Domingo, 27 de mayo de 2007
Marcelo Colussi
Rebeli?n

Mucho se ha dicho ya sobre la no renovaci?n de la concesi?n del canal golpista Radio Caracas Televisi?n ?RCTV?. La derecha se empe?a en presentar las cosas como un atentado a la libertad de expresi?n, como un atropello dictatorial m?s del ?r?gimen castro-comunista? del tirano Ch?vez, tergiversando con ello la verdad de las cosas. Pero tergiversaci?n o no, sin dudas toda esa manipulaci?n medi?tica alg?n efecto tiene. Dentro de Venezuela vuela a generar una partici?n de aguas polarizando la opini?n p?blica (cierre o no cierre), y hacia el exterior impuso la imagen de un atropello flagrante contra una libertad primordial ratificando que el pa?s vive bajo un yugo dictatorial.

Un porcentaje de la poblaci?n ?que lamentablemente no es poco? ha quedado entrampado en esas redes de la desinformaci?n terminando por hacer el coro a toda esta infernal orquestaci?n. Una vez m?s el pa?s se polariza y es llevado a la disyuntiva de todo o nada, Ch?vez s? o Ch?vez no, supuesta libertad versus dictadura, ?democracia? o ?barbarie chavista?. El mecanismo, en su esencia, es bastante simple: a trav?s de la continua mentira y el moldeamiento de opini?n de la prensa m?s golpista, buena parte de los venezolanos y venezolanas ?clase media y alta en lo esencial? ha sido conducida a un estado de confusi?n tal que no le permite ver con objetividad lo que est? sucediendo, al igual que en los momentos m?s ?lgidos de las arremetidas antibolivarianas como fueron los pasados intentos de desestabilizaci?n con paros y golpes de Estado en el 2002/2003.

En Venezuela, quiz? como en muy pocos pa?ses del mundo, se respeta a rajatabla la libertad de expresi?n. Como parte de una pol?tica de transparencia en derechos humanos (seguramente para no dar excusas a la derecha nacional ni internacional en relaci?n a denuncias de violaciones en este ?mbito, para evitar en todo lo posible la confrontaci?n y el desgaste, fundamentalmente con el imperio estadounidense) el gobierno bolivariano tolera con la mayor (?a veces incre?ble!) tranquilidad todo tipo de agresi?n medi?tica por parte de la derecha. Cualquier observador imparcial que visite Venezuela sin conocer en detalle los pormenores de la guerra medi?tica que se vive, quedar?a sorprendido ?u horrorizado? al constatar el nivel de agresi?n por parte de los medios comerciales hacia las pol?ticas del gobierno o hacia la figura del presidente Ch?vez, causante de todas las desgracias c?smicas seg?n ese discurso. Y quiz? m?s sorprendido a?n quedar?a al ver la paciencia con que el gobierno bolivariano soporta esos ataques. De hecho, la cara visible de la oposici?n pol?tica, sus verdaderos operadores hoy por hoy son los medios comerciales de comunicaci?n. El canal televisivo RCTV es, seguramente, el m?s emblem?tico al respecto.

Despu?s del triunfo en las elecciones presidenciales del pasado diciembre, la figura de Hugo Ch?vez y todo el proceso bolivariano salieron fortalecidos. A partir de ese momento surge la idea de comenzar a tener una relaci?n distinta con estos medios contrarrevolucionarios. Algunos canales televisivos comerciales, negociaciones por medio, morigeraron su discurso anti gobierno. Pero otros, como el caso de RCTV y tambi?n Globovisi?n, siguieron siendo la avanzada beligerante de la oposici?n y de la estrategia de Washington. En esa nueva din?mica post electoral, el gobierno revolucionario tom? la decisi?n de enfrentarse a este medio golpista, asumiendo el costo pol?tico que ello pudiera ocasionarle amparado en su fortalecimiento y su legitimaci?n por la v?a democr?tica y en la movilizaci?n popular que viene ganando terreno. Fue as? que decidi? no renovar la concesi?n del espacio radioel?ctrico a la empresa 1BC del empresario golpista Marcel Granier, concesionaria de la se?al desde hace d?cadas.

Est?n fuera de discusi?n los aspectos administrativo-legales en torno al hecho. Ya se ha dicho hasta el hartazgo ?aunque los medios golpistas no lo presenten as? que no se trata de un cierre sino de una no-renovaci?n. El Estado, como due?o del espacio radioel?ctrico, tiene toda la potestad para decidir a qui?n otorga esas concesiones. Pero desde una posici?n de victimizaci?n la derecha insiste en mostrar el supuesto atropello en juego, el atentado contra la libertad de prensa. Y sobre esa patra?a ha montado una enorme campa?a tanto nacional como internacional.

?Y por qu? un gobierno revolucionario no puede CERRAR un canal golpista? ?No es potestad (?obligaci?n! incluso) de un proceso revolucionario barrer con las estructuras anteriores contra las que, justamente, arremete? ?No es eso, precisamente, una revoluci?n: el proceso por el que se transforma todo, por el que se pone ?patas arriba? todo, por el que no queda ladrillo en pie y se comienza algo nuevo? ?Las revoluciones no se hacen para cambiar y mejorar el estado actual?

Hacia fines del pasado siglo con la ca?da del bloque sovi?tico y la entrada del capitalismo en China, el socialismo pareci? ?`pasar de moda?. Pero la revoluci?n bolivariana rescat? esos sue?os mostrando que las utop?as siguen siendo posibles (?y necesarias!). Claro que la monumental paliza sufrida por el campo popular estas ?ltimas d?cadas no pas? en vano: los retrocesos en las conquistas populares fueron notorios, y todav?a no terminamos de recuperarnos. Ah? est?n la precarizaci?n laboral, las impagables deudas externas de los Estados del Sur, las recolonizaciones que implican los tratados de libre comercio, el rosario de bases militares de Washington por todos los puntos del planeta. Aunque, sabiendo de la crudeza de este escenario, el proceso que vive Venezuela sirve como fuente de esperanza para la izquierda y los movimientos sociales de todo el mundo. Los cuales, es importante remarcarlo, est?n resurgiendo con gran energ?a nuevamente.

Ahora bien: la fuerza de esa avanzada de la derecha de estos ?ltimos a?os dej? marcas muy profundas. Hoy d?a ser de izquierda, volver a hablar de socialismo, volver a levantar banderas antiimperialistas, no es f?cil. Por eso el proceso venezolano va con tanta tibieza, con tantas precauciones. El contexto global no es, por ejemplo, el de Cuba en la d?cada de los 60, o el de Vietnam en los 70; hoy d?a no hay ?o no hab?a hasta ahora? mayor espacio para nacionalizaciones, expropiaciones, para proyectos socializantes. Y si la revoluci?n bolivariana, en estos primeros a?os de existencia, se movi? con toda esta tibieza, casi sin tocar cuestiones de estructura (la ?revoluci?n bonita?), ello se debi? a esa coyuntura que la fuerza a ser extremadamente prudente.

Pero los procesos comienzan a acelerarse. El empuje popular va ganando terreno y en el mediano plazo se deber?n ir dando definiciones cruciales: la revoluci?n puede seguir el camino del reformismo o de su profundizaci?n. La medida que ahora se toma con el canal RCTV puede marcar el camino: es probable (y debemos empujar para que as? suceda) que se radicalice. El poder popular, la aut?ntica participaci?n desde abajo es la ?nica garant?a que se elija el camino de la profundizaci?n.

En nombre de la cacareada libertad de expresi?n (que, en realidad, no es sino libertad de empresa), los medios comerciales de comunicaci?n ponen el grito en el cielo por este supuesto ?cierre?. Pero en realidad, aunque t?cnicamente no es un cierre, funciona como tal. Aunque ve?moslo desde otro punto de vista: el d?a domingo 27 de mayo se cierra el proyecto golpista y de la peor calidad ideol?gica que es RCTV. ?Y qu?? ?Gana o pierde el pueblo con ello? ?Ganan o pierden el proceso revolucionario y la construcci?n de una sociedad distinta con esta medida? ?Ganan!, sin la m?s m?nima sombra de duda.

Algunas d?cadas atr?s, con un campo socialista vivo y poderoso, era m?s f?cil cerrar un medio golpista de la derecha. Hoy, luego de la derrota que hizo retroceder al campo popular en conquistas hist?ricas, pareciera que hay que pedir permiso para hacer la revoluci?n. ?Pero no lleg? la hora de tomar la iniciativa? Si la revoluci?n cierra un canal de la derecha, golpista y ultra reaccionario como RCTV (y adem?s, muy malo est?ticamente): ?qu?? ?Invaden los marines? Si no se toca ning?n medio comercial, esos que viven jugando a la desestabilizaci?n de la revoluci?n y transmitiendo los m?s repulsivos valores del capitalismo, si por el contrario se les trata acarameladamente, no se les amenaza: ?garantiza eso que no invadir?n, que nos respetar?n o que la aristocracia dejar? de ser golpista?

La lucha de clases, aunque la revoluci?n sea ?bonita? y hasta ahora no haya disparado un solo tiro, sigue presente. ?Por qu? habr?a de desaparecer? Y si algunas grandes empresas medi?ticas llegaron a alg?n pacto de no agresi?n con el gobierno, ?significa eso que la guerra termin?? Quiz? la acumulaci?n de fuerzas por parte del campo popular pueda estar dando ahora la posibilidad de plantearse pol?ticas que algunos a?os atr?s se ve?an demasiado osadas, demasiado ?socialistas?. Y si as? fuera, ?no es eso un adelanto popular?

No sabemos qu? vendr? a partir del lunes 28 con la nueva se?al. Hay muchas expectativas, quiz? demasiadas. Es un tanto ampuloso decir que ah? nace una ?nueva televisi?n?. De hecho el Estado mantiene ya canales bajo su administraci?n, y muchos canales alternativos independientes est?n en sinton?a con la revoluci?n bolivariana. En todo ese campo tenemos ya la nueva televisi?n, por lo que no es correcto decir que s?lo con la se?al que ahora usufruct?a la empresa de Marcel Granier, a partir de la expiraci?n de su concesi?n vendr? la nueva propuesta. Y nada asegura que all? tendremos la mejor televisi?n. Pero definitivamente lo que es un paso adelante es que ya no estar? al aire el actual proyecto, que no s?lo es detestable por golpista, sino que debe ser sacado de circulaci?n porque es un basti?n de la cultura capitalista con toda su carga de valores, que son precisamente los que una revoluci?n debe transformar: consumismo, machismo, racismo, autoritarismo.

Si hoy el escenario mundial no fuera el que es luego de estas d?cadas de ultra liberalismo, de entronizaci?n del capital sobre las fuerzas del trabajo y de hegemon?a militar unipolar absoluta; en otros t?rminos, si hoy el campo socialista no estuviera tan debilitado: ?ser?a tan escandaloso cerrar un medio de comunicaci?n del enemigo de clase? ?No es eso lo que continuamente vivi? haciendo la derecha con cuanta propuesta contestataria surgi?? No se trata de repetir lo que hace la derecha, obviamente. En modo alguno estamos justificando ?y much?simo menos aplaudiendo? las pr?cticas dictatoriales. Pero llega un momento donde inevitablemente la ?armon?a? social entre las clases enfrentadas se rompe. La convivencia pac?fica tiene l?mites, y la resoluci?n consensuada de conflictos no alcanza para la din?mica social, para la lucha de clases. All? no hay diplomacia: hay violencia estructural, guerra, y as? siempre trat? la clase dirigente a los trabajadores. ?Hasta d?nde un gobierno revolucionario debe seguir tolerando la embestida medi?tica de la derecha?

Todo esto, sin dudas, remite a cuestiones b?sicas en relaci?n a la construcci?n del socialismo: ?c?mo se edifica una nueva sociedad con los viejos sectores y las viejas pr?cticas culturales que a?n persisten? ?Se debe pasar por las armas a cuanto ?reaccionario contrarrevolucionario? ande por ah?? ?O son esos excesos, justamente, contra los que debemos estar precavidos para evitar repetir errores de las pasadas experiencias socialistas? De todos modos el debate est? abierto en torno a ese tema: ?qu? sucede con los sectores que no se alinean con la revoluci?n sin ser la aristocracia propiamente dicha? ?Hasta d?nde es posible y conveniente negociar con el enemigo de clase? ?Cu?ndo la revoluci?n debe ponerse firme y tomar decisiones fuertes como el cierre de un medio golpista?

En definitiva, m?s all? de la propaganda de la derecha y de todas sus campa?as medi?ticas sensibleras apelando a la indefendible libertad de expresi?n irrestricta y absoluta (que, ingenuidades aparte, no existe ?ni puede existir? en ning?n lugar), ?no es un signo de fortaleza revolucionaria poder tomar una medida fuerte como la de poner un alto al enemigo y no permitir seguir saliendo al aire a RCTV? Sin repetir en forma mec?nica el esquema de ?dictadura del proletariado? ?que la experiencia nos ense?a tuvo m?s de dictadura que de proletaria? ?no es una buena noticia para el campo popular poder mandar cerrar un instrumento del enemigo de clase? ?Debemos sentir miedo por cerrar una herramienta de dominaci?n que lo ?nico que hizo durante d?cadas es atrasar/dominar al campo popular?

En definitiva: si es cierto que se CIERRA este canal, ?qu??


Tags: Venezuela, RCTV, RCTVAS, medios de comunicación

Publicado por ubara @ 0:41  | Exterior
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