viernes, 10 de agosto de 2007
La futura planta de regasificación que proyecta la Compañía Transportista de Gas Canarias (Gascan) se ubicará en una zona cercana a varios espacios naturales y Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). Distintas organizaciones y varios organismos públicos advierten del impacto que causará la planta sobre la flora y la fauna, que la empresa señala que se resolverá cuando la Autoridad Portuaria y Capitanía Marítima establezcan "rutas marinas de navegación de aproximación y salida del puerto".

A unos dos kilómetros de la zona donde se construirá la planta regasificadora se encuentran los sebadales del sur, considerados de gran riqueza y diversidad de especies vegetales y animales y destacan por su importancia las praderas de Cymodocea nodosa, las más extensas y mejor conservadas del archipiélago canario, y las poblaciones de la Halophylla decipiens. Respecto a la fauna, es especialmente reseñable la presencia de tortuga boba (Caretta caretta), listada en el Anexo II de la Directiva 92/437CEE de Hábitat y que utiliza estos sebadales del LIC para alimentarse.

Pero además de este LIC, existe otro, también catalogado como Espacio Natural Protegido, denominado Montaña de Ifara y los riscos, a unos tres kilómetros de distancia; los monumentos naturales y espacios naturales protegidos de Montaña Pelada, a dos kilómetros al oeste de la planta; y Los derriscaderos, también a dos kilómetros, en dirección norte, de la regasificadora.

En cuanto al patrimonio arqueológico, en el entorno de los barrancos de Charcón y Tagoro se han encontrado yacimientos, de poca entidad en su mayoría, tales como concheros y abrigos, pero también han aparecido grabados rupestres y una cueva natural, localizados en la zona de la playa de Los Vidrios y la desembocadura del barranco Charcón.

Afecciones a la flora y fauna marinas

Aunque en el Informe de Impacto Ambiental la empresa considera que no se afectará a los sebadales, no es de este parecer la Dirección General para la Biodiversidad, que considera que a pesar de que el proyecto no se desarrolla dentro de ningún elemento de la Red Natura 2.000, “se encuentra situado a una distancia inferior a dos kilómetros del LIC Sebadales del Sur de Tenerife por lo que es de esperar que se generen afecciones sobre este espacio”.

Respecto a los valores del LIC, la Dirección General de Biodiversidad estima que las praderas de Cymodocea nodosa y las poblaciones de Halophylla decipiens "presentan un alto grado de vulnerabilidad. A esto se le añade la presencia del alga endémica Avrainvillea canariensis, que unida a las especies anteriores genera unas praderas que constituyen un lugar idóneo para la cría de diferentes especies de interés pesquero”.

En lo que se refiere a la fauna, con la destacable presencia de la tortuga boba (Caretta caretta), especie recogida en el Anexo II de la Directiva 92/437/CEE de Hábitat, la Dirección General de Biodiversidad considera que el tráfico previsto de buques metaneros, “así como la propia actividad y presencia de la planta generará impactos adversos sobre esta especie, que tiene estas zonas como áreas de alimentación”.

En términos similares se ha expresado la Viceconsejería de Pesca del Gobierno de Canarias, que señala “el posible impacto que puede ocasionar la planta sobre las poblaciones de sebadal, (Cymodocea nodosa), especie incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias y cuyas formaciones constituyen zonas de reproducción y cría de numerosas especies”.

En cuanto a las apreciaciones del Cabildo de Tenerife, destaca su coincidencia con otros organismos respecto a las afecciones a la flora y la fauna marina. En este sentido, se indica que se deberán valorar “las repercusiones sobre los recursos existentes en la zona, estableciendo medidas preventivas, correctoras y compensatorias. De igual forma, se destaca la vulnerabilidad de la terrera marismeña (Calandrella rufescens) de cuya especie tan sólo quedan cuatro poblaciones conocidas y que vera deteriorado su hábitat como consecuencia de la ejecución de la planta”.

El Cabildo de Tenerife considera necesario que los estudios de dinámica litoral y marina “estimen la repercusión del proyecto sobre los espacios naturales protegidos que se hallan próximos a la ubicación de la planta, como son el LIC Sebadales del Sur de Tenerife, el Monumento Natural de Montaña Pelada y la Reserva Natural Especial de Montaña Roja".

Tanto las organizaciones WWF/ADENA y Ben Magec como el Colegio de Biólogos reiteran la cercanía de Espacios Naturales Protegidos, las afecciones a los hábitats y especies protegidas que viven en la zona, así como las que producirá el tráfico de buques metaneros sobre los ecosistemas del litoral y el impacto de los vertidos de agua fría desde la planta de regasificación, resultando letal para peces, huevos y larvas, según otra organización ecologista, Coalición Ciudadana Toda Canarias contra el Gas.

Gascan responde que no se afecta a los sebadales

No obstante, Gascan afirma en el informe de impacto ambiental que el proyecto “no afectará directamente a ninguna de estas áreas protegidas, dada su localización en terrenos de carácter portuario. En el caso del LIC Sebadales del Sur de Tenerife, la única afección relacionada con el proyecto que podría tener incidencia es el tráfico de buques metaneros, pero este aspecto será regulado por la Autoridad Portuaria y Capitanía Marítima, estableciendo las rutas de navegación de aproximación y salida del puerto”.

Asimismo, estima que el proyecto no producirá afección directa sobre la fauna, indicando además que la presencia de aves esteparias y limnícolas se registra principalmente en el entorno del Monumento Natural de Montaña Pelada, alejadas de entornos transformados como son las inmediaciones del polígono industrial de Granadilla, donde se ubicará la planta.

Respecto a los yacimientos arqueológicos, Gascan reconoce que en la parcela de ubicación propuesta “existen restos arqueológicos identificados que podrían resultar afectados por la construcción de la regasificadora sobre la misma. Este aspecto ya fue considerado durante el trámite ambiental del proyecto del puerto de Granadilla; en cumplimiento de lo establecido en su Declaración de Impacto Ambiental, se está ejecutando una actuación arqueológica en la zona, cuyos resultados y conclusiones serán incorporados al proyecto de implantación de la regasificadora. No obstante, con carácter previo a la ejecución de la planta, la empresa obtendrá “todas las autorizaciones y permisos necesarios para el cumplimiento de la legislación vigente en materia de protección de bienes de interés cultural”.

Sobre los vertidos y tratamiento de efluentes, la empresa responde que en el Estudio de Impacto Ambiental “se explicaba con detalle que el vertido de agua de mar no se realizaba al interior de la dársena portuaria, sino en la cántara de captación de la Central Térmica de Granadilla, procurando una mejora de la eficiencia energética de los ciclos de vapor de la misma, además de evitar la construcción de un emisario submarino para el vertido frío y sus posibles impactos sobre el medio marino”.

Finalmente, la compañía aclara que las aguas aceitosas que se generen en la planta, efluente ocasional no continuo de las instalaciones, “será tratado en las propias instalaciones de la planta antes de su vertido a la red de alcantarillado que se defina para el Puerto, entregando el aceite residual a un gestor autorizado”.





Ramón Pérez Alomodovar. Canarias Ahora.es

Tags: Gas natural, regasificadora, granadilla, impacto ambiental, gascan

Publicado por elmachal @ 11:16  | Gas natural
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Publicado por Invitado
martes, 06 de noviembre de 2007 | 0:06
que mugre