguna forma, hay compensar el desaguisado que han hecho con este pueblo y esta tierra en favor de unos pocos... ?C?mo?: otorg?ndose de forma vitalicia un sueldo por el trabajo realizado. Como se paga a los secuaces, a los que hacen el trabajo sucio.





(*) Miguel Mata Betancor es militante de UNIDAD DEL PUEBLO

Tags: Canarias, sueldos, salarios, altos cargos, gobierno, gobiernos

Publicado por ubara @ 13:21  | opini?n
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