jueves, 26 de abril de 2007
Flanqueado por un burro y por Bermúdez se dejó fotografiar este miércoles en Tenerife el presidente saliente, Adán Martín. No sabemos si fue antes o después de tan sugerente retrato cuando dijo que había que dejar fuera del debate de campaña los últimos acontecimientos políticos relacionados con comisiones de investigación en el Parlamento. Se refería, claro, a la comisión eólica, donde mintió Soria, lo que se ha traducido en diligencias ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJC. Martín no quiere, fititú, que se hable de algo tan vergonzoso como lo promovido por él y por su partido en el tramo final de legislatura, cuando obligaron al Parlamento a humillarse ante una sarta de mentiras y de corruptelas que acabarán al completo en los tribunales. Está bonito Martín para pedir que se tapen esas cosas ahora. Pero que siga pidiendo. ¿Quiere que se archive lo de Las Teresitas? ¿Quiere que no se hable del escándalo? Claro, hombre, no hay problema.

También la corrupción
Si el señor presidente lo desea, podemos callar hasta el 28 de mayo todas las trapisondas de este final tan de traca. Tiene toda la autoridad moral para hacerlo, que para eso puede ser considerado como el presidente de la mentira, el que permitió durante su mandato un reparto obsceno de los negocietes como si el Archipiélago fuera un tapete sobre el que se colocó el Monopoly. Jugaron él y Soria, y miraban y daban tabaco los empresarios favoritos. Podemos callar, si el señor presidente lo desea, lo ocurrido con las camas de Anfi Tauro, su conversación con el empresario Santana Cazorla, la participación decisiva de su jefe de Gabinete, Salvador Iglesias, los compromisos adquiridos con Soria para devolver como era menester el viaje del salmón. Hasta podemos no hablar de lo corrupta que ha sido esta legislatura. Pero, desafortunadamente, no nos da la gana.

TOP SECRET. Canariasahora.es

Tags: Canarias, Presidente, corrupción, comisiones

Publicado por ubara @ 17:36  | opinión
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