Domingo, 24 de junio de 2007

Por Gregory Santos Cristo


Cuentan que algunos tel?fonos m?viles tuvieron que ser apagados, ante tanto acoso, ante tanta presi?n. Dicen que el mism?simo Acebes ?otras fuentes citan a Zaplana y a Soria? contact? con Eva Navarro para disuadirla del apoyo que hab?a comprometido a Lola Padr?n. Pero la Navarro no cedi?: ?Est? todo dicho, ya conocen las condiciones, y la negociaci?n con el PSOE no ha podido ir mejor para nosotros?, es probable que haya transmitido a sus jefes despu?s de haber recibido alguna advertencia, m?s o menos velada, de que podr?a ser expedientada.


Eran las ?ltimas horas de las v?speras de la constituci?n de la nueva corporaci?n municipal del Puerto de la Cruz. Por la ma?ana, Cristina Tav?o lo hab?a intentado, casi a la desesperada, despu?s de haber comprobado que la alianza CC+PSOE en Los Realejos no ten?a marcha atr?s, temeroso Oswaldo de que Manolo Dom?nguez siguiera creciendo y necesitado Vicente de tocar poder para recuperar posiciones.



Pero la presidenta insular del PP se llev? nuevamente calabazas. Javier Gonz?lez Ortiz, uno de los principales dirigentes de la ATI, se convirti? en cabeza invisible para sus compa?eros del Puerto de la Cruz a cuyas insistentes llamadas telef?nicas no respond??. Triste: les hab?an dejado solos. Ni siquiera la postrera decisi?n de Marcos Brito salvaba los muebles y propiciaba una soluci?n de emergencia consistente en renunciar a su candidatura durante el pleno a favor de Sandra Rodr?guez. Ni por esas. El discurso que le hab?an preparado a su fiel disc?pula para la ?abdicaci?n?, que deb?a servir como investidura, empezaba a dormir el sue?o de la frustraci?n. Lo que pudo haber sido y no fue.



En el PSOE, los nervios apenas pod?an ser contenidos. Las negociaciones eran una aut?ntica inc?gnita, con vaivenes diarios, casi por horas, con muy pocas personas manejando la informaci?n de lo que pasaba realmente. Ni los concejales electos sab?an a ciencia cierta qu? iba a pasar. La inexperiencia de la mayor?a agravaba las cosas. Al filo de la medianoche del viernes, en medio de un mar de rumores interesados, informaciones y contrainformaciones, con los tel?fonos m?viles recargando bater?as, algunos perdieron los nervios y hasta hubo l?grimas. Cre?an que todo se hab?a esfumado. Sin embargo...



Empresarios perdedores, agentes ganadores



Llegaron a ser, en efecto, unas v?speras angustiosas. A ?ltimas horas de la tarde del viernes 15, miembros del gobierno de Coalici?n Canaria (CC), con despacho en el Ayuntamiento, empezaron a recoger sus documentos y pertenencias personales. Era una se?al de que ya no hab?a nada que hacer, pese a que Brito y Sandra Rodr?guez segu?an maquinando. Los tres todopoderosos empresarios que hab?an apostado firmemente por ATI, en notable discrepancia con otros sectores como los comerciantes, peque?as y medianas empresas, colonias h?nd? y marroqu?, ya hab?an agotado toda su capacidad de maniobra.



La cuesti?n era Brito. Ante la firmeza de Eva Navarro, el ex alcalde, derrotado en cinco de las seis ocasiones en que encabez? la candidatura de los insularistas, sab?a que hab?a llegado su hora. Lo entendi? en la noche del 27-M, mientras doblaban las campanas de la Pe?a de Francia. Pero le costaba dar el brazo a torcer. El, el neocaudillo, el que arrebat? el poder hist?rico a los socialistas, el que presum?a de brillante gesti?n... ten?a que doblar la rodilla. Era un p?gil noqueado.



Dos opciones, ninguna soluci?n



As? las cosas, sigui? urdiendo todas las maquinaciones posibles para seguir con las riendas. La ?nica luz que alumbraba era que las negociaciones entre CC y PP, a escala regional, iban por buen camino. Entonces, se plante? los escenarios: desde una moci?n de censura, tal como ya experiment? contra Salvador Garc?a en el a?o 1995, despu?s de haberse abstenido en la investidura; hasta una renuncia pactada, de modo que Eva Navarro tambi?n abandonase la corporaci?n.



La primera era arriesgada. Demasiado pa? los portuenses que siguen sin olvidar aquel episodio de la ?toma de la Bastilla? ranillera del 14 de julio y que a la larga s?lo servir?a para poner a prueba las males artes de Marcos Brito que descabez? al Partido Popular y termin? gobernando en minor?a sin dar las gracias a los socialistas que no quisieron devolverle la censura.



Incursion? la otra opci?n. Brito renuncia a su candidatura a favor de Sandra Rodr?guez. ?Abdica? y deja el camino llano para la soluci?n que ?l llama ?pacto natural?. Iba a procurar que el PP convenciese a la Navarro pero si no, aceptaba igual. Eso s?: ?l se quedaba como concejal. A tutelar, a vigilar, a gobernar en la sombra.



Le confi? la soluci?n a unos pocos. Consult? a funcionarios en qu? momento pod?a hacer efectiva la renuncia y cuando le informaron de que en el mismo pleno, pareci? detectar luz en el t?nel. Los servicios de contraespionaje del PSOE advirtieron la maniobra a media ma?ana del viernes, apenas veinticuatro horas antes del acto formal de constituci?n de la nueva corporaci?n. Pero en la direcci?n local segu?an a su bola, confiando en que Eva Navarro no se echar?a atr?s.



Le empezaron a escribir un discurso a Sandra Rodr?guez. Por si, de rebote, pod?a convertirse en la primera alcaldesa del municipio y aguar la fiesta a Lola Padr?n. El problema era que en Los Realejos no hab?a marcha atr?s. Y que Gonz?lez Ortiz, como otros dirigentes insularistas, permanec?a desentendido del problema, de la alianza imposible. De la alianza que abominaban en la ?pantalla terr?quea?.



Frenes? en el PP



Mientras, en el Partido Popular, las horas pasaban lentas. Maite Huete, una activista colaboradora de Eva Navarro, era la m?s convencida del pacto con los socialistas. Luis Miguel Rodr?guez, despu?s de hablar varias veces con Sandra Rodr?guez en los d?as previos a la elecci?n de alcaldesa, se sent?a seguro, fuese cual fuese la soluci?n final. Volver?a al Ayuntamiento y gobernando.



Eva, Maite y Luis Miguel desoyeron algunos cantos de sirena. Incluso los que proven?an de alg?n periodista. Los antecedentes eran claros: no pod?an ahora hacer tabla rasa de los insultos que recibi? la Navarro en plenos del mandato anterior; hab?an condenado por activa y por pasiva, hablando incluso de corrupci?n, el caso de transfuguismo protagonizado por Luis G?mez; llevaron la peor parte en un subproducto televisivo de aparici?n semanal en el que participaban miembros de su partido y ten?an muy presente la expulsi?n del gobierno que Brito hab?a decretado. Era Eva Navarro la que tem?a una reedici?n de esos hechos, en caso de volver a pactar. ?Si lo hizo una vez, ?qui?n garantiza que no repite, pretextando cualquier cosa, aunque sea mentiras?, coment? a Huete y a unos empresarios afines sorprendidos por su firmeza.



Hab?a cumplido: inici? conversaciones con Lola Padr?n, escuch? sus condiciones y las traslad? al comit? ejecutivo de su partido, donde, por notoria mayor?a, arranca un acuerdo de pactar el gobierno con la mayor?a minoritaria del PSOE. Puso el ejemplo de G??mar para fortalecer su posici?n, contestada por unos pocos militantes, precisamente los que presum?an de haber votado a Marcos Brito y no fueron capaces de defenderla cuando los graves incidentes de los plenos en que ella fue vejada y humillada.

Eva, artista y protagonista



En el acuerdo arrancado, el PP se quedaba con la primera tenencia de alcald?a, la concejal?a de urbanismo y el ?rea de servicios sociales. No eran, desde luego, unos malos resultados.



Ten?a pues Eva Navarro todas las papeletas para ganar. Hab?a tomado la iniciativa. As? se reflejaba en las informaciones de prensa. Y as? se consum? en el pleno, donde a la ?ltima carta de Brito, su ?carta mala?, su ?dos de lo virado?, respondi? con el voto favorable a la investidura de la Padr?n. Ah?, para sorpresa de su compa?ero Pedro Gonz?les, que sub?a las escaleras hacia el pleno seguro de que la soluci?n iba a ser otra, le dio el estoque a un Marcos Brito apabullado que reaccion? como lo hacen los perdedores: con un mitin tan pat?tico como apocal?ptico que no se creyeron ni sus m?s leales seguidores que apuntaron estoicamente la perorata de su debilitado l?der a la salida del pleno.



Eva fue la gran protagonista, la ganadora indiscutible. Fr?a y dulce fue su venganza. En el surrealismo que predomin? en el caluroso mediod?a del s?bado 16, hasta los militantes socialistas vitorearon su nombre, ??Eva, Eva...!?, entremezcl?ndolo con el de ??Esa, esa, esa, Lola alcaldesa!?.



Las penurias de Coalici?n... y de Brito



Coalici?n Canaria sigue sin hacer la digesti?n de la p?rdida del poder. El desespero del personal de confianza era may?sculo. Alguno reclam? la antig?edad, veinticuatro horas antes de cesar. Algunas diferencias internas afloraron: el exceso de poder de Sandra Rodr?guez, por ejemplo, no era bien visto ni aceptado entre los nuevos. Otros electos redise?aban sus planes personales de futuro. Mientras Brito paseaba su patetismo por algunos medios de comunicaci?n, llegando a afirmar en un caso que ?l hab?a ganado las elecciones (?!), se fraguaba una movida interna que no se exterioriz?, pese a todo, en una asamblea celebrada en la sede d?as pasados.



Marcos Brito, por cierto, no puso broche de oro a su trayectoria municipalista. Pol?tico a la vieja usanza, obcecado con el poder ejercido a su estilo de orden, mando y paso factura, intent? una jugarreta de ?ltima hora que constituy? una falta de respeto a sus votantes. Despu?s de intentarlo seis veces, despu?s de ufanarse de haber sido un gestor de primera, despu?s de haber recibido un castigo de los electores -perdi? unos novecientos votos en relaci?n con el 2003- va y renuncia cuando ya hab?a sonado la bocina de la derrota. No es de recibo, Brito, no. Los electores no se merecen eso ni entienden de componendas para seguir aferrado al poder. Muy pero que muy mal esa cabriola final que empa?a su hoja de servicios municipalistas.



Entre biso?ez e incertidumbre



Pero la pelota pasa ahora al tejado de los socialistas. Primero, porque es un pacto que va a ser mirado con lupa y objeto de desestabilizaci?n permanente desde el visible contrincante CC y los medios y empresarios afines. Y segundo, porque la biso?ez de sus dirigentes, unida a la marginaci?n de quienes han sido sus cabezas visibles durante la ?ltima d?cada, son un handicap para controlar las previsiblemente dif?ciles situaciones.



Mientras tanto, el Puerto de la Cruz, aquejado de tantos males que tienen acogotado su desarrollo futuro, asiste a un nuevo escenario pol?tico donde empieza a representarse una obra de muy incierto final. En los preliminares, nervios, incertidumbre, frustraciones, dolores y alegr?as ef?meras. Ahora, falta saber si los derroteros de tragedia se imponen y el drama sigue condicionando el porvenir de un municipio que tiene que competir.



Y parece que unos y otros, todos, no se han dado cuenta.
Publicado por ubara @ 19:38
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios