Jueves, 07 de junio de 2007
Juan Torres L?pez


En una sociedad global como la nuestra, el poder lo tienen, precisamente, los grandes grupos medi?ticos, los bancos, las grandes empresas multinacionales, o incluso grupos informales que re?nen a los grandes dirigentes empresariales y a los l?deres pol?ticos de confianza.

El te?logo y asesor del Presidente Lula Frei Betto lo dijo en una ocasi?n, comentando las frustraciones de este ?ltimo as? como incapacidad real para enfrentarse a los grandes problemas sociales: en Brasil hab?an llegado al gobierno, pero no al poder.

Eso mismo ocurre tambi?n en Venezuela, en Ecuador, en Argentina, en Uruguay... y quien no entienda eso no entiende absolutamente nada de lo que est? pasando en Am?rica Latina y en el mundo.

Naturalmente, eso no quiere decir que estar en el gobierno no represente absolutamente nada. Claro que en el gobierno se disfruta de un cierto poder de decisi?n, pero infinitamente menor del que es necesario cuando lo que se quiere es transformar la sociedad en sentido contrario al que desean esos que detentan el poder real..

Los bancos y los grupos financieros son los que disponen realmente del dinero y de los recursos. Pueden desplazarlos libremente, hacer que salga el capital a raudales de un pa?s, que las monedas se hundan en los mercados, que no haya financiaci?n para los proyectos que necesitan los grupos sociales cuyos intereses no le sean afines. Son los que financian a los partidos, los que pueden hundir a unos pol?ticos o encumbrar a otros poniendo a su disposici?n cr?ditos y dinero ilimitado. Su poder de financiar es el que determina que las empresas puedan ir a un sitio u otro y la gran variedad de ?mbitos en los que invierten sus ganancias y sus recursos les proporciona una influencia social bien conocida que va mucho m?s all? de las propias cuestiones financieras o econ?micas.

Las empresas multinacionales y los grandes grupos industriales son tambi?n los que condicionan las pol?ticas de los gobiernos, los que regulan indirectamente el empleo, y quienes pueden sembrar riqueza o desertizar la econom?a de regiones y pa?ses enteros. Movilizan tanto dinero y tienen tanta incidencia en miles de peque?os negocios o empresas que sus decisiones (pr?cticamente impermeables a los deseos de un gobierno u otro) tienen mucha m?s trascendencia sobre la econom?a que las pol?ticas econ?micas, que todo lo m?s pugnan por ofrecerles facilidades o posibilidades de negocios m?s suculentos.

Los grupos medi?ticos no s?lo son hoy d?a uno de los negocios m?s rentables, y por lo tanto con un poder financiero y econ?mico inmenso, que se trasvasa a muchos otros tipos de negocios y actividades econ?micas. Sobre todo, tienen el poder de convencer, de forjar los valores humanos dominantes, de mostrar lo que se desea y de ocultar lo que interesa: conforman la conciencia social, moldean a los individuos y programan nuestras mentes gracias a que son los que ponen a nuestra disposici?n la informaci?n con la que luego elaboramos nuestras preferencias, nuestras ideas y nuestras opiniones. Los grandes medios de comunicaci?n son los que tienen el poder inmenso de elaborar la agenda social, es decir, de establecer qu? problemas y cu?les no merecen la atenci?n de los ciudadanos.

Y gracias a todo ello, son los ?ltimos responsables de que se generalice la mentalidad sumisa de la que habla Vicente Romano, imprescindible para que salgan adelante los proyectos de dominio de los poderosos.

Y por supuesto, instituciones como el banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, que pueden sacar adelante a un pa?s o hundir su econom?a si sus gobernantes no se pliegan a sus dictados, tienen mucho m?s poder que la inmensa mayor?a de los gobiernos del planeta.

?Y cu?ndo se ve, si no es en ocasiones verdaderamente anecd?ticas y socialmente poco relevantes, que los grandes medios de comunicaci?n hablen de todos estos poderes reales? ?Cu?ndo muestran a la poblaci?n su propio poder real para manipular los contenidos y la informaci?n, para adormecer a los ciudadanos, cu?ndo se hacen transparente e informan de c?mo forman sus plantillas, dejando siempre fuera a quienes mantienen opiniones distintas? ?cu?ndo informan los grandes medios del poder de los bancos y de los industriales, de sus negocios il?citos, de la muerte y la desesperaci?n social que provocan, cu?ndo explican a los ciudadanos que el dinero mata, que son los grandes grupos econ?micos los que provocan el empobrecimiento, el hambre y la muerte de millones de personas?, ?Cu?ndo informaba RCTV (o cualquier otra televisi?n de los grandes grupos medi?ticos en los dem?s pa?ses) de la pobreza venezolana, de los negocios y de los privilegios de los oligarcas que se quedaban con la riqueza del pa?s, cu?ndo mostraba a los ciudadanos las causas de la miseria, la actividad verdaderamente criminales de las multinacionales, cu?ndo se informa de la connivencia entre los pol?ticos y las empresas...?

Quienes critican al gobierno venezolano por no prorrogar la licencia a una cadena televisiva diciendo que trata de acallar una voz cr?tica con el poder se equivocan o mienten estrepitosamente: no es que se pretenda silenciar la cr?tica del poder, sino hacer que el poder (en este caso el poder de comunicar) est? en otras manos y no s?lo en las de los grandes multimillonarios.

Por tanto, no se acalla la voz contra el poder sino que se busca justamente todo lo contrario: ?que se critique con mucha m?s contundencia el poder, pero al poder real del que depende lo que hoy d?a est? ocurriendo en el mundo!

?Por qu? ha de ser que s?lo los ricos tengan el poder de comunicar?

?Por qu? s?lo pueden ser due?os de medios de comunicaci?n los financieros, los grandes industriales y los multimillonarios?

?No es m?s democr?tico que los medios de comunicaci?n que tienen la capacidad de forjar los valores, las conciencias, las opiniones y las preferencias de los ciudadanos sean plurales, que est?n abiertos a la participaci?n de todos los grupos sociales?

Lo que critican del gobierno de Venezuela no es, por tanto, que se acalle una voz cr?tica con el poder ?sino que trate de darle el poder de comunicar a otra gente!, a los que estaban desheredados, a los que nunca contaron para nada, a los que estaban invisibles mientras que los millonarios como los due?os de RCTV disfrutaban de un pa?s entero como si fuera su finca de recreo.

Ahora bien, lo importante es que no basta con lo que se ha hecho.

El reto ahora lo tiene el Gobierno venezolano que debe ser capaz de demostrar al mundo que los medios de comunicaci?n que nacen bajo su inspiraci?n no son la mera inversi?n de los de antes: instrumentos parciales de propaganda, adormideras, manipuladores de informaci?n y cotos cerrados. Si logra que los nuevos medios sean de calidad, objetivos, plurales, participativos y abiertos a quienes est?n a favor y tambi?n en contra del propio gobierno, el gobierno venezolano habr? dado una lecci?n al mundo. Si no, estaremos en lo mismo de antes.

Juan Torres L?pez es catedratico de Econom?a Aplicada de la Universidad de M?laga (Espa?a).
Su web: www.juantorreslopez.com

Tags: Venezuela, RCTV, libertad de expreción, medios, medios de comunicación

Publicado por ubara @ 21:30  | Exterior
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