Lunes, 23 de julio de 2007


Gregory Santos Cristo


Ha sido la diputada socialista por Gran Canaria, Carolina Darias, la que ha que mejor ha calificado las declaraciones del presidente del Gobierno de Canarias a prop?sito del naufragio d?as pasados de un cayuco a cien millas del suroeste de Tenerife.



Paulino Rivero, en su en?simo alarde de antisocialismo, responsabiliz? al Gobierno espa?ol del ?drama colosal, ante el que no valen excusas?. A?adi? que ?cruzados de brazos es c?mo no vamos a evitar dramas as?. Y remat?: ?Quiero dejar claro que no nos vamos a callar?.



Darias, despu?s de advertir que el presidente todav?a no est? impuesto de su nuevo rango institucional, calific? de ?demagogia inhumana? las afirmaciones de Rivero. Tiene toda la raz?n. El significado de ambos t?rminos es aplicable a las palabras de quien, como otras muchas figuras de su formaci?n pol?tica (CC), politiza la tragedia humanitaria que es el fen?meno de la inmigraci?n irregular por v?a mar?tima hasta los extremos que haga falta. Sin respeto y sin rubor.



No ha entendido Rivero todav?a que el tratamiento de ese fen?meno debe estar al margen de la pugna pol?tica. No recuerda -o no sabe- el presidente que su partido suscribi? en el Parlamento de Canarias un ?Pacto por la inmigraci?n?. Y no quiere entrar en la v?a racional de abordar los problemas desde la cooperaci?n interinstitucional.



Prefiere la confrontaci?n. Aunque haya p?rdida de vidas humanas de por medio. Y responsabilizar de esa p?rdida a los socialistas. Es demagogia, es instrumentalizar sus ambiciones pol?ticas apunt?ndose a un discurso facil?n y carente de humanitarismo. No se acord? Rivero ni de los efectivos de Salvamento Mar?timo que arriesgaron sus vidas para salvar las de los n?ufragos en condiciones mar?timas muy desfavorables.



Paulino Rivero acreditaba as?, casi en su estreno del cargo, la incapacidad pol?tica para ser consecuente con esa mano que dijo tener tendida hacia los socialistas. Un peri?dico grancanario se apresur? a interpretar el pretendido gesto y ya comprob? que una cosa es predicar y otra, dar trigo.



En el fondo, Rivero, con esas declaraciones, con esa ?demagogia inhumana?, refleja la esencia del nacionalismo, aunque como en el caso del canario, su carencia de sustrato ideol?gico es manifiesta. El nacionalismo es colisi?n, enfrentarse a alguien, buscar un enemigo para justificar su raz?n de ser. Y luego habla de exquisito equilibrio. Precisamente uno de los que m?s ha alentado el pleito o ha propiciado que una de las v?rtebras de su organizaci?n pol?tica (CC), la de la provincia oriental, haya quedado resquebrajada, aunque todav?a sobrevivan personajes grotescos como Barrag?n.



El presidente de Canarias debe haber aprendido que por ese camino conducir? su gesti?n y a su gobierno a otro naufragio pol?tico. Tiene derecho a escoger sus enemigos. Hay pruebas sobradas de que con los socialistas no quiere compartir ni los cortaditos en el ?Mencey? o los frutos secos de los aviones. Pero de ah? a hacerles culpables de tragedias como las del pasado mi?rcoles, cuando todav?a los profesionales de salvamento mar?timo luchaban denodadamente para salvar vidas humanas y el dispositivo de respuesta funcionaba a plenitud, media un trecho.



El trecho de la realidad y del humanitarismo.



Si no se hablara nunca de una cosa,

ser?a como si no hubiese existido.

(Oscar Wilde).
Publicado por elmachal @ 11:03  | opini?n
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