Martes, 01 de mayo de 2007
Rafael Morales

La Cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Am?ricas (ALBA) tuvo lugar en Venezuela con los miembros incorporados hasta ahora (Bolivia, Cuba, Venezuela y Nicaragua) y la presencia de Ecuador, Uruguay, Hait? y otros pa?ses antillanos. Nuestros medios de comunicaci?n informan s?lo de un aspecto del acontecimiento: Venezuela asegurar? las necesidades energ?ticas de los miembros del ALBA y financiar? el 50% de la factura petrolera que genere esos suministros. Este gesto no se presenta por aqu? como solidario sino como una maniobra pol?tica inconfesable de Caracas. Pura frivolidad informativa.
Toca explicarlo, pues. La necesidad de la unidad latinoamericana ante el depredador del Norte resulta una necesidad pol?tica, econ?mica, social y cultural ineludible. Los intentos implementados hasta ahora obtuvieron resultados m?s bien desalentadores por varios motivos. Los fundamentales, la oposici?n implacable de los gringos y la cobard?a hist?rica de la burgues?a criolla. El ALBA naci? en diciembre de 2004 por iniciativa de La Habana y Caracas como principio de otro intento para la integraci?n latinoamericana. Surgi? como alternativa a la propuesta estadounidense de finales del siglo XX de crear el ?rea de Libre Comercio de las Am?ricas (ALCA), sustentada en el principio de v?a libre a las transnacionales, a los que el ALBA contrapone los de la cooperaci?n solidaria y la complementariedad.

A pesar de lo desigual del combate estrat?gico, el ALCA muri? en Mar del Plata antes de nacer porque estaba asociada al neoliberalismo, el gran proyecto fracasado sin remedio en Latinoam?rica durante la d?cada pasada. Washington firma hoy acuerdos parciales con quien se preste, pero los planes de privatizar hasta el aire retroceden porque encuentran serias resistencias populares. El ALBA, apenas nacido, crece y no s?lo promueve principios generales de igualdad entre las naciones, sino que adem?s se encuentra en condiciones de mostrar ya peque?os avances no basados en las leyes del libre comercio, por ejemplo en materia de educaci?n, sanidad, energ?a, empresas mixtas e intercambios tecnol?gicos. Se trata de los recursos que puede aportar cada uno. Estos pasos adelante anima la incorporaci?n de otros. Quiz?s el pr?ximo sea Ecuador.

Hablar s?lo del acuerdo energ?tico, a?adi?ndole un juicio de intenciones contra Venezuela significa ocultar informaci?n de calado a los lectores. El primero de los acuerdos denominados Proyectos ALBA aprobados en este encuentro contiene planes de alfabetizaci?n, formaci?n universitaria y trabajo productivo. Otro, impulso a las Casas de la Cultura comunes. El tercero estipula la creaci?n de empresas para suministros industriales, importaciones y exportaciones. El cuarto y los siguientes afectan a la alimentaci?n, las telecomunicaciones, el transporte a?reo, mar?timo y terrestre, la salud, el turismo, la miner?a, la industria, el medio ambiente?

Imposible contar aqu? el conjunto de los acuerdos referidos a la integraci?n de los pa?ses que constituyen hoy el ALBA. Imposible reemplazar la capacidad los grandes medios de informaci?n que incumplen sus deberes como servicio p?blico. El ALBA puede fracasar, pero empez? con buen pie. Se basa adem?s en la necesidad de la integraci?n latinoamericana (futuro complicado frente al coloso del Norte) que a mi entender s?lo pasar? de ilusi?n a realidad prometedora si se enmarca en el objetivo de los estados unidos socialistas de Am?rica Latina. Porque s?lo entonces la inmensa riqueza de los recursos de Latinoam?rica, al margen del lucro privado como motor de desarrollo, superar? con creces la socializaci?n de la miseria en un marco democr?tico com?n. Suerte.

Tags: ALBA, venezuela, medios, medios de comunicación

Publicado por ubara @ 12:18  | Exterior
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