Mi?rcoles, 04 de julio de 2007
Contin?o con mi "carta abierta" desde el aprecio a Jos? Tom?s Bethencourt (que dej? de lado ante la verg?enza ajena de ciertos pactos electorales) aunque en realidad, m?s que una respuesta a su art?culo "Ya pas?, ya se march?, la borrachera electoral", es una disculpa para abrir un debate general sobre el momento que atraviesa el nacionalismo real en esta patria nuestra, debate del que guardo ya la necesidad de una respuesta al art?culo de Teodoro Santana -"Canarias Libre, Canarias Socialista"- sobre cual es, en este momento hist?rico, la contradicci?n principal que afrontamos en estas pe?as africanas.

Prosigo, pues, por el "Punto 4" de tu comentado art?culo, en que expones las razones por las que, a tu juicio, el mensaje y el programa pol?tico de la Independencia no llega al Pueblo Canario. La primera causa que aduces, la actuaci?n de la metr?poli, no solo es real, sino que es permanente desde el mismo comienzo de la colonizaci?n y continuar? hasta el final de la misma, por lo que es una cuesti?n a tener siempre en cuenta y actuar consecuentemente con su existencia real. La otra "gran raz?n" que expones es el "divisionismo de los propios independentistas" , ahondando as? en tu an?lisis del Punto 3 que, textualmente, dice que "esos grupitos como APC, ANC, UP, PCPC, AMAGA, MUPC, jam?s se unir?n pues est?n y estamos tocados por la condici?n psicol?gica de pueblo amazigh, guanche o bereber, amantes apasionados de las k?bilas, tribus, taifas, lo que en lenguaje moderno se llama m?s gusto en ser cabeza de rat?n que cola de le?n" . Aunque hay algo de cierto en lo del gusto por las taifas -por otro lado bastante universal- y en lo de "cabezas de rat?n", que me recuerda a mi amigo Tom?s Ch?vez y su aserto de que en el independentismo canario tenemos multitud de Ghandis y muy pocos indios, creo que todo esto son solo s?ntomas que resumen un problema que se llama "enfermedad infantil". Nuestro desarrollo pol?tico organizado sigue estando en pa?ales porque llevamos a?os dando pasitos pa'lante, pasitos pa'tras, construyendo y destruyendo casi a la misma velocidad y sin terminar de aprender de nuestros propios errores. De todas formas este sarpullido infantil ha sido igual en todas las sociedades coloniales y est? tambi?n incentivado por el colonizador. Recordemos, sin irnos geogr?ficamente muy lejos, los procesos de liberaci?n de Marruecos o Argelia, en los que ese gusto imazighen que mencionas por las k?bilas o taifas existi?, y muy fuerte, hasta que el desarrollo de la lucha emancipadora oblig? a acabar con esas divisiones. Por eso creo que nuestro papel hoy es desarrollar las bases fundamentales de esa lucha de liberaci?n.

Continuando con ese tu "Punto 4", coincido contigo en que la burgues?a criolla ha parasitado sistem?ticamente nuestra actividad creadora, pero disiento de tu afirmaci?n de que "la burgues?a colonial (ATI-CC), quienes s? tienen claras las claves de un pacto interclasista, pero dominando ella a la clase trabajadora y coloc?ndose interesadamente la chaqueta y corbata del nacionalismo, que tal vez, qui?n sabe, en un futuro imprevisible juegue en funci?n de sus intereses al independentismo moderado", y disiento por varios factores que te explicitar? por partes.

En primer lugar, creo que en Canarias, la "burgues?a colonial -sensu stricto- es bastante limitada y unida a determinados apellidos directamente descendientes de los conquistadores o de sus adl?teres europeos, enriquecidos con los repartos de tierras y esclavos canarios en la conquista de nuestra patria, como Ben?tez de Lugo, L?pez de Vergara, Porlier, del Castillo, Sotomayor, Van de Walle, Fern?ndez del Campo, Monteverde, Manrique de Lara, C?logan, Ponte, Sopranis, Lercaro, Grimaldi, del Hoyo Sol?rzano, Ruiz de Vergara, Nava y Grim?n, Massieu Van Dale, Peraza de Ayala, Bravo de Laguna.....o a t?tulos nobiliarios espa?oles como Marqu?s de La Florida, Marqu?s de San Andr?s, Marqu?s de Villanueva del Prado, Marqu?s de Bajamar, Marqu?s/a de Arucas, Conde de la Vega Grande, Conde de La Gomera..... El resto es, de hecho, una lumpenburgues?a "criolla y dependiente" que crece y medra a la sombra del poder colonial y sus "d?divas" como la RIC o el puertofranquismo, y al engodo de los "pelotazos" propiciados por un desarrollo tur?stico desmadrado y que ahora aspira a convertirse en burgues?a intermediaria del neocolonialismo euro-gringo en nuestro Continente Africano. Esta burgues?a criolla no ha realizado ning?n pacto interclasista, es m?s, muchos de sus componentes son, en realidad, "desertores de clase" que han roto toda amarra con sus or?genes proletarios y a los que les viene al pelo aquello de que no hay peor cu?a que la del mismo palo. Ni "interclasista" ni "nacionalista". Es una burgues?a rapaz y depredadora que no se ha puesto ni chaqueta ni corbata nacionalista sino que ha comprado, en el pasado y ahora, a una serie de ex-militantes independentistas que todos conocemos, lo que -junto con la falta de reacci?n por nuestra parte que lo hemos permitido- les facilita el disfraz de nacionalistas sin necesidad de asumir ninguno de nuestros postulados y a la que, por otro lado, la conversi?n, dentro del sistema econ?mico liberal-capitalista, de los sindicatos en sucursales espa?olizantes de asesor?as laborales, dan esa falsa ilusi?n de un supuesto "interclasismo nacionalista" que encandila a algunos independentistas que, como tu mismo aportas en este apartado, creen ver en los editoriales de El D?a, no el canto de sirena de un feroz insularismo travestido en un pseudonacionalismo, sino una posibilidad de que, en el futuro, juegue a un "independentismo moderado" -que me pregunto que diantres ser? eso- en funci?n de sus intereses econ?micos.

No, amigo Jos? Tom?s, y ese creo que es el error del planteamiento de un "interclasismo independentista". La burgues?a criolla no tiene, hoy por hoy y como clase, ninguna intenci?n independentista, y si alg?n miembro aislado de la misma tuviera esas veleidades siempre podr?a organizarse pol?ticamente en esa direcci?n. Mi opini?n es que, como ha sucedido en procesos anteriores, solo arribar? a la orilla de la Independencia y de la Rep?blica Canaria cuando las organizaciones de las clases m?s afectadas por la dependencia, la izquierda en suma, de esta colonia le haga inviable seguir medrando de las migajas que recibe por su doble papel de intermediario y de colch?n amortiguador. Por esa raz?n, y sin que eso obste para que los compa?eros que crean en la posibilidad -para mi inexistente- de arrastrar a esa burgues?a desde posiciones interclasistas a un proceso emancipador, sigan intent?ndolo por en?sima vez en nuestra historia, creo que la v?a de avance ?nica posible, hoy por hoy, es la aglutinaci?n y el refortalecimiento de la izquierda nacional canaria sin la que es impensable alcanzar la independencia. Cuando ese camino se est? recorriendo con la suficiente fuerza ten por seguro que la burgues?a criolla dependiente se subir?, una vez m?s, al carro de la historia, pero hasta ese entonces tenemos que ser nosotros, las clases populares, las que tiremos de ?l.

Ya metidos en faena sigo con tu Punto 5. Aqu? mi desacuerdo con tu visi?n de la historia es rotundo. Rechazo totalmente tu afirmaci?n de que "El pueblo canari?n ha demostrado una vez m?s desde la ?poca de la invasi?n y la conquista castellana del siglo XV, su doble condici?n de, por un lado adul?n y pelota del poder centralista espa?ol, y por otro lado, enemigo ac?rrimo del pueblo tinerfe?o o chicharrero" bas?ndote para la primera parte de tu afirmaci?n en el papel hist?rico de Fernando Guanarteme. Tenerife-Achinech tuvo sus bandos de guerra y al Kebehi Bechomo o a Achimenchia Tinguaro, por poner solo dos de nuestros h?roes hist?ricos, pero tambi?n tuvo sus bandos de paces con su A?aterve, como, en la otra cara de la moneda, en Tamar?n, al lado de Tenesor Semid?n est?n un Benteju? y el Faycan de Telde. En todas las islas encontramos a uno de nuestros antepasados que abri? las puertas al colonialismo, y si Fernando Guanarteme ayuda a los espa?oles en la conquista de Achinech, tambi?n Guadarf?a de Titeroygakat, ya bautizado como Luis de Guadarf?a, participa en la de Erbani o Mahorata que, adem?s, se logra por la actuaci?n de Tibiabin, como la de Hero lo es por la de Augeron, y si en Benahoare tenemos a Bentacayre, a Jariguo, Garehagua o Atanaus? no es menos cierto que nueve de los doce cantones pactaron paces con el de Lugo y que la traici?n espa?ola a Atanaus? se logra por la intervenci?n del benahorita y primo de Atanaus?, Juan de Palma. Solo en Gomera, donde no hubo en sentido lato, conquista espa?ola, encontramos a un Hautakuperche y -solo hasta cierto punto- a un Hupalupa sin la contrapartida del colaboracionismo, aunque tambi?n Hern?n Peraza "el Viejo" se hab?a establecido en lo que es hoy San Sebasti?n por un pacto de colactaci?n con el cant?n de Hipalan. Esto no ha sido privativo de la invasi?n y conquista de nuestra patria. Ha ocurrido en todas las culturas y los pueblos que se han enfrentado al fen?meno de la colonizaci?n en la edad moderna, desde Incas o Aztecas a los de Mal?, Ghana o Shongai. De todas formas, tanto los Fernando de Guanarteme, A?aterve, Guadarf?a o Augeron como los Atanaus?, Benteju?, Benchomo o Hautakuperche con sus honras y sus deshonras son nuestros antepasados, unos para imitarlos y otros para aprender de sus errores.

Respecto a tu idea, tambi?n del Punto 5, de que "el pleito, el enfrentamiento y la lucha fraticida entre chicharreros y canariones no ha cesado, hasta el punto que el pueblo canari?n vota siempre contra Tenerife, contra el chicha, es decir si en Tenerife votan CC en Las Palmas no votan CC. En cada isla las burgues?as respectivas defienden sus intereses econ?micos y pol?ticos a trav?s de opciones partidistas distintas" mi opini?n personal es que la lucha entre burgues?as insulares no deja de ser una pelea de qu?queres controlada por el gallo de pelea ?el colonialismo espa?ol-, que pone el orden en el gallinero cuando lo cree preciso. Efectivamente ha existido un enfrentamiento tradicional entre ambas pero no forzosamente por encuadrarse en partidos diferentes, sean metropolitanos (PP y PSOE) o sean criollos (CC y NC). Pueden enfrentarse en el seno del mismo partido, como suced?a en el franquismo, sin ir m?s lejos, siempre que sus intereses sean divergentes, como el que ha enfrentado un modelo de agricultura de exportaci?n y proteccionista con el comercial-importador que no tiene, en ning?n caso, que centrarse solo en una isla determinada y, que para m?s inri, ambos van convergiendo en el de explotaci?n desmesurada del territorio que hoy impera en toda esta colonizada naci?n. Tambi?n en esto tenemos que hacernos los independentistas una severa autocr?tica por haber permitido, de una u otra forma, que el ?pleito? siga existiendo, siga siendo un arma colonial y que, incluso, lo hayamos bastantes veces reproducido en nuestras propias organizaciones.

Hablando de eso, recuerdo el permanente enfado de D. Tom?s Quintana (padre) cuando alguien le dec?a que era de ?Las Palmas?, aclarando seguidamente que era de Tejeda, tierra de colingos, y por lo mismo de Gran Canaria, pero no de Las Palmas, aunque D. Jos? Rodr?guez se pique por ello y haga una editorial al respecto. Por cierto, yo soy lagunero pero no chicharrero ni chicha. Chicharrero en nuestro lenguaje isle?o es solo el habitante o nacido en Santa Cruz. Recuerdo que, de ni?o, le cant?bamos a los "veraneantes" que de la capital sub?an a La Laguna en el est?o: "Chicharrero, pan de a cuarto/ come tripas de lagarto" y ellos nos respond?an con un "Lagunero, santurr?n/ come tripas de rat?n", que, a su vez, nosotros transform?bamos en "cachos de turr?n", en lugar de las poco apetitosas tripas de rat?n, antes de dirimir el resultado en una guirrea de piedras con mutuos descalabros.

Para terminar, apreciado compatriota, te dir? que creo que el debate es, en este momento, una tarea fundamental que tenemos que abordar en serio los independentistas para avanzar hacia el fin estrat?gico que nos unifica: la Independencia, y ese debate no se agota de una sola vez, as? que, como te dije la vez anterior, Ar timlilit, que son se?as de volver.

Francisco Javier Gonz?lez

Gomera a 2 de julio de 2007

CARTA ABIERTA A JOS? TOM?S BETHENCOURT (I)a>
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