Jueves, 10 de mayo de 2007
Rafael Morales

Uno de los terroristas latinoamericanos afamado, Luis Posada Carriles, recobr? la libertad por decisi?n de la jueza estadounidense Kathleen Cardone, a pesar de opiniones como la del secretario general de la OEA (Organizaci?n de Estados Americanos), el chileno Miguel Insulza. Lo curioso de la informaci?n consiste en que este cubano de Cienfuegos no estaba procesado por sus cr?menes sino por delitos migratorios menores. Posada ha recibido hasta ahora la protecci?n del gobierno estadounidense y otros favores menores, como el de esa prensa que lo presenta sumariamente como ?activista anticastrista? acusado de delitos sin probar. Y se quedan tan tranquilos.
Las correr?as del ex agente de la CIA dejaron huellas de atentados terroristas sobre todo en Cuba, algunos de ellos reconocidos por el acusado, y el conjunto centroamericano. Considerado un h?roe por el sector duro del exilio cubano en Miami, al menos uno de los delitos m?s graves est? probado. Washington parece atrapado en una disyuntiva de hierro. De seguirse negando a la extradici?n de Posada Carriles a Venezuela por la explosi?n del vuelo 455 de Cubana de Aviaci?n, su credibilidad sobre la lucha contra el terrorismo venga de donde venga corre graves riesgos. Suponiendo, eso s?, que le quede alg?n gramo de autoridad en este asunto tan aireado para justificar la desmesura de su armamento, guerras ilegales y ocupaciones militares.

Vamos a verlo. Posada Carriles aterriz? durante la d?cada de los 60 en Venezuela, incorpor?ndose a la polic?a pol?tica (DISIP) como Jefe de Operaciones y enlace de la CIA. Algunos de los activistas pol?ticos torturados por ?l todav?a lo recuerdan y reconocen sin lugar a dudas. Cre? en 1974 una supuesta agencia caraque?a de detectives llamada ?Investigaciones Comerciales e Industriales?, desde donde preparaba sus planes bien escondidos. Ayud? a los terroristas de Orlando Bosch, con quien perpetr? diversos atentados dentro y fuera de Venezuela.

El 5 de octubre de 1976, Posada, Bosch y dos venezolanos llamados Hern?n Ricardo Lozano y Freddy Lugo mantuvieron un encuentro en un chal? (quinta) de Caracas, donde ultimaron los preparativos del atentado contra un avi?n de Cubana de Aviaci?n, en el que colocaron dos cargas explosivas. Murieron 73 personas, la mayor?a j?venes deportistas cubanos que regresaban a su pa?s despu?s de competir. Posada fue detenido e ingres? en prisi?n, donde permaneci? hasta que logr? darse a la fuga en agosto de 1985. ?Alguna prueba sobre su culpabilidad? Papeles desclasificados de la CIA y del FBI que lo confirman aparte, el mismo Posada lo confes?: ?est?bamos en guerra con Cuba y ese avi?n hab?a que tumbarlo?.

Caracas solicit? la extradici?n del terrorista hace casi dos a?os. Sin declararlo abiertamente, Washington apela a la animadversi?n que le provoca el gobierno de Hugo Ch?vez para negarse. Respuesta insuficiente. Existe un acuerdo bilateral entre Venezuela y Estados Unidos firmado en 1922, as? como un convenio para la represi?n de actos contra la seguridad de la aviaci?n civil firmado en Montreal en 1971, por el cual la deportaci?n de un terrorista es obligatoria. El atentado contra Cubana de Aviaci?n carece de otra caracterizaci?n distinta a la de acto terrorista con resultado de muerte para 73 civiles inocentes que tampoco participaban en guerra alguna. El autor confeso debe regresar a Caracas si Estados Unidos, como parece, sigue mostr?ndose en contra de procesarlo por ese mismo delito. Pero entonces vayan ahorr?ndose los discursos sobre la guerra mundial contra el terrorismo venga de donde venga. Depende.

Tags: Cuba, Venezuela, EEUU, Luis Posadas, terrorista

Publicado por ubara @ 17:34  | Exterior
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