martes, 17 de abril de 2007
José Ramón Carrillo Rodríguez (*)
Las próximas elecciones del 2007 en Canarias deberían ser las “elecciones de los auténticos demócratas”, y no como hasta ahora han venido siendo los comicios en nuestro archipiélago donde se ha hecho un abuso desmesurado de la democracia que viene desde antaño desembocando en un mal uso y abuso de un sistema, con las verdades a medias que son sin duda las peores de las mentiras.

El partido Verde Canario exige ante la angustiosa andadura de la política Canaria, claridad y transparencia en el trato de la información ante las próximas elecciones, pero sobre todo sobriedad y seriedad, ante la importancia trascendental de las mismas.

Hay que dejar de ver a los contrincantes o adversarios políticos como enemigos, y todo debe ser cuestión de medidas buscando la objetividad y el interés general en pro del tan ansiado bienestar social que se ha ido perdiendo por las malas planificaciones de los responsables políticos de las ultimas décadas.

En toda esta tarea son los medios de comunicación quienes están jugando un papel fundamental para poder ayudar a la población a que pueda elegir el rumbo adecuado, en una región que cada vez más a la deriva, y a la que ningún viento le será favorable hasta que no fije de manera consensuada sus metas o destinos.

En una región como lo es Canarias, con una escasa comprensión intelectual de los acontecieres políticos y en consecuencia poca o nula receptividad de la información mas importante en los temas que afectan al conjunto de la sociedad, existe una verdadera necesidad de transmitir la información con principios éticos y morales o como dirían los antiguos periodistas “Con la verdad por delante.”

El verdadero periodista debe saber distinguir entre un elogio simple y desmerecido que entre otro halago, quien se lo propicia solo busca en la mayoría de las ocasiones intereses personales y cobertura mediática, y alejarse de tales menesteres que solo enferman su ego y terminan sumergiéndolo en los lodos de los enemigos de la democracia, para que se haga eco de la ya tan conocida ceremonia de la confusión que ya empieza a aburrir a propios y extraños por estas tierras.

Los halagos son cosas de hombres serviles y solo a los mentecatos agrada recibirlos y habrá que demostrar la valentía en las polémicas para afrontar las mismas con clase y estilo, cosa de la que carece profundamente nuestro peculiar sistema Político Canario.

La imperiosa necesidad de que los medios de comunicación se conviertan en meros transmisores y no en juiciosos redactores de despacho, que deciden que es lo que interesa y lo que no bajo la presión y directrices de los dueños e inversores, de los mismos que llevan décadas anclados en el ese mal llamado y oscuro cuarto poder, sin duda vinculado y hermanado a los poderes económicos restantes.

Si todavía alguien hoy en día osara pensar que el poder lo tienen los medios de comunicación, habrá que decirles que puede ser, pero que también tienen una enorme responsabilidad y que ese es un poder total y absolutamente efímero, pues los medios son meramente portavoces de las sociedades democráticas y los periodistas deben de ser ante todo personas de buena fe y oficiantes de la comunicación.

Lo que se enseña a los periodistas en las facultades de las ciencias de información nada tiene que ver con lo que estamos viendo por todos los sitios y lugares, con un grave intrusismo en la profesión, donde el verdadero periodista se ve absorbido por un montón de personajillos absolutamente mediocres al servicio de los intereses de quien le pone la papa en la boca, alimentándolo por un lado y tapándosela por el otro.

Un medio se puede comprometer libremente en política pero le debería estar prohibido por ley el ser fanático y filial de los partidos, y también se les debería exigir el que reflejen el mundo tal y como es y no como les interesa a algunos o les gustaría que fuera, por que ese es el verdadero fin del periodismo y no estar haciendo de medio enlace entre poderes públicos y empresariales para beneficiarse y lucrarse desde su efímera y privilegiada posición convirtiéndose en sectarios sociales y en propagandistas de los intereses de una minoría en claro perjuicio de las mayorías y en consecuencia desestabilizando sociedades en pro de intereses particulares, pero lo mas grave de todo siendo aun conscientes de ello sin importarles lo mas mínimo los intereses generales de la población.

Algunos medios de comunicación en Canarias se han convertido en auténticos medios propagandistas, donde cada día impera mas el rumor que la noticia y donde su estilo ha pasado a ser dogmático, intolerante y con un estilo descortés que roza lo agresivo, que terminara delatándolo y haciéndole perder su interés e influencia sobre el publico.

Los últimos reconocimientos y honores propiciados por algunos medios de comunicación a ciertos personajes de la vida política y empresarial de Canarias no han pasado desapercibidos por el ojo critico del ciudadano común, por que serán los hombres y mujeres comunes del anonimato y la sencillez quienes terminaran juzgando los aconteceros de este archipiélago y poniendo a cada uno en el lugar que se merece, y si no fíjense en las poblaciones pidiendo el cambio de nombres de plazas y calles, que sin duda les hace pasar vergüenza a los descendientes de esas dinastía s y castas.

(*) Gabinete de Comunicación Partido Verde Canario
Portavoz del Norte de Tenerife

Revista Digital San Borondón

Tags: Canarias, medios de comunicación, prensa

Publicado por ubara @ 13:26  | opinión
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