Mi?rcoles, 12 de septiembre de 2007


Dif?cilmente haya un proyecto que haya suscitado tanta pol?mica como el destinado a la construcci?n de un puerto en la costa de Granadilla. M?s de cien mil personas manifest?ndose en contra, personajes de la cultura mostrando su rechazo, catedr?ticos aportando sus conocimientos para justificar la oposici?n a tal infraestructura, organizaciones ecologistas demostrando los impactos negativos caso de hacerse esta obra, entendidos en el tema argumentando que se trata de un proyecto innecesario, devastador y, t?cnicamente desaconsejable, mientras los defensores mantienen en la tesis de la importancia para el desarrollo econ?mico de la isla y de Canarias, criticando a los detractores con lindezas como que son financiados por la isla hermana para frenar el progreso de Tenerife.

Diversas movilizaciones populares, art?culos period?sticos, programas televisivos, horas radiof?nicas y una gran conciencia ciudadana han mostrado el rechazo a esta construcci?n. La mayor cantidad de quejas que ha recibido la uni?n europea ha mostrado un clamor ciudadano contrario a la construcci?n de este puerto industrial.

Utilizando uno de los escasos sistemas de participaci?n en la toma de decisiones institucionales, se ha optado por presentar una proposici?n legislativa popular, la cual recoge m?s de cincuenta y seis mil firmas, la mayor de todas las presentadas en Canarias, sin que se tuviese la dignidad pol?tica de debatir, o sea: no se tom? en consideraci?n.

El parlamento de Canarias estuvo representado, durante la legislatura del 2003 al 2007 por el 60,26% del electorado y, en la actualidad por el 50,14% del mismo, lo que deja a una gran parte de ciudadanos sin representaci?n, a?adiendo a ?stos los residentes en Canarias que no tienen derecho a voto, por lo que la Ley de Iniciativa Popular debi? ser tomada en consideraci?n, m?xime cuando ha sido avalada por la mayor representaci?n jam?s vista en esta ?tierra ?nica?, en lugar de ser excluida por la representaci?n pol?tica, sin que se oyese una voz altamente representativa del pueblo.

La participaci?n en la vida pol?tica deber?a ser un valor en alza en una sociedad, donde las libertades fuesen la base del estado de derecho y las libertades de la ciudadan?a, correspondiendo esta defensa y promoci?n a los gobiernos leg?timos, en lugar de la imposici?n y rechazo a la participaci?n pac?fica y libre de la poblaci?n.

El Gobierno de Canarias, el Estado Espa?ol y la Uni?n Europea, han optado por negar la voz del pueblo en una infraestructura, donde deber?a ser la participaci?n ciudadan?a la que determinase su finalidad. Caso que ha incrementado el divorcio existente entre administrador y administrado, en lugar de aportar medidas y medios para que fuese un matrimonio perfecto y unido. Un enlace donde el representado se sintiese completamente satisfecho con el representante.

El proyecto del puerto de Granadilla no ha sido engendrado por deseo ni acuerdo de la poblaci?n, su parto, doloroso y por ces?rea y, su crecimiento, caso de darse, ser?a enfermizo y mantenido con respiraci?n asistida, todo ello por la imposici?n de unos pocos insensible, que ostentado el poder han impuesto un tumor de p?simas consecuencia a una sociedad, cuya democracia ha resultado herida de muerte por negar la posibilidad del debate libre entre gobernantes y gobernados.


To?o Linares

Presidente de Tagoror Achinech

Tags: Puerto de Granadilla, corrupción, Tenerife, movimiento social

Publicado por ubara @ 22:36  | Puerto de Granadilla
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