Mi?rcoles, 04 de julio de 2007
Rafael Morales

Once diputados regionales secuestrados hace varios a?os murieron por el fuego cruzado entre ?un grupo militar sin identificar? y los guerrilleros, seg?n la versi?n de las FARC. El presidente ?lvaro Uribe declar?, sin pruebas, que los secuestrados fueron asesinados por las FARC a sangre fr?a. Sea cual sea la verdad, las voces por implementar de una vez el intercambio humanitario ya no pertenece a un anhelo de los familiares de los secuestrados, sino a un clamor de la sociedad que el presidente Uribe ignora. Por otro lado, Amnist?a Internacional acaba de denunciar que al menos 2.245 sindicalistas colombianos cayeron asesinados por los paramilitares y/o fuerzas de seguridad durante los ?ltimos a?os. Terror en estado puro.
La necesidad de un compromiso entre el Gobierno y las FARC para intercambiar prisioneros viene de lejos. Que a esta iniciativa le siga una negociaci?n pol?tica de m?s alcance apenas constituye una esperanza. Est? basado, el intercambio, en una doble certeza. El Gobierno no est? en condiciones de derrotar a la guerrilla ni con el Plan Patriota implementado junto a Estados Unidos ni con operaciones militares de tierra quemada. Las FARC tampoco pueden ganar una desigual guerra de baja intensidad. Mientras llega alg?n acuerdo pol?tico, un suponer, la sociedad colombiana quiere rebajar el nivel de sufrimiento de los implicados, avances en los derechos humanos, el fin de la impunidad. La portavoz de los familiares retenidos por las FARC, Fabiola Perdomo, repite al Gobierno las aspiraciones de sus representados: ?Ahora se hace m?s necesario el canje humanitario?.

Hace casi dos a?os que pa?ses mediadores como Francia, Suiza y Espa?a propusieron la desmilitarizaci?n de una superficie de 400 kil?metros durante un plazo m?ximo de 60 d?as, con el objetivo de negociar el canje humanitario entre rehenes de las FARC y guerrilleros presos. Uribe jam?s lo acept? porque dificultaba su opci?n imposible de la soluci?n militar e implicaba el reconocimiento pol?tico del adversario. Menos iba a tener en cuenta la opci?n planteada por las FARC, a saber, la desmilitarizaci?n de unos 800 kil?metros en Pradera y Florida en el departamento del Valle del Cauca. Al clamor por alcanzar un acuerdo se ha incorporado incluso el ex presidente liberal Ernesto Samper (1994-1998), nada sospechoso de guardar simpat?as por la izquierda, quien aport? que cualquier zona para el intercambio ser?a definida por expertos militares y vigilada por observadores internacionales.

La opini?n de Samper, desarrollada en un art?culo titulado Se?or Uribe, ?hay que negociar con las FARC! , no sali? publicada (que yo sepa) en alg?n diario de Colombia, ni siquiera en El Tiempo de Bogot?, sino en el diario franc?s Le Figaro . El ex presidente escribe que ?todav?a se est? a tiempo de entender por fin en Colombia que la liberaci?n de los rehenes por la fuerza no es apropiada. S?lo la negociaci?n entre los actores de este conflicto lo conseguir?. El Gobierno ?debe comprender que sin negociaci?n no habr? liberaci?n de los rehenes. La ?nica opci?n para salvar sus vidas es la firma de un acuerdo humanitario ahora?. El conjunto de la comunidad internacional debe plantear con firmeza esta soluci?n a Uribe. Ni buena ni mala, la ?nica asequible en las circunstancias actuales.

Tags: Colombia, alvaro uribe, FARC, Samper

Publicado por ubara @ 10:41  | Exterior
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